Anastasio Jaguar

Anastasio Jaguar

Breve Biografía de ANASTASIO MÁRTIR AQUINO (1792-1833):

Único Prócer salvadoreño verdadero en siglo XIX. Nativo de Santiago Nonualco, La Paz. De raza nonualca pura. Se levantó en armas contra Estado salvadoreño mal gobernado por criollos y algunos serviles ladinos, descendientes, éstos, de aquéllos con mujeres mestizas de criollo o chapetón y amerindia; pues esclavitud inclemente contra: indígenas, negros, zambos y mulatos, era insoportable para el Prócer Aquino. Fue asesinado por el Estado salvadoreño en julio de 1833, —después calumniado hasta lo indecible, tratando de minusvalorar sus hazañas; así como hoy calumnian a Don Hugo Rafael Chávez Frías y, ayer, al aún vivo: Doctor Don Fidel Castro Ruz.

En honor a tan egregio ANASTASIO AQUINO, este blog se llama:

“A N A S T A S I O A Q U Í S Í”

viernes, 9 de septiembre de 2011

HEREJÍAS, 20ª entrega

         H   E   R   E   J   Í   A   S
               Por Ramón F Chávez Cañas
                    Vigésima entrega

 CXIII
Carlos Roberto Darwin, / en siglo diecinueve,
visitó a islas Galápagos, / tierras ecuatorianas,
encontrando diversas/ especies: las iguanas,
cormoranes, tortugas/ y otra fauna más leve;

también exuberante/ flora a la cual le llueve
bonanza de Natura/ por noches y mañanas
desde enero a diciembre: (cincuenta y dos semanas),
e inspirando su ingenio/ como todo hombre debe.

Varios años más tarde/ salen a luz del mundo
sus colosales obras: / “Descendencia del Hombre”
y la más importante: / “El Origen de Especies”.

En estos doctos libros/ de un cerebro fecundo
este inglés pone en alto/ su minúsculo nombre.
Entonces, carroñeros, / le dijeron: no arrecies.

CXIV
En Génesis hebreo, — ¿lo escribió el tal Moisés?—,
presentan la semilla/ de ufana blanca raza.
Moisesito judío/ con pinceles se traza
al ser de facies arias/ con similar mujer.

En cinco o seis milenios/ ubícase al edén
y al origen del mundo/ por teosofía escasa.
Quien diga lo contrario/ jamás al cielo pasa
y será pobre súbdito/ del voraz Lucifer.

Con rara teosofía, / torpe por aberrante,
sacerdotes cristianos/ quisieran sojuzgar
avances tan científicos/ del humano brillante.

Esos necios sujetos, / también  sabelotodo;
con una biblia en  mano/ pretenden ensalzar
ignorancia y malicia/ de aquel patriarca beodo77.


77PATRIARCA BEODO: Lot (Génesis 19, 30-38).
 



CXV
Si todo vil pedestre/ viene de Adán y Eva;
si libro Descendencia/ del Hombre estaba errado;
si estudiar el Origen/ de Especies es pecado,
hoy os preguntaré/ sin que a pecar me atreva:

¿Por qué existen los negros?/ Esta es sólida prueba.
¡¡Mi dios todo lo puede!! —Reinsiste el desalmado—.
¿Por qué existen cobrizos/ de ese color ahumado
y amarillos asiáticos/ desde Era de la cueva?

Evolución del mundo/ con todas sus criaturas
es hecho tan patético, / no se mira negruras
inventadas por torvos/ desde los Paleolíticos.

Dios lo ha querido así, / pues Él es Matemático
permitiendo al humano/ sin cerebro traumático
descubrir tal misterio/ vedado a paralíticos.

CXVI
Él es Omnipotente, / no necesita espías;
Él es Omnipresente, / prescinde de ministros;
Él es gran Omnisciente, / quien guarda sus registros
en fiel computadora. / De más están arpías.

Ni a serafín, ni a un ángel, / ni a cien santas lucías
necesita Buen Dios/ para vernos ya listos
a cumplir sus designios/ más sencillos o mixtos
sin presiones bastardas; / con sanas alegrías.

Por tanto: rufiancetes/ llamados teosofistas
no tienen potestad, / pues son tëo-esclavistas;
sanguijuelas y tábanos/ del haragán humano.

Gran Teología está / toda en el Universo;
las palabras de Aquél / nunca tendrán reverso.
Él es Ciencias Inmensas/ y no sucio marrano.

CXVII
Diezmos entre cristianos, / siempre es un diez por ciento
de salarios con hambre/ pagado a proletarios.
Esta tributación/ no admite comentarios
pues es tributo al dios/ de carácter violento.

Con ese porcentaje/ carente de argumento
para hacerse menor/ en tiempos tan precarios,
pastorcillos  alegan, / con lenguajes de saurios,
ser una ley divina, / de allá, del firmamento.

Basta décima parte/ del escaso salario
debe ser entregada/ a muy necesitados
de nuestras vecindades: /nuestro hermano más próximo.

No demos al pastor/ ni mínimo denario.
Él debe trabajar/ con sus miembros sudados.
Entonces, él será, / con orgullo, tu prójimo.

CXVIII
Cristianos evangélicos, / católicos romanos,
budistas del Oriente/ con gente de Israel;
en fin, cien religiones, / cual torres de Babel,
todas, sin excepción, / incluyendo a anglicanos;

con diferentes lenguas, / con cerebros enanos,
pretenden ingresar/ a tan mítico edén
y liberarse así/ del peludo Luzbel
para gozar sinfín/ de aquellos mundos vanos.

Y en loco frenesí/ también se auto flagelan;
se imponen cruel ayuno, / restantes se desvelan
sedientos en llegar/ a compartir tal gloria.

Sin embargo, no cumplen, / irrespetan a otros
seres de esta Creación. / Ellos son unos potros
coceando a mundo entero./¡Estudiemos Historia!

CXIX
Mas, su apego a la vida/ terrenal es inmensa.
Nadie quiere morir/ de muerte natural,
mucho menos de muerte/ por mano criminal
llegando a buscar brujos/ con idea tan mensa.

Cuando escuchamos radio, / vemos tv o la prensa,
asombran fanatismos/ de esa clase especial:
pocos, de buena fe; / restantes, torrencial
verborrea cansina/ cada día más densa.

Es una paradoja/ pretender paraíso;
temblar frente a huesuda/ cual un siervo sumiso
rogándole dejarnos/ sobre valle de penas.

Para llegar al cielo/ debe morir el cuerpo
después de haber gozado/ cual asqueroso puerco
pidiendo ruin perdón/ para evitar cadenas.

CXX
En vez de buscar brujos/ o plantas milagrosas,
o de Vichy78, las aguas, / para seguir viviendo,
debieran apurar/ la cicuta sonriendo
y antes de fenecer, / con Dios, arreglar cosas.

Tú puedes suicidarte/ y gozar de gloriosas
mansiones en edén. / Cuando ya estés muriendo
haz un acto contrito-perfecto y estarás viendo
cómo tu diosecillo/ te abre jardín de rosas.

Cicuta te dará/ varias horas serenas:
tiempo muy suficiente/ para abjurar pecados
y engañar a tu dios, / librándote de penas.

Primero fue aquí, / después sería en cielo
donde tus sentimientos, / sentimientos malvados,
quieran seguir timando/ con turbio falso anhelo.


78VICHY: región de Francia famosa por sus aguas termales y medicinales.
 


Continuará…

martes, 6 de septiembre de 2011

¿Por qué al Islam?

      ¿P O R   Q U É   A L   I S L A M?
                    Por Ramón F Chávez Cañas

         Basándonos en inverosímiles teogonías teosóficas hebraicas, —nunca teológicas—, y partiendo desde Ur mesopotámico de Abraham, mucho tiempo después del rey Hammurabi con su Marduk: (éste, dios supremo de caldeos, asirios y babilónicos), llegaremos al también mitológico relato bíblico sobre: Abraham, Sara o Saraí, Agar, Ismael e Isaac; relato o cuento muy similar al Realismo Mágico de Gabriel García Márquez.

Al tomar en cuenta a estos personajes o personajillos judíos imaginados, casi prehistóricos, lucubrar sobre título de esta Reflexión lo hacemos por no haber sólidas bases históricas o antropológicas respectivas; además, porque inmensas mayorías humanas occidentales dementes o insipientes y embobadas —europeas, gringas, latinoamericanas en principal—, aceptan, sin discusión, mentado Realismo Mágico de antiguos y presentes sionistas.
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         El dios Jehová, inventado por Abraham, y aderezado con especias baratas para hacerlo tragable, desde inicios mostró su barbarismo esclavizador (Agar-Ismael) y/u homicida (Caín-Abel). El García Márquez de hace tres mil o más años, ordena migrar al Abraham desde su natal pueblo Ur hasta Tierra Prometida por Jehová, siendo esta tierra equivalente a Macondo de familia Buendía colombiana en “Cien Años de Soledad”; pero, tal Tierra Prometida ya estaba habitada y labrada por numerosos clanes o tribus, tierras conocidas ahora como Palestina; entonces, ídolo fabricado por senil Abraham estábale donando algo ajeno. Esto se comprueba por múltiples genocidios dirigidos por unos tales por cuales orates belicosos: Eleazar, Moisés, Josué y más, contra pacíficos adoradores del dios Baal, rival del ídolo Jehová. Este Josué tuvo Realismo Mágico osado al ordenarle al dios Jehová parar caballos del Sol para que él, Josué, terminara su tarea genocida sin “dejar burra”1 para días siguientes. Tan ignorante Jehová obedeció; pues debió haber sabido, por su dudosa omnisciencia, que el Sol no podía pararse pues está siempre fijo con respecto al planeta Tierra. Debió haber habido, en esos tiempos nebulosos, un Galileo Galilei sirviendo de tutor cosmogónico al diosecillo Jehová.
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         Relata el Gabo2 mesopotámico: “Tal Abraham era viejecito sesquicentenario3; Sara, su mujer, anciana nonagenaria4, al parecer estéril desde juventud”. Mentado Jehová, esclavista, al no poder o no querer ver embarazada a Sara cuando ésta no era menopáusica (hasta 40-45 años) hizo, con anuencia de misma  Sara, que Abraham, ya entelerido por 5ta edad, fornicara con Agar —ésta, concubina joven, esclava egipcia de piel oscura con caderas voluptuosas—. De tales fornicaciones concupiscentes nació niño Ismaelito. Sara, rabiosa por envidia al ver que joven y bella esclava había parido a robusto varoncito, obligó al ídolo Jehová esclavizado a rejuvenecerle: vulva, clítoris, vagina, útero, trompas de Falopio, ovarios y cavidad pélvica. Tal ídolo, fiel esclavo divino de asquerosos terrenales, quebrantando leyes universales dictadas por Dios Verdadero, —Dios nunca visto por nadie—, obedece al pie de la letra lo ordenado por su ama terrenal. De ese imposible embarazo, sin operación cesárea, nace niño Isaac. Esclavizado Jehová no abre la boca cuando Saraí —nuevo nombre tomado por Sara—, y su casi momificado Abraham, sin piedad ni caridad lanzan a vil calle a joven y guapa Agar con todo y robusto niñito moreno: Ismaelito. Realismo Mágico del Gabo asiático, sin ambages afirma: De Ismael desciende todo humano árabe, norafricano, persa.
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         Con este cuento chino tipo Andrés Oppenheimer, sionistas ladrones y asesinos, en contubernios con cristeros europeos, también ladrones-genocidas, desde hace más de un mil cien años están asesinando, en diversas formas, a sus primos hermanos ismaelitas, habiéndose extendido, crímenes de lesa humanidad, a todo conglomerado socio-racial cuya religión principal sea  Islam.

         En esta corta Reflexión no podemos extendernos sobre hechos históricos principales al respecto, sólo enumeraremos unos cuantos: 1ero- agresiones repetidas llamadas Cruzadas  de reyes cristeros europeos al servicio incondicional del papado romano durante 200 años consecutivos contra sultanatos islámicos o mahometanos, con falso pretexto de ir a rescatar ¿santos? lugares. 2do- Expulsión desde España, 1492, de pueblos árabes-norafricanos practicantes del Islam, asentados durante siete siglos consecutivos sobre costas mediterráneas españolas (711-1492). 3ero- Conquistas–colonizaciones en siglos XVIII-XIX por imperialistas de Pérfida Albión5 en Próximo, Medio y Lejano Oriente, asiáticos. 4to- Expulsión de palestinos —mal llamados turcos, en América Latina—, ´durante y después de primera guerra mundial, cuando Pérfida Albión, con pasaportes turcos, les expulsó del multo milenario país: Palestina. 5to- Injerto obligado, 1947-48, de sionistas israelíes en territorio del Estado Palestino; injerto tutorado por entonces recién fundada ONU, —ahora testaferro del imperialismo yanqui—. 6to- Guerra de seis días, junio en 1967, cuando sionistas hebreos se apoderaron de casi toda Palestina, sur libanés o Alturas del Golán, más egipcia Península del Sinaí. 7mo- Guerra desigual o de agresión contra Yugoslavia y otros países de mayoría musulmana, asentados en Península de Balcanes; allí, EEUU-OTAN, se empacharon contra indefensos ciudadanos y niños. 8avo- Garrapatas o patacones6 europeos y gringos, al ver mermadas tantas reservas productos de rapiñas colonialistas más neocolonialistas; y, al haber desmantelado poderíos: filosóficos, políticos, económicos y bélicos de URSS7 —con manifiesta complicidad de Gorbachov y del papa Juan Pablo II—, están volviendo a sus andadas del siglo decimonono hacia atrás; sin embargo, poderío gringo más OTAN —ésta, obligada por el yanqui a ser cholera8 del imperialismo neoliberal-sionista con sede en EEUU—, al estar endeudados hasta el cereguete9 por lujos desmedidos y armamentos demoníacos, están haciendo honor al Profeta Comunista: MAO TSE THUNG quien, en 1947-48, les calificara como “tigres de papel”. Estos tigres de papel, cuyo anti paladín es EUNA10, mienten descarados para conseguir o justificar sus malévolos fines, ejemplos: autodestrucción de torres gemelas neoyorquinas; falsa alarma sobre “armas de destrucción masiva” en poder de Sadam Hussein, iraquí; 07 asesinatos consecutivos, durante 10 años, contra Osama Bin Laden; parafernalia o alharaca sobre ficticio alunizaje en julio de 1969; falsas masacres o genocidios perpetrados por Muhammad Al Gadafi en Libia; terrorismo y narcotráfico ficticios en Cuba y Venezuela; voladura, en 1898, del acorazado Maine fondeado en Bahía  de La Habana para, con tal pretexto, declarar guerra a España, etcétera.

¿Por qué al Islam?... Es pregunta sin respuesta lógica desde 622dC, cuando Profeta Mahoma parece haber sido iluminado por nuevo dios llamado Alá, al dictarle éste sinnúmero de versículos contenidos en libro Corán; pues islamitas e israelitas sionistas, por descender del tronco abrahámico mitológico bíblico y común,  deberían ser uña y carne; pero aquí se pone de manifiesto racismo hebraico al tener en menosprecio a raza árabe y adláteres; además, machismo jehovánico desde cuando tal dios-ídolo no movió la lengua e impedir así la vil calle dada a madre Agar con su indefenso infante, Ismaelito. ¿Por qué, pues, sucedió y sigue sucediendo tan bochornosa conducta sionista en contra de sus primos-hermanos ismaelitas?, —repetimos—... ¡Ah!, sucede así por egoísmo pérfido y congénito del sionismo ególatra; acompañado éste por: codicia, avaricia, lujuria, incestos y más pecados capitales señalados por todas religiones con  respectivas sectas.   

1-Dejar burra = no terminar la tarea; 2- Gabo = Gabriel García Márquez: Premio Nobel colombiano en 1982; 3- Sesquicentenario = 150 años; 4- Nonagenaria = 90 años; 5- Pérfida Albión = Inglaterra; 6- Patacones = insectos hematófagos como sanguijuelas; 7- URSS = Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas; 8- Cholera = criada de poca monta en trabajos domésticos casi denigrantes; 9- Cereguete = palabreja no registrada por RAE. Es salvadoreñismo equivalente a la ampolla rectal o ciego; 10º- EUNA = Estados Unidos de Norte América.-
               05 de septiembre en 2011.-

domingo, 4 de septiembre de 2011

HEREJÍAS, 19ª entrega

      H   E   R   E   J   Í   A   S
            Por Ramón F Chávez Cañas
             Décima novena entrega

CIX
En la Filosofía/ de la Historia, Emmanuel
Kant, nombra a pueblos persas/ de gran Mesopotamia
desde antes del Abraham/ con el Ur más infamia.
En ese libro sabio/ Kant descubre otro edén.

No hay vergel terrenal/ en vieja Persia fiel
al magno Zoröastro, / donde ni poligamia
ni las idolatrías/ eran causa de insania
cuando Adán y ña Eva/ ni pensaban nacer.

En paraíso persa, / cimentado en el cielo,
había muchos frutos/ para que santo lelo
saciara todo el tiempo/ su apetito voraz.

Sólo se narra un árbol/ con su fruta prohibida,
—similar al de Adán/ y al de Eva atrevida—.
El edén: ¡otro plagio/ del Génesis falaz!

CX
En divino jardín, —copiado por Moisés—,
 santones ingerían/ lo más necesitado.
 Contenido fecal/ sólo era eliminado
en vapores extraños. / ¡Otro credo al revés!

Comiendo lo prohibido, / se obtenía la hez
voluminosa y fétida; / pero muy preocupado
por no ensuciar al cielo/ con hedor defecado,
al tocayo de Adán/ le hacía falta pies,

o par de alas y agallas, / para bajar a Tierra
a poder defecar, / tranquilo, en una sierra,
y luego retornar/ al edén de los persas.

De mil heces fecales/ dejadas sobre campos
nacimos los humanos: / negros, chinos y blancos…
Estas son teogonías/ jocosas, no perversas.

CXI
Vuestro Manso Cordero/ llamado Jesucristo
desde siglo tercero/ en época presente
cuando un tal Constantino, / pagano inteligente,
invocando su nombre/ se hizo pasar por listo.

Tal Cordero de Paz, / desde entonces no ha visto
Paz en sus semejantes. / Bicho humano insolente
adulteró buen credo/ volviéndose creyente
de doctrinas ambiguas/ cuyo dios es el pisto76

Sólo implora a Jesús/ cuando es desventurado;
sólo acude a Iahvé/ cuando está fracasado;
sólo reza a su Alá/ cuando  “bush” les ataca.

Pero en sus bacanales/ de licores y sexo
nada quiere saber/ del Cordero y su nexo.
Su impiedad se termina/ sólo al sentir estaca.

CXII
Mil setecientos años/ se han ido hasta esta hora
desde Primer Concilio/ llamado de Nicea
cuando aquel Constantino, —tal vez nadie lo crea—,
proclamó al Buen Jesús/ el dios de nueva aurora.

Desde entonces, voraz, / furia devastadora:
buitres, hienas, chacales, / en sangrienta pelea
se disputan legado/ del dios de Galilea;
pero nunca  practican/ la palabra sonora.

Pérfidos carroñeros/ del credo de Jesús,
sin incluir a los nuestros: / Cadejo y Mulús
se han dado y se darán/ opíparo festín.

También esos jëhovanos/ con altaneros primos:
soberbios mahometanos/ de desiertos y limos
carroñan a sus dioses/ del principio hasta el fin.


76PISTO: dinero
 
 CONTINUARÁ    
 




viernes, 2 de septiembre de 2011

Herejías, 18ª entrega

        H   E   R   E   J   Í   A   S
              Por Ramón F Chávez Cañas
               Décima octava entrega

CIII
Regalo de tres Magos: / oro, mirra e incienso,
se había presentado/ tres mil años atrás
a otro recién nacido/ de India, ¿fue en Madrás?,
cuyo nombre era Krisna, / dios del amor inmenso.

Mitra, otro dios persa, / pasó tres días tenso
en una tumba pétrea. / Murió sin Barrabás.
Resucitó al tercero. / Subió al Edén, y es As.
Otras mitologías; / otro credo más menso.

Horus fue amamantado/ por Isis. Con Osiris
formaron trinidad: / ¡bellísimo arcoíris
de diosa más dos dioses, / mucho antes de Jesús!

Solares y lunares, / discos tan luminosos,
brillaban sobre testas/ de tríos fabulosos
en tierra de Pirámides/ y bello Nilo azul.

CIV
Pagano Constantino/ fue emperador romano.
Trescientos veinticinco/ después del Nazareno,
mezcló su paganismo/ con el credo sereno
para salvar su imperio/ de fracaso cercano.

En Concilio Primero/ de Nicea, el pagano
proclama a Jesucristo/ hijo del dios moderno;
condenando al dios Júpiter/ al ostracismo eterno;
pues Roma le aceptó/ al nuevo soberano.

Pero para afianzar, / en mentes, tal mentira,
hace una mezcolanza/ de aquellos anticuados
ritos, magias y mitos, / que no infundían ira.

Sustituido fue sábado, / consagrado al reposo,
por el día domingo, —sunday de otros Estados—,
día de nuestro Sol, / faro maravilloso.

CV
¡¡Sólo Amón es mi dios, / y debe ser el tuyo!!
—Esto se ha repetido/ desde los cavernícolas
tiempos del Homo sapiens, / vergüenza de terrícolas—.
De tal afirmación, / con énfasis concluyo:

Lo genético humano, / similar al del cuyo,
se ha mantenido estático/ desde edades ridículas
llegando a nuestros días/ de farsantes películas
basadas en terror, / hijo del falso orgullo.

¡¡Sólo Odín es mi dios!!... Es signo de soberbia
desde Islas Filipinas/ hasta bélica Serbia;
desde africanos negros/ hasta rubios vikingos.

Al Cristo de Esquipulas/ y a la del Tepeyac
dieron prieto color/ para embaucarnos más
a tragarnos su fe/ sin dar tantos respingos.

CVI
Satanás o Luzbel/ no es de origen divino.
Nunca pudiera serlo; / pues es cierta incongruencia
afirmar tal maldad/ creada por Eminencia
llena de Amor y Paz/ hacia el ser peregrino.

Existe Satanás/ dentro del anodino
cerebro del simiesco/ de podrida conciencia;
del enfermo mental/ carente de clemencia
para con débil prójimo/ de un oscuro destino.

Luzbel o Satanás/ no existen en neuronas
de inferiores criaturas/ existentes en zonas
diversas de esta Tierra/ por cuatro o más confines.

Carnívoros y herbívoros/ cumplen con el mandato
de alimentar sus fuerzas. / No será asesinato
ingerir a vivientes, / por ejemplo: alevines.

CVII
Al contrario, humanoide/ peca para saciar
su apetito de lujos, / de vicios y lujurias.
Y para conseguirlos/ recurre a las injurias
de diversas calañas, / inclusive a matar.

Lucifer o Satán/ empieza así a reinar
y a gozarse mirando/ infinitas penurias
causadas por androides/ con ideas espurias
hacia todo lo creado/ por el Rey Celestial.

¿Querrá el Ser Sapientísimo/ dar vida a un enemigo
quien trata de humillarlo/ fingiendo ser su amigo
y le pide permiso/ para tentar a Job?

Vuestro diablo es producto/ de tu libre albedrío
y no de teosofías/ del cristiano-judío;
ni de Alá musulmán/ ni del egipcio Tot.

CVIII
¡¡Ya viene el anticristo!! ¡¡Ya llegó el anticristo!!
Los dos mil cuatro* abriles/ hablaron y hablarán
de ese tema espinoso. /No han dicho ni dirán
en cuál país está. / Nadie dice: ¡Lo he visto!

Anti dioses abundan/ por ambición al pisto73
robado a tanto esclavo/ de aquella antigüedad
y a desheredados/ de nuestra actualidad
por tal santón cristiano, / pavoneado de listo.

Quien se finge ser bueno/ cuando en verdad es malo,
duplica su maldad. /Quien se auto pone un halo
es pérfido perfecto/ de ayer, de hoy y mañana.

Asimismo alter Cristus, /  arrogante nombrándose,
es vulgar anti dios/ en sotana,  olvidándose
de aquellos catecúmenos74 / en arena romana75.

 *200
 73PISTO: dinero. 74CATECÚMENOS: las catacumbas en donde los cristianos se refugiaban huyendo de la persecución de los paganos romanos; 75ARENA ROMANA: Coliseo. Monumento aún erecto en la ciudad de Roma, en donde los primitivos cristianos eran lanzados para ser devorados por la fiera.
 
4 = año de 1era  edición de HEREJÍAS.

X Filosofía de La Historia, Immanuel


con t i n u a r á

martes, 30 de agosto de 2011

CARTA DEL INDIO SEATTLE




 
CARTA DEL INDIO SEATTLE AL PRESIDENTE DE ESTADOS UNIDOS
Así se acaba la vida y empezamos a sobrevivir

(título asignado por los transcriptores)

El gran jefe de Washington envió palabra de que desea comprar nuestra tierra. El gran jefe también nos envió palabras de amistad y buenos deseos. Esto es muy amable de su parte, desde que nosotros sabemos que tiene necesidad de un poco de nuestra amistad en reciprocidad.
Pero nosotros consideramos su oferta; sabemos que de no hacerlo así el hombre blanco puede venir con pistolas a quitarnos nuestra tierra.
El gran jefe Seattle dice: "El gran jefe de Washington puede contar con nosotros sinceramente, como nuestros hermanos blancos pueden contar el regreso de las estaciones. Mis palabras son como las estrellas - no se pueden detener".
¿Cómo intentar comprar o vender el cielo, el calor de la tierra? La idea nos resulta extraña. Ya que nosotros no poseemos la frescura del aire o el destello del agua. ¿Cómo pueden comprarnos esto? Lo decidiremos a tiempo.
Cada pedazo de esta tierra es sagrado para mi gente. Cada aguja brillante de pino, cada ribera arenosa, cada niebla en las maderas oscuras, cada claridad y zumbido del insecto es santo en la memoria y vivencias de mi gente.
Sabemos que el hombre blanco no entiende nuestras razones. Una porción de muestra tierra es lo mismo para é1, que la siguiente; para é1, que es un extraño que viene en la noche y nos arrebata la tierra donde quiera que la necesite. La tierra no es su hermana sino su enemiga y cuando la ha conquistado se retira de allí. Deja atrás la sepultura de su padre, no le importa.
Plagia la tierra para su hijo, no le importa. Olvida tanto la sepultura de su padre como el lugar en que nació su hijo. Su apetito devorará la Tierra y dejará detrás sólo un desierto. La sola vista de sus ciudades, llenas de pánico a los ojos del piel roja. Pero quizá esto es porque el piel roja es un "salvaje y no entiende...
No existe un lugar pacífico en las ciudades del hombre blanco. Ningún lugar para oír las hojas de la primavera o el susurro del vuelo de los insectos. Pero quizá porque yo soy un salvaje no logro comprenderlo, el repiquetear parece que insulta los oídos ¿Y qué vivir, si el hombre no puede oír el adorable lamento del chotacabras o el argumento de las ranas alrededor de una charca en la noche?
El Indio prefiere el agradable sonido del viento lanzado sobre la cara del estanque, olfatear el viento limpio por un mediodía de lluvia o esencia del pino. El aire es algo muy preciado para el piel roja. El hombre blanco parece no notar el aliento del aire. Como un agonizante de muchos días, está aterido para olfatear.
Si decidiera aceptar lo haría con una condición. El hombre blanco debe tratar a las bestias de esta tierra como a sus propios hermanos. Yo soy un salvaje y no entiendo ninguna otra forma. He visto millares de búfalos muertos por el hombre blanco, para que pudiera pasar un tren.
Yo soy un salvaje, y no entiendo como el humo del caballo de hierro puede ser más importante que el búfalo, el que nosotros matábamos solamente para poder sobrevivir ¿Qué es el hombre sin las bestias? Si todas las bestias fuéranse el hombre moriría de una gran depresión de espíritu. Cualquier cosa que le pase a los animales le pasará también al hombre. Todos los seres están relacionados. Cualquier cosa que acontezca a la tierra acontecerá también a sus hijos.
Nuestros hijos han visto a sus padres humillarse por la defensa. Nuestros guerreros han sentido vergüenza, y han cambiado sus días a la ociosidad, y contaminan sus cuerpos con dulce comida y bebida. Importa poco donde pasaremos el resto de nuestros días - no somos demasiados.
Unas pocas horas, unos pocos inviernos y ninguno de los niños de las grandes tribus, que alguna vez vivieron sobre la Tierra, saldrán para lamentarse de las tumbas de una gente que tuvo el poder y la esperanza.
Sabemos una cosa que el hombre blanco puede alguna vez descubrir. Nuestro Dios es su mismo Dios. Ustedes piensan ahora que lo poseen, como desean poseer nuestra tierra. Pero no puede ser. Él es el Dios del hombre y su compasión es indistinta para el blanco y para el rojo. La Tierra es algo muy preciado para Él, y el detrimento de la Tierra, es una pila de desprecios para el Creador. A los blancos les puede pasar también, quizá pronto, lo que a nuestras tribus. Continúen contaminando su cama y se sofocarán una noche en su propio desierto.
Cuando los búfalos sean exterminados, los caballos salvajes amansados, la esquina secreta de la floresta pisada con la esencia de muchos hombres y la vista rosada de las colinas sazonada de la charla de las esposas ¿donde estará la maleza? se habrá ido ¿Donde estará el águila? se habrá ido. Decir adiós al volar... al cazar... la esencia de la vida empieza a extinguirse...
Nosotros entenderíamos si supiéramos lo que el hombre blanco sueña ¿qué espera describir a sus hijos en las largas noches de invierno? ¿qué visiones arden dentro de sus pensamientos? ¿qué desean para el mañana?... Pero nosotros somos salvajes. Los sueños del hombre blanco están ocultos para nosotros, y por ello caminaremos por nuestros propios caminos. Si llegamos a un acuerdo será para asegurar su conservación como lo han prometido.
Allí quizá podamos vivir nuestros pocos días como deseamos. Cuando el último piel roja se desvanezca de la tierra y su memoria sea solamente una sombra de una nube atravesando la pradera, estas riberas y praderas estarán aun retenidas por los espíritus de mi gente, por el amor a esta tierra como los recién nacidos aman el sonido del corazón de sus padres.
Si les vendemos nuestra tierra, ámenla como nosotros la hemos amado. Preocúpense de ella, como nosotros nos hemos preocupado. Mantengan la tierra como ahora la adquieren, con toda su fuerza, con todo su poder y con todo su corazón. Presérvenla para sus hijos, y ámenla como Dios nos ama a todos nosotros. Una cosa sabemos; su Dios es nuestro Dios. La tierra es preciosa para EL. Ni el hombre blanco está exento de su destino.

                                      
                  TOMADO DEL INTERNET.

sábado, 27 de agosto de 2011

El Premio Gordo

             E L   P R E M I O   G O R D O
                          Por Ramón F Chávez Cañas
                De: “Historias escondidas de Tecoluca”


                   En aquel tranquilo, casi olvidado por el Estado, fresco y encantador Pueblito, localizado a medio camino entre ciudades cabeceras departamentales: San Vicente y Zacatecoluca; con nuestro Río Padre: Bajo Lempa al sudeste, nació, allá por 1909, una señora de nombre Juana Sánchez, ya fallecida. Juana Sánchez era mujer delgada, de estatura mediana con características antropométricas de raza mulata. Su ascendencia indo-africana no fue conocida. Sólo se supo de ella lo siguiente: con Lidia, su hermana, más otro hermano apodado “Calcetín”, fueron hijos de casa en residencia de cierta anciana señorita “biata” católica cuyo nombre fue niña Chepita Sorto. La descendencia de Juana Sánchez estaba constituida por dos hijos varones: Rafael, alias: Cutis; y Daniel, alias: El Peludo. Cutis, el mayor, fue alcohólico consuetudinario empedernido y vagabundo, habiéndose ausentado del lar materno por muchos años. En cambio, El Peludo, permaneció fiel a enaguas maternas hasta casarse, por ritos naturales o “atrás del matocho”, con señorita Zoila Amaya Hernández. Ésta heredó el apodo del papá: don Chema Pollo (José María Amaya Chávez, tío de este relator).
            
Juana Sánchez se ganaba el pan cotidiano lavando y planchando ajeno, en aquellos tiempos cuando era menester acudir hasta uno de tres ríos principales, distantes 02 ó 03kms del Pueblito; pero en diferentes rumbos. Con la batea llena de ropa sucia sobre su cabeza, hacía malabarismos de equilibristas o saltimbanquis. En una ligera red o cebadera de mezcal transportaba su almuerzo, y jabones primitivos elaborados por ella con grasas animales o semillas oleaginosas (jucumicas, sapuyulos) y lejías obtenidas por destilación de cenizas del carbón de maderas oscuras y duras. El Río Caliente era su favorito. Partía temprano (06:00am) para regresar a 03:00pm. En resto del día y primeras horas nocturnas, almidonaba o planchaba con planchas calentadas adosándolas a tizones o brasas avivados con rústicos abanicos, pues energía eléctrica doméstica no existía en tan primitivo Pueblito. —Se sabía de esta maravilla física sólo por relatos de ocasionales y raros forasteros capitalinos o buhoneros de cabeceras departamentales—. Temprano de siguiente mañana, Peludo entregaba las nítidas especies a tan selecta clientela de su madre. Juana, en su juventud y medianía, era apreciada por jovialidad y excelencia en su trabajo. Fue lavandera-planchadora estrella de cuatro o cinco familias principales de aquel inimitable conglomerado, entre los cuales merecen mencionarse a: Molina-Ventura; Parras-Martínez; Chávez-Cañas y Chávez-Orantes. Se jactaba de sacar cualquier mancha difícil sin estropear la prenda y de no manchar la misma ni con el mínimo tile. Las marcas: arrow, eme-pi, manhatan, etcétera, a ella le eran confiadas. Era orgullosa sin ser pedante. En lo social, sólo se relacionaba con familias ya mencionadas, siendo doña Juana Francisca del Carmen Chávez de Orantes Vela su amiga-confidente, quizá porque habían nacido en el mismo año y habían asistido juntas a primeros grados primarios en la misma escuelita pública; aunque doña Carmen terminó educación primaria y parte de secundaria en colegios de ciudad San Vicente. A pesar de tan enorme disparidad socio-económico-cultural entre ellas, la amistad florecía y fructificaba. Doña Carmen apreciaba a Cutis y al Peludo, tanto como a sus propios sobrinos e hijos.
        
Cierto día, en 1958,  a ruegos de incierto vendedor de billetes de lotería y por propaganda subliminal de automotor parlante al respecto en las vecindades, dispuso comprar un vigésimo de la recién inaugurada Lotería Chica, cuyo costo era ¢0,25, equivalente, en aquellos dorados lejanos tiempos, a us$0,10. El premio mayor sería de ¢25,000ºº. Un día después de haberse corrido dicho sorteo, temprano en la mañana, procedente de ciudad San Vicente vía ferrocarril, se presentó el billetero vendedor anunciándole haberse ganado ella ¢500ºº, porque el billete entero había salido premiado con ¢5,000ºº. Quiso darle la mitad en dinero y la otra en más billetes del siguiente sorteo. Juana no aceptó. Pasaron más billeteros con el mismo son; ella continuaba con la misma tozudez.

Tampoco quería ir hasta la capital salvadoreña donde sí, le podrían dar el total en efectivo. Transcurrieron dos o más sorteos y ella en su terquedad de mula mañosa, a pesar de haber sido informada, por  mismos vendedores de fortunas, sobre seis meses de vigencia efectiva del vigésimo. Hizo cuentas sobre costos económicos y riesgos del incómodo viaje hasta oficinas centrales capitalinas de Lotería Nacional de Beneficencia Pública, porque debería llevar a dos acompañantes y pagarles pasajes, alimentación, más hospedaje, pues ella nunca había viajado hasta San Salvador. Entonces, decidió aceptar el cambalache. Pronto apareció otro billetero anunciando el sorteo  extraordinario navideño con premio mayor de ¢500,000ºº (U$S 200,000ºº), a ¢50ºº cada billete entero. Juana recibió cinco billetes; mas, el resto, entre protestas y suspiros, lo recibió en efectivo. El veintidós de diciembre se corrió el mentado extraordinario sorteo. Juana, con el permiso de doña Carmen, su entrañable amiga, dispuso escuchar la radio en el radio-receptor a pilas de automotor existente en dormitorio de ésta. Desplegó sobre del piso sus cinco especies talismánicas; se acostó bocabajo en la amplia hamaca de la patrona-amiga, quien afinaba la sintonía de  Radio Nacional. Hecho esto, doña Carmen se marchó hasta su puesto en el mercadito municipal, donde vendía productos de salineras, moliendas, cosechas agrícolas, todas de su propiedad. Locutores empezaron con la jerigonza de números cantados y repetidos a dos voces. Cantaron y repitieron muchos premios de urna de baja o mediana monta. La señora Sánchez estaba quedándose hasta bizca de tanto mirar y remirar sus cinco billetes sin obtener tempraneros resultados favorables. Poco después de la medianía radiofónica, los locutores dijeron:
      
 —UNO…uno; NUEVE…nueve; TRES…tres; CINCO…cinco; DOS…dos…
DIECINUEVE MIL TRESCIENTOS CINCUENTA Y DOS…
Diecinueve mil trescientos cincuenta y dos…
¡QUINIENTOS MIL COLONES!…
¡¡Quinientos mil colones!!
       
Juana comenzó a gritar  como loca rematada. Roselia Clímaco, junto a Laura Carrillo, —ambas sirvientes en tan gigantesca morada—, acudieron desde cocina y desde traspatio hasta dormitorio patronal para indagarse sobre tales gritos. Encontraron a mulata lavandera Sánchez, eufórica con llanto de alegría. Ésta, al ser preguntada por aquéllas, enmudeció y de inmediato se desmayó. Mientras, el radiorreceptor continuaba con pandemonio de números. La frotaron con hojas de: albahaca, ruda, hierba buena y del golpe; con espíritus: del carmen, de azahar y hasta con los siete espíritus; pero, al ver frustrados sus intentos, Roselia, desesperada, fuese al puesto del mercadito, esquina opuesta al lugar de tan alegre tragedia. Roselia Clímaco jadeante, hablo así:
         
          — ¡Doña Carmela, doña Carmela!: su querida amiga, Juana Sánchez,  se ha desmayado… Ya la frotamos por más de media hora; pero no da señales de volver... (¿…?)… No, no está muerta todavía porque respira agitada… (¿…?)... No, no está tilinte ni entrampada de las quijadas…¡¡Véngase, vaya a verla!!  
         
            Doña Carmen se quitó el delantal popuso de billetes y de febles1, entregándoselo a la niña-adolescente Miriam, hija de Roselia. Partió rauda a confirmar lo afirmado por ésta. En efecto: encontró aguada e inconsciente a la amiga desde infancia; con respiración entrecortada y muecas epileptiformes del pequeño mal. Mandó a Laura Carrillo  a traer de emergencia a don Lino Parras, —el médico primitivo más a mano, pues don Felipe de Jesús Ayala y don Juan de la Cruz Chávez Rodríguez (éste, otro tío de este narrador), por su avanzada senectud ya no eran venados—. Don Lino, de inmediato le aplicó lavativa rectal de agua alcanforada mezclada con esencia de café arábigo. Al instante, la galardonada con premio mayor extraordinario, recuperó la conciencia. Mientras, anfitriona-amiga-patrona, ya había recogido aquellos cinco billetes desparramados sobre fino piso marmóreo en rojo, amarillo y blanco, entregándolos, de inmediato, a legítima dueña. El radiorreceptor terminó con su locura de cifras, empezando a repetir, hasta la saciedad, números de tres principales premios y  nombres de agencias donde habían sido vendidos. El señor Parras, de ojos verde-azulados, semejantes a ojos de alcaraván; de tez blanca, prudente, educado e inteligente; padre, entre otros, del malogrado joven José Gilberto, magna esperanza de esa familia y del torcido Pueblito, se retiró con amplia sonrisa de triunfo adicional, sin poner mayor atención a fantástica causa del problema ya solucionado. Nuestra Juana de Arco, serenada por efecto de  lavativa con cafeína más presencia de personas cariñosas y comprensivas, se expresó así:
      
       — ¡Doña Carmencita, gran amiga mía!: ¿estaré yo soñando?... ¡Pellízqueme… pellízqueme!... No quiero estar más en esta pesadilla…
       
     — ¡No Juanita, no!, —replicó la ya entonces viuda de Orantes y continuó—: Esta no es ninguna pesadilla. Esta es perfecta realidad. De ahora en adelante tú serás: ¡¡DOÑA JUANITA SÁNCHEZ!! Todas las mengalitas de este Pueblito, de Virola y San Vicente, te respetarán. Yo, si tú lo permites, guardaré en mi caja de hierro tu billete premiado. Ahora mismo, pues está de vacaciones como juez de un juzgado vicentino, llamaremos al doctor Jesús Méndez Barahona, notario, para que él dé fe de lo actuado. Esperaremos el paso de un par de semanas. Cuando hayan concluido vacaciones  navideñas y de Año Nuevo, iremos a cobrar tu bien ganado premio. Mi hermano Moncho y yo, junto con diez o doce jóvenes “pistoleritos” de nuestra familia, para darte seguridad, te acompañaremos; pero recuerda, —concluyó la condiscípula de infancia—: ya no eres “ña Juana Sánchez” a secas. De ahora en adelante serás: ¡¡DOÑA JUANITA SÁNCHEZ!! No volverás a mugrienta pieza de mesón en esa pocilga propiedad del mentado Nicolás Cañas Merino. Te hospedarás, por ahora, en esta mi casa, la cual es también tuya, mientras compras o construyes tu propia.
       
 Tan humilde y escuálida lavandera-planchadora de ropa ajena, continuaba consciente, llorando y abrazando a su amiga de infancia. Mientras tanto, Roselia y Laura, junto con José Reyes (Chepe Cunco), zacapín de caballerizas, habían vuelto a sus quehaceres rutinarios. El Peludo, junto con Zoila Polla, su esposa, se hicieron presentes para informarse, de primera mano, sobre tan buena nueva. Después de indagarse al respecto, aceptaron, de feliz gana, lo propuesto por la viuda de Orantes; pues en tren del mediodía, a eso de 01:00pm, siempre procedente de ciudad San Vicente, estaba el billetero buscando, en  pieza del mesón Cañas, a la ahora doña Juana. Al no encontrarla, se dirigió al mercadito y a  placita o parquecito central, para hacer la bulla. De esa forma, Peludo y resto de vecinos, conocieron rápido la transformación de pobre mulata en doña. Después de pesquisar por media hora, tal vendedor averiguó. Llegó al temporal refugio de la afortunada para exigirle 5% del premio; pero, la viuda anfitriona, con  espada desenvainada, en forma enérgica le replicó:
       
 — ¡No señor billetero, no! Ya hablé con mi hermano Moncho, —padre de Monchito Chávez Cañas—, él conoce de leyes. Dice no existir algún decreto o ley obligante al respecto. Además, usted viene con amenazantes prepotencias machistas y ni siquiera ella ha cobrado el premio; usted viene imponiendo taza fija de gratificación; pero, yo le pregunto: ¿por qué no se quedó usted con ese billete habiéndolo tenido en sus propias manos, verdad? Regrese en enero para recoger pequeña gratificación voluntaria, después de haberse cobrado tal dinero. ¡No intente más amenazas porque entonces mis hijos, mis sobrinos y los hijos de doña Juana, se las verán contra usted!
      
         El vendedor de fortunas se retiró buscando estación ferrocarrilera Tehuacán para esperar, a 04:30pm, el tren de regreso. El diez de enero volvió humillado para recibir ¢6,000ºº acordados con bondad por la nueva y la antigua doña, no sin antes haberlo discutido con Cutis y el Peludo, quienes se oponían a tal regalía. Pero antes, el cuatro de enero, comitiva integrada por: la afortunada, sus dos hijos, la viuda, don Moncho padre, Tío Coyote y Chepe Güigüí, —estos dos últimos, sobrinos de doña Juana por ser hijos de Lidia, su hermana, como fue dicho al principio—, se encaminaron, montando el camioncito de don Marcelino Portillo, manejado por Pepón Boren, —éste empleado de aquél—, hasta capital salvadoreña para efectuar la tantas veces mencionada diligencia. Detrás del anciano camioncito iba el “picachón” propiedad de don Juan Rodríguez Molina y manejado por él mismo, en el cual se conducían los “pistoleritos” de familia Chávez: Chusito, hijo de la viuda; Monchito, hijo de don Moncho; Chepito, hijo de don Juan de la Cruz; Carlitos, hijo de don Carlos Antonio; Julito Asisclo, otro hijo de don Moncho, y tres o cuatro más con respectivas armas de fuego, cortas; asimismo, con  machetes afilados a perfección por Guayo Villegas, peón agrícola de la viuda. Llevaban salvoconducto firmado por dos militares de alto rango político, amigos de los Chávez: Julio A. Rivera y Arturo A. Molina. Éste, originario del Pueblito; aquél, de Virola. Cobraron el valor económico. Recibieron cheque certificado contra Banco Hipotecario de El Salvador, el cual depositaron en agencia vicentina, por ser único banco con agencia en ciudad San Vicente, vecina del indescriptible Pueblito. —Pueblito ascendido, en 1930,  a categoría de ciudad sin tener  estructuras básicas para tal rango. Fue ascendido por politicastros electoreros de ayer, de ahora y siempre—. Todos regresaron jubilosos (en esos tiempos no había ambiciones económicas impropias). Al llegar al poblado, la orquesta del cantón  Chaperna y la de  Hermanos Torres de San Juan Nonualco, junto con  Mudo Chacocho y sus toritos de pólvora, se destaparon en música de alegría, en estallidos de cohetes y en otras fantasías. En el traspatio de la mansión amiga, se sirvió opípara cena rociada con los más “finos” licores nacionales de entonces: Espíritu de Caña, Tic-Tac, Ron Caribe y más. Sólo a cuatro familias principales, en el privado patiecito central de la mansión pueblerina, se les sirvió exquisitos alcoholes: escoceses, franceses, cubanos, rusos e italianos. Dos novillos, veinticuatro gallinas y doce jolotes, fueron donados por la viuda y su hermano Moncho. Cutis, trotamundos consuetudinario, después de quince ó más años de ausencia, en primer día de Año Nuevo se había hecho presente. El Peludo, quien siempre permaneció a su alcance; con su hermano, empezaron a hacer planes de la para ellos, fabulosa fortuna. Demás está narrar la “fiebre de la lotería” desatada en la humilde comarca, similar a la fiebre del oro en California, EUA, a mediados del siglo XIX. Hubo semanas en las cuales había más billeteros que pobladores. Muchos vendieron sus: aves de corral, ganado mayor y menor, aperos de labranza, hasta solares y terrenitos agrícolas, esperando un golpe de suerte similar o superior al de doña Juana. Dos años después, sólo doña Merceditas Méndez Barahona había obtenido un tercer premio de urna consistente en ¢60,000ºº, con el cual compró una casa en el casco urbano de vieja ciudad Santa Tecla (Centro Histórico). Con el resto, a intereses bancarios, esperó la vejez en la ahora anciana ciudad tecleña.
       
   El Peludo era abstemio. Sólo empedernido tabaquista; pero, con  locura del dinero, pronto se hizo aficionado a las armas de cacería y a finos relojes suizos vendidos en relojería “La Joya”, capitalina. Compró, allí, tres relojes Omega: dos de pulsera y uno de bolsillo. En ambos relojes pulsera marcaba la hora respectiva dada por dos diferentes radiodifusoras de la capital. En el de bolsillo, la hora oficial anunciada por Radio Nacional de El Salvador; pero no satisfecho por la disparidad de dos o tres minutos entre ellas, decidió, junto con don Julio Asisclo Chávez Muñoz, hijo mayor de don Moncho, marchar, una vez por semana, hasta ciudad capital, para poner otro reloj (¿Rolex?) al segundo con la sirena de un periódico escrito de circulación nacional (el cuarzo en relojes aún no existía). La sirena sonaba a 12:00hrs, según Meridiano de Greenwich. Para corroborar tal hora sirenaza, en estación Tehuacán-IRCA2 montaban el tren a 08:00hrs para estar, en ciudad capital, tres y media horas después. Se encaramaban en autobús urbano capitalino: Estación-Cruzadilla. A 11:50mins de ese mismo día, ambos estaban observando, sin parpadear, respectivas carátulas en palmas de ambas manos, esperando  ensordecedor sonido del no mencionado periódico. Comprobada  exactitud de finas máquinas, satisfechos volvían a pie hasta estación IRCA san-salvadoreña, para tomar tren de regreso a 02:00pm, llegando al mágico Pueblito ya oscureciendo. Esta proeza la hacían cada ocho o cada quince días. En tienda de armas Soundy de la misma capital, El Peludo mercó dos rifles de cacería: uno, .22 y, otro, .32. El primero, para cazar: conejos, iguanas, palomas, codornices, etc.; el segundo, para caza mayor (venado, jaguar, danta, etc.) no existentes en el país desde finales del siglo XIX. Con don Julio Asisclo quisieron demostrar, a algunos intelectuales del vecindario, exactitud del nivel y plomada. Para ello, sacaron al patio de la casa de éste, el viejo pesado banco de carpintería abandonado por el mismo don Julio Asisclo, cuando él decidió hacerse comerciante en ganado mayor. Contrataron al Charro Barrera, mejor o único albañil local, para hacer una plataforma de cemento y piedra,  reforzada con hierro estructural. Montaron y nivelaron ahí el viejo banco con sus respectivas prensas de carpintería; luego, usando gruesas planchas de hierro colado, reforzaron el tejado de una galera, con idea de proteger cráneos de futuros espectadores. Don Humberto Alférez Ayala, mecánico automotor-soldador, fabricó dos gruesos cascos metálicos, similares al yelmo de don Quijote, para  protección craneal en ellos. Cuando todo estuvo listo y cuatro o seis curiosos estaban situados bajo el reforzado techo protector, los modernos Galileos Galilei prensaron sendos rifles en robustas prensas. Nivelaron y plomearon ambas trompetillas. Muy jactanciosos, dispusiéronse a disparar cada uno su arma; así lo hicieron, esperando, al regresar la bala, caer ésta en el punto exacto de la trompetilla respectiva de donde había salido. Después de numerosos disparos, no pudieron demostrar su teoría; tampoco las numerosas balas disparadas golpearon yelmos, ni techos preparados. Entonces, basándose en postulados de física cinemática, con mismos instrumentos pretendieron introducir balas en mismo agujero de tiro al blanco. Sólo lograron marchitar un frondoso árbol de mangos, sin lograr sus propósitos. Doña Sara Quintanilla, vecina-dueña del árbol, nunca protestó, pues don Julio Asisclo era su sobrino del alma.
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    Doña Juana, en cambio, compró extenso solar urbano propiedad de don Tiburcio Contreras. En él construyó su residencia, contratando, para tal efecto, a los mejores maestros de obra y albañiles vicentinos; pues al Charro Barrera doña Juana no lo creyó competente. También compró, a don Jesús Bonilla Chávez, una casa urbana para donársela, con escritura registrada, a Lidia, su hermana, madre de Tío Coyote y de Chepe Guiguí —como ya fue dicho. Hizo varios valiosos donativos a iglesia católica local, incluyendo enladrillado marmoteado y el órgano italiano para el coro. Bruna Valdez fue nueva lavandera de pueblerinas principales familias, incluyendo ahora a doña Juana, a don Cutis y a don Peludo Daniel. Visitaba, casi a diario, a sus antiguos patrones, deleitándose al charlar con ellos,  murmurando sobre todos los pobres del vecindario, en especial de los igualados, quienes sin tener petate en qué caer muertos, estaban enviando a retoños para estudiar  bachillerato o alguna carrera similar en San Vicente o universitaria en San Salvador. Contribuyó, con su mejor amiga, para implementar el Huerto de los Olivos en lunes o martes santo; y en rezo familiar a milagrosa Virgen  de los Desamparados, cada catorce de mayo. Ambos acontecimientos heredados, por la viuda, de sus abuelas y bisabuelas. Fue artífice, en diciembre de 1961, de arreglos florales en iglesia y en salón de recepción, cuando señorita América Haydee, hija de don Moncho Chávez padre, contrajo nupcias. Estuvo en todos los acontecimientos festivos, dolorosos o luctuosos de la inmensa familia Chávez. Engordó hasta obesidad, sin duda por ingerir excesiva grasa animal, agravada por sedentarismo de opulencia holgazana. Muerte súbita. Amaneció tilinte. ¿Infarto cardíaco o cerebral masivos?
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    Cutis, no obstante, desde su llegada estaba dedicado a delicias etílicas y nicotínicas. Se enfureció por la propina dada al billetero y por compra, para El Peludo y su prole, de solar urbano a construir, propiedad de don Carlos Román Bonilla o de don Felipe Rodríguez Molina. Compró, en Casa Poma & Cía., para uso privado exclusivo, un nuevo “pick-up” sólo para fletar cerveza helada desde la vicentina Pensión Roberto, en dos o tres viajes cotidianos; pues no quería darles de comer a tenderos locales. Viajaba con frecuencia a balnearios: Ichanmichen, Amapulapa o a laguna de Apastepeque; también a playas El Cuco o a El Espino, casi siempre acompañado de cuatro o cinco beodos de inferior categoría económica. Su motorista era el jovencito Nahum Rivas. Encendía cigarrillos con papel moneda de a un colón, el cual lo desechaba casi entero. Los infelices crápulas estaban listos a apagarlo, luego emplearlos para comprar aguardiente de más baja calidad. Se limpiaba el trasero con billetes de a dos. Mismos crápulas descendían al fondo del foso-letrina; los rescataban, lavaban, pronto los empleaban en mismos menesteres. “Por candelas”, sus compinches le llamaban Don Rafael (su nombre legal). Voseaba a toda la flor y nata, pero a sus espaldas. El motorista Rivas renunció. No había, en tan distante Pueblito, otro chofer a quien nombrar. Vendió el vehículo. Compró  enorme refrigeradora accionada con gas queroseno o gas de candil.  Cerveza tibia la compraba por cajas en agencia de don Juan Rodríguez Molina. El bachiller Parras aceptó su amistad y se voseaban. Don Carlos Román Bonilla y otros bohemios altos, no lo aceptaron.
        
       A la muerte de doña Juana, cuenta bancaria estaba colapsando, la cual colapsó poquísimos meses después. Ambos hermanos optaron por vender la residencia vacía a doña Amanda Murcia para repartirse el dinero. Así se hizo. Quiso obligar a su tía Lidia para vender o hipotecar la casa donada a ella. Todos, incluyendo al Peludo Daniel, se opusieron. Cutis debió volver a su primitiva vida de paria alcohólico andalón, después de haber vendido: la refrigeradora, equipos de sonido, etc. Parece haber fallecido en hospital de caridad, en ciudad San Miguel con diagnóstico de “Delirio tremendo”, agravado por cirrosis hepática galopante.                
 1-Febles = dinero metálico: níquel, monel, cobre.
         2- IRCA = ferrocarriles internacionales de Centro América,  por sus siglas en inglés                                   
                                            F I N
                           10 de septiembre en 1995