Anastasio Jaguar

Anastasio Jaguar

Breve Biografía de ANASTASIO MÁRTIR AQUINO (1792-1833):

Único Prócer salvadoreño verdadero en siglo XIX. Nativo de Santiago Nonualco, La Paz. De raza nonualca pura. Se levantó en armas contra Estado salvadoreño mal gobernado por criollos y algunos serviles ladinos, descendientes, éstos, de aquéllos con mujeres mestizas de criollo o chapetón y amerindia; pues esclavitud inclemente contra: indígenas, negros, zambos y mulatos, era insoportable para el Prócer Aquino. Fue asesinado por el Estado salvadoreño en julio de 1833, —después calumniado hasta lo indecible, tratando de minusvalorar sus hazañas; así como hoy calumnian a Don Hugo Rafael Chávez Frías y, ayer, al aún vivo: Doctor Don Fidel Castro Ruz.

En honor a tan egregio ANASTASIO AQUINO, este blog se llama:

“A N A S T A S I O A Q U Í S Í”

viernes, 2 de septiembre de 2011

Herejías, 18ª entrega

        H   E   R   E   J   Í   A   S
              Por Ramón F Chávez Cañas
               Décima octava entrega

CIII
Regalo de tres Magos: / oro, mirra e incienso,
se había presentado/ tres mil años atrás
a otro recién nacido/ de India, ¿fue en Madrás?,
cuyo nombre era Krisna, / dios del amor inmenso.

Mitra, otro dios persa, / pasó tres días tenso
en una tumba pétrea. / Murió sin Barrabás.
Resucitó al tercero. / Subió al Edén, y es As.
Otras mitologías; / otro credo más menso.

Horus fue amamantado/ por Isis. Con Osiris
formaron trinidad: / ¡bellísimo arcoíris
de diosa más dos dioses, / mucho antes de Jesús!

Solares y lunares, / discos tan luminosos,
brillaban sobre testas/ de tríos fabulosos
en tierra de Pirámides/ y bello Nilo azul.

CIV
Pagano Constantino/ fue emperador romano.
Trescientos veinticinco/ después del Nazareno,
mezcló su paganismo/ con el credo sereno
para salvar su imperio/ de fracaso cercano.

En Concilio Primero/ de Nicea, el pagano
proclama a Jesucristo/ hijo del dios moderno;
condenando al dios Júpiter/ al ostracismo eterno;
pues Roma le aceptó/ al nuevo soberano.

Pero para afianzar, / en mentes, tal mentira,
hace una mezcolanza/ de aquellos anticuados
ritos, magias y mitos, / que no infundían ira.

Sustituido fue sábado, / consagrado al reposo,
por el día domingo, —sunday de otros Estados—,
día de nuestro Sol, / faro maravilloso.

CV
¡¡Sólo Amón es mi dios, / y debe ser el tuyo!!
—Esto se ha repetido/ desde los cavernícolas
tiempos del Homo sapiens, / vergüenza de terrícolas—.
De tal afirmación, / con énfasis concluyo:

Lo genético humano, / similar al del cuyo,
se ha mantenido estático/ desde edades ridículas
llegando a nuestros días/ de farsantes películas
basadas en terror, / hijo del falso orgullo.

¡¡Sólo Odín es mi dios!!... Es signo de soberbia
desde Islas Filipinas/ hasta bélica Serbia;
desde africanos negros/ hasta rubios vikingos.

Al Cristo de Esquipulas/ y a la del Tepeyac
dieron prieto color/ para embaucarnos más
a tragarnos su fe/ sin dar tantos respingos.

CVI
Satanás o Luzbel/ no es de origen divino.
Nunca pudiera serlo; / pues es cierta incongruencia
afirmar tal maldad/ creada por Eminencia
llena de Amor y Paz/ hacia el ser peregrino.

Existe Satanás/ dentro del anodino
cerebro del simiesco/ de podrida conciencia;
del enfermo mental/ carente de clemencia
para con débil prójimo/ de un oscuro destino.

Luzbel o Satanás/ no existen en neuronas
de inferiores criaturas/ existentes en zonas
diversas de esta Tierra/ por cuatro o más confines.

Carnívoros y herbívoros/ cumplen con el mandato
de alimentar sus fuerzas. / No será asesinato
ingerir a vivientes, / por ejemplo: alevines.

CVII
Al contrario, humanoide/ peca para saciar
su apetito de lujos, / de vicios y lujurias.
Y para conseguirlos/ recurre a las injurias
de diversas calañas, / inclusive a matar.

Lucifer o Satán/ empieza así a reinar
y a gozarse mirando/ infinitas penurias
causadas por androides/ con ideas espurias
hacia todo lo creado/ por el Rey Celestial.

¿Querrá el Ser Sapientísimo/ dar vida a un enemigo
quien trata de humillarlo/ fingiendo ser su amigo
y le pide permiso/ para tentar a Job?

Vuestro diablo es producto/ de tu libre albedrío
y no de teosofías/ del cristiano-judío;
ni de Alá musulmán/ ni del egipcio Tot.

CVIII
¡¡Ya viene el anticristo!! ¡¡Ya llegó el anticristo!!
Los dos mil cuatro* abriles/ hablaron y hablarán
de ese tema espinoso. /No han dicho ni dirán
en cuál país está. / Nadie dice: ¡Lo he visto!

Anti dioses abundan/ por ambición al pisto73
robado a tanto esclavo/ de aquella antigüedad
y a desheredados/ de nuestra actualidad
por tal santón cristiano, / pavoneado de listo.

Quien se finge ser bueno/ cuando en verdad es malo,
duplica su maldad. /Quien se auto pone un halo
es pérfido perfecto/ de ayer, de hoy y mañana.

Asimismo alter Cristus, /  arrogante nombrándose,
es vulgar anti dios/ en sotana,  olvidándose
de aquellos catecúmenos74 / en arena romana75.

 *200
 73PISTO: dinero. 74CATECÚMENOS: las catacumbas en donde los cristianos se refugiaban huyendo de la persecución de los paganos romanos; 75ARENA ROMANA: Coliseo. Monumento aún erecto en la ciudad de Roma, en donde los primitivos cristianos eran lanzados para ser devorados por la fiera.
 
4 = año de 1era  edición de HEREJÍAS.

X Filosofía de La Historia, Immanuel


con t i n u a r á

martes, 30 de agosto de 2011

CARTA DEL INDIO SEATTLE




 
CARTA DEL INDIO SEATTLE AL PRESIDENTE DE ESTADOS UNIDOS
Así se acaba la vida y empezamos a sobrevivir

(título asignado por los transcriptores)

El gran jefe de Washington envió palabra de que desea comprar nuestra tierra. El gran jefe también nos envió palabras de amistad y buenos deseos. Esto es muy amable de su parte, desde que nosotros sabemos que tiene necesidad de un poco de nuestra amistad en reciprocidad.
Pero nosotros consideramos su oferta; sabemos que de no hacerlo así el hombre blanco puede venir con pistolas a quitarnos nuestra tierra.
El gran jefe Seattle dice: "El gran jefe de Washington puede contar con nosotros sinceramente, como nuestros hermanos blancos pueden contar el regreso de las estaciones. Mis palabras son como las estrellas - no se pueden detener".
¿Cómo intentar comprar o vender el cielo, el calor de la tierra? La idea nos resulta extraña. Ya que nosotros no poseemos la frescura del aire o el destello del agua. ¿Cómo pueden comprarnos esto? Lo decidiremos a tiempo.
Cada pedazo de esta tierra es sagrado para mi gente. Cada aguja brillante de pino, cada ribera arenosa, cada niebla en las maderas oscuras, cada claridad y zumbido del insecto es santo en la memoria y vivencias de mi gente.
Sabemos que el hombre blanco no entiende nuestras razones. Una porción de muestra tierra es lo mismo para é1, que la siguiente; para é1, que es un extraño que viene en la noche y nos arrebata la tierra donde quiera que la necesite. La tierra no es su hermana sino su enemiga y cuando la ha conquistado se retira de allí. Deja atrás la sepultura de su padre, no le importa.
Plagia la tierra para su hijo, no le importa. Olvida tanto la sepultura de su padre como el lugar en que nació su hijo. Su apetito devorará la Tierra y dejará detrás sólo un desierto. La sola vista de sus ciudades, llenas de pánico a los ojos del piel roja. Pero quizá esto es porque el piel roja es un "salvaje y no entiende...
No existe un lugar pacífico en las ciudades del hombre blanco. Ningún lugar para oír las hojas de la primavera o el susurro del vuelo de los insectos. Pero quizá porque yo soy un salvaje no logro comprenderlo, el repiquetear parece que insulta los oídos ¿Y qué vivir, si el hombre no puede oír el adorable lamento del chotacabras o el argumento de las ranas alrededor de una charca en la noche?
El Indio prefiere el agradable sonido del viento lanzado sobre la cara del estanque, olfatear el viento limpio por un mediodía de lluvia o esencia del pino. El aire es algo muy preciado para el piel roja. El hombre blanco parece no notar el aliento del aire. Como un agonizante de muchos días, está aterido para olfatear.
Si decidiera aceptar lo haría con una condición. El hombre blanco debe tratar a las bestias de esta tierra como a sus propios hermanos. Yo soy un salvaje y no entiendo ninguna otra forma. He visto millares de búfalos muertos por el hombre blanco, para que pudiera pasar un tren.
Yo soy un salvaje, y no entiendo como el humo del caballo de hierro puede ser más importante que el búfalo, el que nosotros matábamos solamente para poder sobrevivir ¿Qué es el hombre sin las bestias? Si todas las bestias fuéranse el hombre moriría de una gran depresión de espíritu. Cualquier cosa que le pase a los animales le pasará también al hombre. Todos los seres están relacionados. Cualquier cosa que acontezca a la tierra acontecerá también a sus hijos.
Nuestros hijos han visto a sus padres humillarse por la defensa. Nuestros guerreros han sentido vergüenza, y han cambiado sus días a la ociosidad, y contaminan sus cuerpos con dulce comida y bebida. Importa poco donde pasaremos el resto de nuestros días - no somos demasiados.
Unas pocas horas, unos pocos inviernos y ninguno de los niños de las grandes tribus, que alguna vez vivieron sobre la Tierra, saldrán para lamentarse de las tumbas de una gente que tuvo el poder y la esperanza.
Sabemos una cosa que el hombre blanco puede alguna vez descubrir. Nuestro Dios es su mismo Dios. Ustedes piensan ahora que lo poseen, como desean poseer nuestra tierra. Pero no puede ser. Él es el Dios del hombre y su compasión es indistinta para el blanco y para el rojo. La Tierra es algo muy preciado para Él, y el detrimento de la Tierra, es una pila de desprecios para el Creador. A los blancos les puede pasar también, quizá pronto, lo que a nuestras tribus. Continúen contaminando su cama y se sofocarán una noche en su propio desierto.
Cuando los búfalos sean exterminados, los caballos salvajes amansados, la esquina secreta de la floresta pisada con la esencia de muchos hombres y la vista rosada de las colinas sazonada de la charla de las esposas ¿donde estará la maleza? se habrá ido ¿Donde estará el águila? se habrá ido. Decir adiós al volar... al cazar... la esencia de la vida empieza a extinguirse...
Nosotros entenderíamos si supiéramos lo que el hombre blanco sueña ¿qué espera describir a sus hijos en las largas noches de invierno? ¿qué visiones arden dentro de sus pensamientos? ¿qué desean para el mañana?... Pero nosotros somos salvajes. Los sueños del hombre blanco están ocultos para nosotros, y por ello caminaremos por nuestros propios caminos. Si llegamos a un acuerdo será para asegurar su conservación como lo han prometido.
Allí quizá podamos vivir nuestros pocos días como deseamos. Cuando el último piel roja se desvanezca de la tierra y su memoria sea solamente una sombra de una nube atravesando la pradera, estas riberas y praderas estarán aun retenidas por los espíritus de mi gente, por el amor a esta tierra como los recién nacidos aman el sonido del corazón de sus padres.
Si les vendemos nuestra tierra, ámenla como nosotros la hemos amado. Preocúpense de ella, como nosotros nos hemos preocupado. Mantengan la tierra como ahora la adquieren, con toda su fuerza, con todo su poder y con todo su corazón. Presérvenla para sus hijos, y ámenla como Dios nos ama a todos nosotros. Una cosa sabemos; su Dios es nuestro Dios. La tierra es preciosa para EL. Ni el hombre blanco está exento de su destino.

                                      
                  TOMADO DEL INTERNET.

sábado, 27 de agosto de 2011

El Premio Gordo

             E L   P R E M I O   G O R D O
                          Por Ramón F Chávez Cañas
                De: “Historias escondidas de Tecoluca”


                   En aquel tranquilo, casi olvidado por el Estado, fresco y encantador Pueblito, localizado a medio camino entre ciudades cabeceras departamentales: San Vicente y Zacatecoluca; con nuestro Río Padre: Bajo Lempa al sudeste, nació, allá por 1909, una señora de nombre Juana Sánchez, ya fallecida. Juana Sánchez era mujer delgada, de estatura mediana con características antropométricas de raza mulata. Su ascendencia indo-africana no fue conocida. Sólo se supo de ella lo siguiente: con Lidia, su hermana, más otro hermano apodado “Calcetín”, fueron hijos de casa en residencia de cierta anciana señorita “biata” católica cuyo nombre fue niña Chepita Sorto. La descendencia de Juana Sánchez estaba constituida por dos hijos varones: Rafael, alias: Cutis; y Daniel, alias: El Peludo. Cutis, el mayor, fue alcohólico consuetudinario empedernido y vagabundo, habiéndose ausentado del lar materno por muchos años. En cambio, El Peludo, permaneció fiel a enaguas maternas hasta casarse, por ritos naturales o “atrás del matocho”, con señorita Zoila Amaya Hernández. Ésta heredó el apodo del papá: don Chema Pollo (José María Amaya Chávez, tío de este relator).
            
Juana Sánchez se ganaba el pan cotidiano lavando y planchando ajeno, en aquellos tiempos cuando era menester acudir hasta uno de tres ríos principales, distantes 02 ó 03kms del Pueblito; pero en diferentes rumbos. Con la batea llena de ropa sucia sobre su cabeza, hacía malabarismos de equilibristas o saltimbanquis. En una ligera red o cebadera de mezcal transportaba su almuerzo, y jabones primitivos elaborados por ella con grasas animales o semillas oleaginosas (jucumicas, sapuyulos) y lejías obtenidas por destilación de cenizas del carbón de maderas oscuras y duras. El Río Caliente era su favorito. Partía temprano (06:00am) para regresar a 03:00pm. En resto del día y primeras horas nocturnas, almidonaba o planchaba con planchas calentadas adosándolas a tizones o brasas avivados con rústicos abanicos, pues energía eléctrica doméstica no existía en tan primitivo Pueblito. —Se sabía de esta maravilla física sólo por relatos de ocasionales y raros forasteros capitalinos o buhoneros de cabeceras departamentales—. Temprano de siguiente mañana, Peludo entregaba las nítidas especies a tan selecta clientela de su madre. Juana, en su juventud y medianía, era apreciada por jovialidad y excelencia en su trabajo. Fue lavandera-planchadora estrella de cuatro o cinco familias principales de aquel inimitable conglomerado, entre los cuales merecen mencionarse a: Molina-Ventura; Parras-Martínez; Chávez-Cañas y Chávez-Orantes. Se jactaba de sacar cualquier mancha difícil sin estropear la prenda y de no manchar la misma ni con el mínimo tile. Las marcas: arrow, eme-pi, manhatan, etcétera, a ella le eran confiadas. Era orgullosa sin ser pedante. En lo social, sólo se relacionaba con familias ya mencionadas, siendo doña Juana Francisca del Carmen Chávez de Orantes Vela su amiga-confidente, quizá porque habían nacido en el mismo año y habían asistido juntas a primeros grados primarios en la misma escuelita pública; aunque doña Carmen terminó educación primaria y parte de secundaria en colegios de ciudad San Vicente. A pesar de tan enorme disparidad socio-económico-cultural entre ellas, la amistad florecía y fructificaba. Doña Carmen apreciaba a Cutis y al Peludo, tanto como a sus propios sobrinos e hijos.
        
Cierto día, en 1958,  a ruegos de incierto vendedor de billetes de lotería y por propaganda subliminal de automotor parlante al respecto en las vecindades, dispuso comprar un vigésimo de la recién inaugurada Lotería Chica, cuyo costo era ¢0,25, equivalente, en aquellos dorados lejanos tiempos, a us$0,10. El premio mayor sería de ¢25,000ºº. Un día después de haberse corrido dicho sorteo, temprano en la mañana, procedente de ciudad San Vicente vía ferrocarril, se presentó el billetero vendedor anunciándole haberse ganado ella ¢500ºº, porque el billete entero había salido premiado con ¢5,000ºº. Quiso darle la mitad en dinero y la otra en más billetes del siguiente sorteo. Juana no aceptó. Pasaron más billeteros con el mismo son; ella continuaba con la misma tozudez.

Tampoco quería ir hasta la capital salvadoreña donde sí, le podrían dar el total en efectivo. Transcurrieron dos o más sorteos y ella en su terquedad de mula mañosa, a pesar de haber sido informada, por  mismos vendedores de fortunas, sobre seis meses de vigencia efectiva del vigésimo. Hizo cuentas sobre costos económicos y riesgos del incómodo viaje hasta oficinas centrales capitalinas de Lotería Nacional de Beneficencia Pública, porque debería llevar a dos acompañantes y pagarles pasajes, alimentación, más hospedaje, pues ella nunca había viajado hasta San Salvador. Entonces, decidió aceptar el cambalache. Pronto apareció otro billetero anunciando el sorteo  extraordinario navideño con premio mayor de ¢500,000ºº (U$S 200,000ºº), a ¢50ºº cada billete entero. Juana recibió cinco billetes; mas, el resto, entre protestas y suspiros, lo recibió en efectivo. El veintidós de diciembre se corrió el mentado extraordinario sorteo. Juana, con el permiso de doña Carmen, su entrañable amiga, dispuso escuchar la radio en el radio-receptor a pilas de automotor existente en dormitorio de ésta. Desplegó sobre del piso sus cinco especies talismánicas; se acostó bocabajo en la amplia hamaca de la patrona-amiga, quien afinaba la sintonía de  Radio Nacional. Hecho esto, doña Carmen se marchó hasta su puesto en el mercadito municipal, donde vendía productos de salineras, moliendas, cosechas agrícolas, todas de su propiedad. Locutores empezaron con la jerigonza de números cantados y repetidos a dos voces. Cantaron y repitieron muchos premios de urna de baja o mediana monta. La señora Sánchez estaba quedándose hasta bizca de tanto mirar y remirar sus cinco billetes sin obtener tempraneros resultados favorables. Poco después de la medianía radiofónica, los locutores dijeron:
      
 —UNO…uno; NUEVE…nueve; TRES…tres; CINCO…cinco; DOS…dos…
DIECINUEVE MIL TRESCIENTOS CINCUENTA Y DOS…
Diecinueve mil trescientos cincuenta y dos…
¡QUINIENTOS MIL COLONES!…
¡¡Quinientos mil colones!!
       
Juana comenzó a gritar  como loca rematada. Roselia Clímaco, junto a Laura Carrillo, —ambas sirvientes en tan gigantesca morada—, acudieron desde cocina y desde traspatio hasta dormitorio patronal para indagarse sobre tales gritos. Encontraron a mulata lavandera Sánchez, eufórica con llanto de alegría. Ésta, al ser preguntada por aquéllas, enmudeció y de inmediato se desmayó. Mientras, el radiorreceptor continuaba con pandemonio de números. La frotaron con hojas de: albahaca, ruda, hierba buena y del golpe; con espíritus: del carmen, de azahar y hasta con los siete espíritus; pero, al ver frustrados sus intentos, Roselia, desesperada, fuese al puesto del mercadito, esquina opuesta al lugar de tan alegre tragedia. Roselia Clímaco jadeante, hablo así:
         
          — ¡Doña Carmela, doña Carmela!: su querida amiga, Juana Sánchez,  se ha desmayado… Ya la frotamos por más de media hora; pero no da señales de volver... (¿…?)… No, no está muerta todavía porque respira agitada… (¿…?)... No, no está tilinte ni entrampada de las quijadas…¡¡Véngase, vaya a verla!!  
         
            Doña Carmen se quitó el delantal popuso de billetes y de febles1, entregándoselo a la niña-adolescente Miriam, hija de Roselia. Partió rauda a confirmar lo afirmado por ésta. En efecto: encontró aguada e inconsciente a la amiga desde infancia; con respiración entrecortada y muecas epileptiformes del pequeño mal. Mandó a Laura Carrillo  a traer de emergencia a don Lino Parras, —el médico primitivo más a mano, pues don Felipe de Jesús Ayala y don Juan de la Cruz Chávez Rodríguez (éste, otro tío de este narrador), por su avanzada senectud ya no eran venados—. Don Lino, de inmediato le aplicó lavativa rectal de agua alcanforada mezclada con esencia de café arábigo. Al instante, la galardonada con premio mayor extraordinario, recuperó la conciencia. Mientras, anfitriona-amiga-patrona, ya había recogido aquellos cinco billetes desparramados sobre fino piso marmóreo en rojo, amarillo y blanco, entregándolos, de inmediato, a legítima dueña. El radiorreceptor terminó con su locura de cifras, empezando a repetir, hasta la saciedad, números de tres principales premios y  nombres de agencias donde habían sido vendidos. El señor Parras, de ojos verde-azulados, semejantes a ojos de alcaraván; de tez blanca, prudente, educado e inteligente; padre, entre otros, del malogrado joven José Gilberto, magna esperanza de esa familia y del torcido Pueblito, se retiró con amplia sonrisa de triunfo adicional, sin poner mayor atención a fantástica causa del problema ya solucionado. Nuestra Juana de Arco, serenada por efecto de  lavativa con cafeína más presencia de personas cariñosas y comprensivas, se expresó así:
      
       — ¡Doña Carmencita, gran amiga mía!: ¿estaré yo soñando?... ¡Pellízqueme… pellízqueme!... No quiero estar más en esta pesadilla…
       
     — ¡No Juanita, no!, —replicó la ya entonces viuda de Orantes y continuó—: Esta no es ninguna pesadilla. Esta es perfecta realidad. De ahora en adelante tú serás: ¡¡DOÑA JUANITA SÁNCHEZ!! Todas las mengalitas de este Pueblito, de Virola y San Vicente, te respetarán. Yo, si tú lo permites, guardaré en mi caja de hierro tu billete premiado. Ahora mismo, pues está de vacaciones como juez de un juzgado vicentino, llamaremos al doctor Jesús Méndez Barahona, notario, para que él dé fe de lo actuado. Esperaremos el paso de un par de semanas. Cuando hayan concluido vacaciones  navideñas y de Año Nuevo, iremos a cobrar tu bien ganado premio. Mi hermano Moncho y yo, junto con diez o doce jóvenes “pistoleritos” de nuestra familia, para darte seguridad, te acompañaremos; pero recuerda, —concluyó la condiscípula de infancia—: ya no eres “ña Juana Sánchez” a secas. De ahora en adelante serás: ¡¡DOÑA JUANITA SÁNCHEZ!! No volverás a mugrienta pieza de mesón en esa pocilga propiedad del mentado Nicolás Cañas Merino. Te hospedarás, por ahora, en esta mi casa, la cual es también tuya, mientras compras o construyes tu propia.
       
 Tan humilde y escuálida lavandera-planchadora de ropa ajena, continuaba consciente, llorando y abrazando a su amiga de infancia. Mientras tanto, Roselia y Laura, junto con José Reyes (Chepe Cunco), zacapín de caballerizas, habían vuelto a sus quehaceres rutinarios. El Peludo, junto con Zoila Polla, su esposa, se hicieron presentes para informarse, de primera mano, sobre tan buena nueva. Después de indagarse al respecto, aceptaron, de feliz gana, lo propuesto por la viuda de Orantes; pues en tren del mediodía, a eso de 01:00pm, siempre procedente de ciudad San Vicente, estaba el billetero buscando, en  pieza del mesón Cañas, a la ahora doña Juana. Al no encontrarla, se dirigió al mercadito y a  placita o parquecito central, para hacer la bulla. De esa forma, Peludo y resto de vecinos, conocieron rápido la transformación de pobre mulata en doña. Después de pesquisar por media hora, tal vendedor averiguó. Llegó al temporal refugio de la afortunada para exigirle 5% del premio; pero, la viuda anfitriona, con  espada desenvainada, en forma enérgica le replicó:
       
 — ¡No señor billetero, no! Ya hablé con mi hermano Moncho, —padre de Monchito Chávez Cañas—, él conoce de leyes. Dice no existir algún decreto o ley obligante al respecto. Además, usted viene con amenazantes prepotencias machistas y ni siquiera ella ha cobrado el premio; usted viene imponiendo taza fija de gratificación; pero, yo le pregunto: ¿por qué no se quedó usted con ese billete habiéndolo tenido en sus propias manos, verdad? Regrese en enero para recoger pequeña gratificación voluntaria, después de haberse cobrado tal dinero. ¡No intente más amenazas porque entonces mis hijos, mis sobrinos y los hijos de doña Juana, se las verán contra usted!
      
         El vendedor de fortunas se retiró buscando estación ferrocarrilera Tehuacán para esperar, a 04:30pm, el tren de regreso. El diez de enero volvió humillado para recibir ¢6,000ºº acordados con bondad por la nueva y la antigua doña, no sin antes haberlo discutido con Cutis y el Peludo, quienes se oponían a tal regalía. Pero antes, el cuatro de enero, comitiva integrada por: la afortunada, sus dos hijos, la viuda, don Moncho padre, Tío Coyote y Chepe Güigüí, —estos dos últimos, sobrinos de doña Juana por ser hijos de Lidia, su hermana, como fue dicho al principio—, se encaminaron, montando el camioncito de don Marcelino Portillo, manejado por Pepón Boren, —éste empleado de aquél—, hasta capital salvadoreña para efectuar la tantas veces mencionada diligencia. Detrás del anciano camioncito iba el “picachón” propiedad de don Juan Rodríguez Molina y manejado por él mismo, en el cual se conducían los “pistoleritos” de familia Chávez: Chusito, hijo de la viuda; Monchito, hijo de don Moncho; Chepito, hijo de don Juan de la Cruz; Carlitos, hijo de don Carlos Antonio; Julito Asisclo, otro hijo de don Moncho, y tres o cuatro más con respectivas armas de fuego, cortas; asimismo, con  machetes afilados a perfección por Guayo Villegas, peón agrícola de la viuda. Llevaban salvoconducto firmado por dos militares de alto rango político, amigos de los Chávez: Julio A. Rivera y Arturo A. Molina. Éste, originario del Pueblito; aquél, de Virola. Cobraron el valor económico. Recibieron cheque certificado contra Banco Hipotecario de El Salvador, el cual depositaron en agencia vicentina, por ser único banco con agencia en ciudad San Vicente, vecina del indescriptible Pueblito. —Pueblito ascendido, en 1930,  a categoría de ciudad sin tener  estructuras básicas para tal rango. Fue ascendido por politicastros electoreros de ayer, de ahora y siempre—. Todos regresaron jubilosos (en esos tiempos no había ambiciones económicas impropias). Al llegar al poblado, la orquesta del cantón  Chaperna y la de  Hermanos Torres de San Juan Nonualco, junto con  Mudo Chacocho y sus toritos de pólvora, se destaparon en música de alegría, en estallidos de cohetes y en otras fantasías. En el traspatio de la mansión amiga, se sirvió opípara cena rociada con los más “finos” licores nacionales de entonces: Espíritu de Caña, Tic-Tac, Ron Caribe y más. Sólo a cuatro familias principales, en el privado patiecito central de la mansión pueblerina, se les sirvió exquisitos alcoholes: escoceses, franceses, cubanos, rusos e italianos. Dos novillos, veinticuatro gallinas y doce jolotes, fueron donados por la viuda y su hermano Moncho. Cutis, trotamundos consuetudinario, después de quince ó más años de ausencia, en primer día de Año Nuevo se había hecho presente. El Peludo, quien siempre permaneció a su alcance; con su hermano, empezaron a hacer planes de la para ellos, fabulosa fortuna. Demás está narrar la “fiebre de la lotería” desatada en la humilde comarca, similar a la fiebre del oro en California, EUA, a mediados del siglo XIX. Hubo semanas en las cuales había más billeteros que pobladores. Muchos vendieron sus: aves de corral, ganado mayor y menor, aperos de labranza, hasta solares y terrenitos agrícolas, esperando un golpe de suerte similar o superior al de doña Juana. Dos años después, sólo doña Merceditas Méndez Barahona había obtenido un tercer premio de urna consistente en ¢60,000ºº, con el cual compró una casa en el casco urbano de vieja ciudad Santa Tecla (Centro Histórico). Con el resto, a intereses bancarios, esperó la vejez en la ahora anciana ciudad tecleña.
       
   El Peludo era abstemio. Sólo empedernido tabaquista; pero, con  locura del dinero, pronto se hizo aficionado a las armas de cacería y a finos relojes suizos vendidos en relojería “La Joya”, capitalina. Compró, allí, tres relojes Omega: dos de pulsera y uno de bolsillo. En ambos relojes pulsera marcaba la hora respectiva dada por dos diferentes radiodifusoras de la capital. En el de bolsillo, la hora oficial anunciada por Radio Nacional de El Salvador; pero no satisfecho por la disparidad de dos o tres minutos entre ellas, decidió, junto con don Julio Asisclo Chávez Muñoz, hijo mayor de don Moncho, marchar, una vez por semana, hasta ciudad capital, para poner otro reloj (¿Rolex?) al segundo con la sirena de un periódico escrito de circulación nacional (el cuarzo en relojes aún no existía). La sirena sonaba a 12:00hrs, según Meridiano de Greenwich. Para corroborar tal hora sirenaza, en estación Tehuacán-IRCA2 montaban el tren a 08:00hrs para estar, en ciudad capital, tres y media horas después. Se encaramaban en autobús urbano capitalino: Estación-Cruzadilla. A 11:50mins de ese mismo día, ambos estaban observando, sin parpadear, respectivas carátulas en palmas de ambas manos, esperando  ensordecedor sonido del no mencionado periódico. Comprobada  exactitud de finas máquinas, satisfechos volvían a pie hasta estación IRCA san-salvadoreña, para tomar tren de regreso a 02:00pm, llegando al mágico Pueblito ya oscureciendo. Esta proeza la hacían cada ocho o cada quince días. En tienda de armas Soundy de la misma capital, El Peludo mercó dos rifles de cacería: uno, .22 y, otro, .32. El primero, para cazar: conejos, iguanas, palomas, codornices, etc.; el segundo, para caza mayor (venado, jaguar, danta, etc.) no existentes en el país desde finales del siglo XIX. Con don Julio Asisclo quisieron demostrar, a algunos intelectuales del vecindario, exactitud del nivel y plomada. Para ello, sacaron al patio de la casa de éste, el viejo pesado banco de carpintería abandonado por el mismo don Julio Asisclo, cuando él decidió hacerse comerciante en ganado mayor. Contrataron al Charro Barrera, mejor o único albañil local, para hacer una plataforma de cemento y piedra,  reforzada con hierro estructural. Montaron y nivelaron ahí el viejo banco con sus respectivas prensas de carpintería; luego, usando gruesas planchas de hierro colado, reforzaron el tejado de una galera, con idea de proteger cráneos de futuros espectadores. Don Humberto Alférez Ayala, mecánico automotor-soldador, fabricó dos gruesos cascos metálicos, similares al yelmo de don Quijote, para  protección craneal en ellos. Cuando todo estuvo listo y cuatro o seis curiosos estaban situados bajo el reforzado techo protector, los modernos Galileos Galilei prensaron sendos rifles en robustas prensas. Nivelaron y plomearon ambas trompetillas. Muy jactanciosos, dispusiéronse a disparar cada uno su arma; así lo hicieron, esperando, al regresar la bala, caer ésta en el punto exacto de la trompetilla respectiva de donde había salido. Después de numerosos disparos, no pudieron demostrar su teoría; tampoco las numerosas balas disparadas golpearon yelmos, ni techos preparados. Entonces, basándose en postulados de física cinemática, con mismos instrumentos pretendieron introducir balas en mismo agujero de tiro al blanco. Sólo lograron marchitar un frondoso árbol de mangos, sin lograr sus propósitos. Doña Sara Quintanilla, vecina-dueña del árbol, nunca protestó, pues don Julio Asisclo era su sobrino del alma.
                                               *****       

    Doña Juana, en cambio, compró extenso solar urbano propiedad de don Tiburcio Contreras. En él construyó su residencia, contratando, para tal efecto, a los mejores maestros de obra y albañiles vicentinos; pues al Charro Barrera doña Juana no lo creyó competente. También compró, a don Jesús Bonilla Chávez, una casa urbana para donársela, con escritura registrada, a Lidia, su hermana, madre de Tío Coyote y de Chepe Guiguí —como ya fue dicho. Hizo varios valiosos donativos a iglesia católica local, incluyendo enladrillado marmoteado y el órgano italiano para el coro. Bruna Valdez fue nueva lavandera de pueblerinas principales familias, incluyendo ahora a doña Juana, a don Cutis y a don Peludo Daniel. Visitaba, casi a diario, a sus antiguos patrones, deleitándose al charlar con ellos,  murmurando sobre todos los pobres del vecindario, en especial de los igualados, quienes sin tener petate en qué caer muertos, estaban enviando a retoños para estudiar  bachillerato o alguna carrera similar en San Vicente o universitaria en San Salvador. Contribuyó, con su mejor amiga, para implementar el Huerto de los Olivos en lunes o martes santo; y en rezo familiar a milagrosa Virgen  de los Desamparados, cada catorce de mayo. Ambos acontecimientos heredados, por la viuda, de sus abuelas y bisabuelas. Fue artífice, en diciembre de 1961, de arreglos florales en iglesia y en salón de recepción, cuando señorita América Haydee, hija de don Moncho Chávez padre, contrajo nupcias. Estuvo en todos los acontecimientos festivos, dolorosos o luctuosos de la inmensa familia Chávez. Engordó hasta obesidad, sin duda por ingerir excesiva grasa animal, agravada por sedentarismo de opulencia holgazana. Muerte súbita. Amaneció tilinte. ¿Infarto cardíaco o cerebral masivos?
                                              @@@@@

    Cutis, no obstante, desde su llegada estaba dedicado a delicias etílicas y nicotínicas. Se enfureció por la propina dada al billetero y por compra, para El Peludo y su prole, de solar urbano a construir, propiedad de don Carlos Román Bonilla o de don Felipe Rodríguez Molina. Compró, en Casa Poma & Cía., para uso privado exclusivo, un nuevo “pick-up” sólo para fletar cerveza helada desde la vicentina Pensión Roberto, en dos o tres viajes cotidianos; pues no quería darles de comer a tenderos locales. Viajaba con frecuencia a balnearios: Ichanmichen, Amapulapa o a laguna de Apastepeque; también a playas El Cuco o a El Espino, casi siempre acompañado de cuatro o cinco beodos de inferior categoría económica. Su motorista era el jovencito Nahum Rivas. Encendía cigarrillos con papel moneda de a un colón, el cual lo desechaba casi entero. Los infelices crápulas estaban listos a apagarlo, luego emplearlos para comprar aguardiente de más baja calidad. Se limpiaba el trasero con billetes de a dos. Mismos crápulas descendían al fondo del foso-letrina; los rescataban, lavaban, pronto los empleaban en mismos menesteres. “Por candelas”, sus compinches le llamaban Don Rafael (su nombre legal). Voseaba a toda la flor y nata, pero a sus espaldas. El motorista Rivas renunció. No había, en tan distante Pueblito, otro chofer a quien nombrar. Vendió el vehículo. Compró  enorme refrigeradora accionada con gas queroseno o gas de candil.  Cerveza tibia la compraba por cajas en agencia de don Juan Rodríguez Molina. El bachiller Parras aceptó su amistad y se voseaban. Don Carlos Román Bonilla y otros bohemios altos, no lo aceptaron.
        
       A la muerte de doña Juana, cuenta bancaria estaba colapsando, la cual colapsó poquísimos meses después. Ambos hermanos optaron por vender la residencia vacía a doña Amanda Murcia para repartirse el dinero. Así se hizo. Quiso obligar a su tía Lidia para vender o hipotecar la casa donada a ella. Todos, incluyendo al Peludo Daniel, se opusieron. Cutis debió volver a su primitiva vida de paria alcohólico andalón, después de haber vendido: la refrigeradora, equipos de sonido, etc. Parece haber fallecido en hospital de caridad, en ciudad San Miguel con diagnóstico de “Delirio tremendo”, agravado por cirrosis hepática galopante.                
 1-Febles = dinero metálico: níquel, monel, cobre.
         2- IRCA = ferrocarriles internacionales de Centro América,  por sus siglas en inglés                                   
                                            F I N
                           10 de septiembre en 1995      

miércoles, 24 de agosto de 2011

Herejías, 17ª entrega

        H   E   R   E   J   Í   A   S
               Por Ramón F Chávez Cañas
                Décima séptima entrega

XCVII
Sin bautismo, los niños, / al limbo iban directo.
Fue  otra aberración/ sostenida por papas.
Al verla insostenible/ por modernas etapas
Vaticano Segundo/ suprimió tal concepto.

Limbo era sitio oscuro; / frío para “insurrecto”
niño recién nacido. / Preso, con triples chapas
sería eternizado/ sin encontrar los mapas.
¡Historietas absurdas!, / burla a nuestro intelecto.

¿Pecado Original70?... / Otro embuste cristiano...
Nadie será culpable, / por Ley Universal,
de lo no conocido/ por triste ser humano.

Venir hasta este mundo/ sin haberlo pedido
nadie podría hacernos/ culpable racional.
¡Otra miasma ominosa/ de ese credo podrido! 

XCVIII
En limbos han estado/ y seguirán estando
todos los fabricantes/ de muchas teosofías
incongruentes con ÉL, / Rey de Filosofías.
Él, la Substancia Pura71, / vida nos sigue dando.

Con estas reflexiones/ siga filosofando
porque en limbos están/ gritando groserías
clérigos y políticos/ de conciencias impías
y contra ser sensato, / rabia despotricando.

Limbo, a decir verdad, / es  injusta ignorancia
de seres terrenales; / y falta de prestancia
para el necesitado/ carente de derechos.

Le niegan sus Derechos/ Humanos generales
y, por ese motivo, / sus futuros, deshechos,
acrecientan  bolsillos/ de “biatos” criminales.
70PECADO DE ORIGEN: invento del obispo Agustín (san) en el siglo VdC.; 
71SUBSTANCIA PURA: Dios, en lenguaje filosófico.

XCIX
En las mitologías/ de los greco-romanos
encontramos relatos/ sobre dioses olímpicos;
sobre diosas más héroes/ de aquellos tiempos ínclitos
cuando seres divinos/ fornicaban a humanos.

“Poros”, un dios bohemio, / descendió a estos pantanos;
se embriagó hasta el sopor. / Sus genitales límpidos
sufren desfloración/ hasta dejarlos íngrimos,
por una mujer pobre, / cena para gusanos.

“Penía”, fue su nombre, / prendándose de Poros.
Y el mítico divino, / perdiendo su pudor,
la embistió con bravura, / como embisten los toros.

De esa unión mitológica/ de un dios y una terrena
nació un diosito niño/ cuyo nombre es Amor72
Esto narra Platón/ con palabra serena.

C
El Hércules o Heracles, / por Zeus fue engendrado
en vientre de mortal/ mujer llamada “Alcema”.
Este hombre, semi dios, / de una fuerza suprema,
por ingenuos mortales, / de titán fue aclamado.

Hera, diosa madrastra, / pensó haberlo matado
enviándole a la cuna, / disfrazadas de gema,
dos venenosas sierpes / para anular teorema
de la infidelidad/ del Zeus, dios taimado.

Lactante, con sus manos/ asesinó a ofidios
pues él no era culpable/ de asquerosos idilios;
pero la infame diosa/ lo hace hasta enloquecer.

Él hizo mil hazañas; / mas, doce son famosas.
Muerto por un centauro/ subiose a tan gloriosas
cimas del monte Olimpo, / siendo hoy divino ser.

72DIOS  AMOR: citado por Platón en “El Banquete o del  Amor”, en el libro llamado Diálogos. 

CI
Hércules y Jesús, / también diosito Amor
tienen igual origen/ en estos tres milenios:
tres divinas personas, / engendrados por genios
en tres vientres mortales/ con mucho resplandor.

Hera, diosa asesina, / carente de pudor,
atentó contra Hércules, / por múltiples decenios.
Infanticida Herodes, / y sus negros ingenios,
a Niños Inocentes / mató con gran furor.

Al estudiar atentos / biblias greco-latinas
hallamos semejanzas /de historietas divinas,
pues Zeus es el par/ del Iahvé israelita.

Hebreos y romanos/ copiaron historietas
de Grecia colosal/ para darnos recetas
de lo Inmenso Ignorado,... / de esta Vida Infinita.

CII
Romana y apostólica/ falsificó de ambiguos
mitos del Sol Invictus/  o Mitra: luz del mundo.
Éste, en un veinticinco/ de diciembre fecundo
vio luces del vivir. / ¿Son dos hechos exiguos?

En mismo veinticinco, — ¿serán casos contiguos?—,
Adonis, y Dionisos, / y Osiris iracundo
nacieron con el Sol/ de un solsticio profundo.
Ya con dios de Belén/ suman los cinco antiguos.

El Solsticio de Invierno/ del hemisferio norte
señala senectud/ y niñez automática
del astro bienhechor, / padre de este planeta.

Por eso antepasados, /con temor de consorte,
—a pesar de tener/ la neurona reumática—,
escogieron tal fecha/ por esa fe veleta.

C o n t i n u a r á

sábado, 20 de agosto de 2011

Esclavitud Perpetua

            ¿ESCLAVITUD PERPETUA?: ¡¡NO!!
                              Por Anastasio Aquisí

         Desde hace aproximados 1700 años (desde 325dC), cuando incipientes desarrollos científicos europeos u occidentales eran aplastados por botas sabelotodo de insipientes jerarcas católicos romanos quienes, con torturas corporales infligidas a sabios e investigadores en diversas disciplinas científicas, trataban de mantener hegemonías económicas, seudo culturales y seudo espirituales. Cuando aquel estrecho mundo casi incivilizado descubierto hasta entonces, a duras penas conocía sin comprender mucho riquezas ecológicas de su entorno sagrado. Dicho estrecho mundo era: riberas mediterráneas, Mesopotamia con dos emblemáticos ríos, más penínsulas europeas nórdicas; con Rusia euro-asiática, India, China, Japón, viviendo casi aislados y gozando, cada país, de sus respectivas e inenarrables culturas  religiosas y científicas respetuosas entre sí. América toda, con Oceanía tan distante, desconocidas por ogros sionistas del Viejo Mundo, vivían la paz religiosa y científica que muchos investigadores, insipientes europeos fanatizados, pretendían y aún pretenden negar: Mayas, Aztecas, Incas, son prototipos magníficos por ser éstos: matemáticos, geómetras, arquitectos, ingenieros y astrónomos, cuyos testimonios están vivos en: Nazca y Machupichu, peruanos; Calendario Azteca, el Cero de Mayas con exactos observatorios astronómicos.
                                    @@@@@
        
         Fue en tiempos medievales primitivos cuando “padres” de iglesia católica: Atanasio el Grande, Basilio de Cesarea, Gregorio Nacianceno, Juan Crisóstomo, Jerónimo de Estridón, Gregorio Magno, Agustín de Hipona, Ambrosio de Milán, Tomás de Aquino, Alberto Magno, Juan Duns Escoto, Guillermo de Ockham y poquísimos más, amparados en filosofías aristotélicas, platónicas y judías, quisieron confundir al máximo inventando la filosofía escolástica para arraigar mejor al cristianismo esclavizador, hasta dogmatizar el geocentrismo con la Tierra plana, necesidad de esclavos por mandato divino, e inmortalidad sólo del alma humana; teorías filosóficas y teosóficas que, durante un milenio, fueron sostenidas a base de piras funerarias aplicadas en público a todo disidente llamado hereje, incluso a muchos curas progresistas como a: Gerónimo Sabonarola, Juan Huss, Pomponio Mártir, Giordano Bruno, Nicolás de Cusa y centenares más; pero, a inicios del Renacimiento, varios investigadores cristianos, observadores y razonadores lógicos, mandaron al carajo tales dogmas aberrantes: Tolomeo, Copérnico, Galilei, Servet, Newton, y Leibniz; Bolívar, Bello, Marx, Nietzsche, Juárez, y Darwin, —estos últimos seis en siglo XIX—, de forma sucesiva y fehaciente desafiaron a papas “sabelotodo”, quienes se basaban en textos bíblicos traídos de cabellos y en greco-romanos ya señalados; porque Aristóteles, —nave insigne filosófica de Antigüedad y Edad Media—, aceptaba y hasta glorificaba la esclavitud; asimismo, con énfasis reafirmaba planicie terráquea y geocentrismo universal.
                                      @@@@@
         Durante esos tiempos medievales oscuros o primitivos, cuando ignorancias prepotentes de papagayos católicos-romanos con soberbias, a sangre y fuego se imponía a esclavos de la gleba, —incluyendo a noblotes europeos, títeres esclavizados por el ahora “insipiente” e insípido Vaticano ex imperialista católico—, población humana del mundo occidental conocido, no llegaba ni a séptima parte de habitantes globales actuales (siete mil millones = 7.000,000,000); la plebe o vulgo iletrado europeo, norafricano, escandinavo, de Oriente Medio y Próximo asiáticos, no reclamaban, por ignorar, Derechos Humanos Fundamentales; pues, aquellos engreídos papanatas  auto impuestos invocando a dioses judíos (Jehová, Jesús y María virgen), por imbéciles miopías socio-religiosas no miraban más allá de sus pestañas y hueso vómer nasal; entonces, con desprecios jupiterianos o sionistas jëhovanos, calcinaban a rebeldes impíos en desagravio  a dioses antropomorfos o tres divinas personas, —incluyendo a María, quien vino a sustituir a la blanca paloma no antropomorfa.
                                      @@@@@
        
         Ahora, desde hace aproximados 250 años, luces de saberes divinos verdaderos, dados a hombres y mujeres de etnias diversas por Enciclopedistas franceses e ingleses en principal; además del Absolutismo Ilustrado en siglo XVIII, seguido de Independencia estadounidense (1776), Gloriosa Revolución Francesa (1789), Independencia Latinoamericana en diversos años decimonónicos; Revolución Rusa en octubre de 1917 y Revolución China en 1947-48, nuestra Humanidad conoce y reclama, poco a poco, sus inalienables Derechos Humanos: a pesar de que el “Tigre de Papel” y sus amanuenses europeos de OTAN, con muy pocos testaferros latinoamericanos y asiáticos, más el “bonito” nombre de neoliberalismo, desean retrocedernos hasta etapas primitivas cuando, esclavos de la gleba e indígenas panamericanos todos, éramos considerados bestias de carga y tiro porque, según sionistas, desde hace tres o cuatro mil años, carecemos de alma divinizada 
                                    @@@@@
        
         Sin embargo, capitalismo salvaje actual, —al cual el “infalible” Juan Pablo II (Karol Wojtyla), papa polaco, contribuyó a querer consolidarlo con sus frecuentes visitas tempraneras, ya como papa, a Polonia, para torpedear al socialismo de URSS y de Europa Oriental por medio de sobornos económicos dados a Gorbachov, valiéndose Wojtyla de un tal Lev Walesa en 1983—, ha estado pretendiendo, el capitalismo salvaje, durante últimos 30 ó más años,  regresarnos a niveles repugnantes de esclavitud, similares o peores  que los dados en tiempos de Espartaco o de la Gleba. Esto nos hace meditar a profundidad sobre falsas ideas divulgadas en últimos 150 años; desde cuando Abraham Lincoln de EEUU (1865); en seguida, 1880, desde España; y, el 1888 desde Brasil, se abolieron esclavitudes; pero fueron abolidas sólo de forma, nunca de fondo; pues fue menester la Revolución Bolchevique en 1917 para liberar de tal flagelo a inmensos pueblos esclavizados por zarinas y zares rusos: luego aquéllos fueron constituyentes de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas —URSS—. Trata o tráfico de féminas para prostitución sexual; salarios mínimos miserables en maquilas costureras y mucho más, son señales latentes de persistir aún el degradante esclavismo.

         No obstante, tales modelos esclavistas impuestos desde inicios en presente Era cristiana hasta hace 123 calendarios en Brasil (2011 menos 1888 = 123 años) no han desaparecido todavía; pues, en 1823, un tal José Simeón Cañas y Villacorta, salvadoreño diputado al Congreso Legislativo con sede en Ciudad de Guatemala, leyendo simple papel pidió abolición de esclavitud centroamericana; lectura hecha el 31 de diciembre en aquel mismo año; pero, 10 años más tarde, 1833, este mismo individuo: Cañas Villacorta, allá en su latifundio “Jalponguita”, municipio de Santiago Nonualco, La Paz, por la más leve falta flagelaba y/o encadenaba a sus peones indígenas esclavos del añil. Por tales motivos, el Prócer Anastasio “Indio” Aquino se sublevó hasta ser asesinado por ejército estatal comandado por criollo salvadoreño apellidado Prado.

         En seguida, 1879 ó, pasados 44 años del martirizado Indio Aquino, un criollo presidente de El Salvador: Rafael Zaldívar, con su recua de jumentos o diputados, privatizaron terrenos ejidales o municipales cultivados cada invierno por habitantes de cada municipio, pues eran pocas manzanas periféricas a cada pueblito; habiéndose hurtado, además, criollos ladrones, inmensas haciendas o latifundios estatales, éstos llamados Realengos en tiempos coloniales. De mentados inmensos latifundios con tierras vírgenes, usurpados por criollos católicos, apostólicos y romanos, nació oligarquía agro-cafetalera guanaca quien, después de 110 calendarios robando, asesinando y esquilmando más y más al esclavizado peón agrícola, se transformó en actual oligarquía financiera, esclavizadora de: abogados, militares, administradores de empresa, contadores, secretarias, etcétera... A 53 años de haberse apropiado Ejidos y Realengos, indígenas: izalqueños, pocomames y pipiles del Occidente salvadoreño (1932-33), acosados por injustos o miserables bajos salarios agrícolas pagados por pisiricoscriollos cafetaleros, —ya mezclados con etnias europeas y judías; aún no con turcas—, con  rústicos aperos de labranza se levantaron en armas. El indígena malinchista2 Maximiliano Hernández Martínez, general de aquellos ejércitos descalzos esclavizados, fiel cancerbero de criollos guanacos, fusiló o asesinó, al término de cuatro semanas, a más de 30 mil nuevos Indios Aquino, habiendo sido el Paladín de esta rebelión el otro Prócer: Agustín Farabundo Martí, asesinado en uno de febrero de 1932… Pasaron 40 calurosos estíos desde aquel dantesco genocidio en occidente salvadoreño de 1932 cuando, en 1972, se inicia nueva rebelión de parias salvadoreños no guanacos quienes, entre 1980-90 comienzan a ser más ordeñados por neoliberales asesinos: neo-esclavitud tendiente a desaparecer cuando fracase por completo el tan endeudado “Tigre de Papel”; pues éste está enjaranado hasta la coronilla: endeudado más (billones y billones) con el acreedor principal: China Continental, y resto de BIRCS3, quienes hasta esta mañana  eran discriminados por el “felino de tisú” a causa de sus pieles diferentes en color; pero con mentalidades muy superiores al “cara pálida”.       

Resumiendo: al concatenar primeras con postreras partes de esta reflexión socio-histórica no tan esclavizadora, pero algo confusa, debemos recordar: ninguno de tantos personajes y personajillos ficticios o mitológicos exagerados: diosas y dioses: mesopotámicos, egipcios, griegos, romanos, judíos, cristianos medievales y actuales; También ningún filósofo occidental, ni antiguo, medieval, ni actual, —exceptuando a Filósofos Enciclopedistas del siglo XVIII y uno que otro del XIX—; además, ningún individuo o sujeto del mundo religioso sectario en toda época teosófica, de manera especial actuales sionistas-cristeros. De entre todas esas lacras nombradas a medias, ninguna lacra defendió, ni está defendiendo ahora, a 4/5 partes de humanidad desvalida (cinco mil millones seiscientos mil seres humanos vivitos y  coleando, u, 80% de actual Humanidad, pero empobrecida) por explotación de tantos proxenetas y negreros esclavizadores quizás desde antes de tiempos históricos.

Todos, hasta mismos famosos hombres filósofos seculares: Sócrates, Anaxágoras, Thales de Mileto, Pitágoras, Zenón de Citio, Leucipo, Demócrito, Platón, y Aristóteles; Jehová, Jesús, y María; papas, cardenales, reyes y sinfín de noblotes con burgueses actuales, miraban de reojo, y continúan  mirando con desdén  maligno a denigrante esclavitud,  como si fuese mal necesario favorable sólo para burgueses e imperialistas. Por ello, parodiando a José Saramago, diré: “Prueba más contundente de inexistencias divinas (masculina y femenina) con figuritas humanas o antropomorfas, es persistencia de seres humanoides esclavizadores de otros semejantes hasta en las formas aún más sutiles”.
    
1PISIRICO = AVARO, TACAÑO, CHUCHO; 2MALINCHISTA = AMANTE DE LO EXTRANJERO Y ENMIGO DE SU PROPIA ETNIA; 3BRCS = Unión económica proyectada por: Brasil, Rusia, China Continental, más Sudáfrica.-
                          18 de agosto en 2011.-

jueves, 18 de agosto de 2011

Herejías, 16ª entrega

         H   E   R   E   J   Í   A   S
               Por Ramón F Chávez Cañas
                  Décima Sexta entrega

XCI
Descubierta esta América/ por aquel genovés
los papas encontraron/ otra mina excelente
ensanchando su feudo/ más allá de Occidente
con ilotas66 hispanos/ y vulgar portugués.

Algo tarde llegaron: / el imperio francés
y diminuta Holanda, / con su débil entente,
pero ésta sucumbió/ sin poder hacer frente
en el norte de América, / rindiéndose al inglés.

Sin embargo, los papas, / estaban gananciosos
pues las arcas de Roma/ recibían hermosos
donativos en bienes/ y de muchos dineros

pagados por noblezas/ al comprar indulgencias
o para conseguir, / de san Pedro, clemencias
y seguir esquilmando/ a pueblos pordioseros.

XCII
Los huevitos de oro/  les duraron muy poco
porque con las Reformas, / unos años más tarde,
pierden media Europa; / también termina alarde
de posëer esclavos/ sin alma y cero coco.

Entonces poderío/ de este papado choco67
basado en arcabuces, / poderes de cobarde,
y en torpes amenazas/ de enviarnos do sí arde,
perdió su prepotencia, / cual paquidermo, el moco.

Vil dominio feudal/ de la iglesia romana
en  parte más central/ y sur de las Europas
casi fue triplicado/ con tierra americana.

Trescientas navidades68/ sumáronsele entonces
a tan agonizante/ reina de oros y copas;
y al derrumbarse imperios, / calláronse sus bronces.
66 ILOTAS: la clase más baja de las sociedades (ladrones, asesinos, etc.); 67CHOCO: ciego, tuerto, miope, etc.; 68TRESCIENTAS NAVIDADES: de 1510 a 1810 aproximadamente.

 
                          


XCIII
Curitas se paseaban/ por nuestros patrios lares
vestidos con sotanas/ negras, más arrogancias
de ser los alter cristus, / y con esas jactancias
se miraban henchidos/ en diversos lugares.

Los dueños absolutos/ de limosnas y altares
nunca se imaginaron/ que a muy pocas distancias
otros les observaban/ copiándoles sus ansias
de conseguir dineros/ con ceros avatares.

Así nacieron miles/ de iglesias evangélicas
desde línea  Ecuador/ hasta regiones gélidas
usando al rubio Niño/ sin su madre María.

Métodos son sui géneris: / se basa en engañar
al malandrín terrestre, / quien prefiere soñar
con premios celestiales, / igual a lotería.

XCIV
¿Por qué, ― nos preguntamos―, tal pleito entre santones
cuando ellos son unánimes/ adorando a ese dios?
¿Por qué allá en Tecoluca, / también en Polorós
existe tanto bípedo/ comida de hocicones?

Tal respuesta es sencilla: / no hay estimulaciones
para con nuestros jóvenes. / No pueden ir en pos
de tan Substancia Eterna69. / Ninguno de los dos
sexos es cultivado/ con Ciencias y Razones.

Nunca se han inculcado/ amores a tan buenos
libros de mil saberes/ y pensares serenos
sobre Aquel Inventor: / As de todo lo creado.

Recuerda este concepto/ dicho en alguna estrofa:
Dios, Amo de la Ciencia, / nunca será una mofa
para Hombre Pensante, / Formal y Equilibrado.
69SUBSTANCIAETERNA:Dios,enlenguajefilosófico.
 
 

XCV

Cuando Dueño de Ciencias, / de Paz, Arte y Amor
reine en cerebros dignos/ de nuestros continentes,      
estirpes estarían/ por más inteligentes       
libradas de codicias, / de envidias y terror.

Cuando universidades/ transmitan buen sabor
de quehaceres científicos/ creados por sabias mentes
de este tercer milenio/ para los nuevos entes
entonces, criaturitas, / nos darán su esplendor.

Porque Libros Honestos/ no contienen basuras
sobre el acontecer, / después de sepulturas,
pues ese es mundo ignoto, / por gañán explotado.

Modernas Escrituras/ ora son buenas Leyes
de Universo Divino. / Lobos androides, reyes
de  la Creación no han sido. /¡Pobre hombre 
                                                   [acomplejado!

XCVI
Creced. Multiplicaos. / Henchidla. Sojuzgadla.
—Son palabras del Génesis/ allá en el sexto día—;
pero esto se aplicaba/ sólo a raza judía.
El Iahvé israelita/ dijo: ¡Adán, preñadla!

Luego el dios titubeante/ ordena no tocarla
lanzándolos a calle/ por natural porfía.
¿Cuál otro mecanismo, —respondan—, existía
para henchir a esta Tierra/ después de esclavizarla?

¡Evita fue culpable!, —sigue insistiendo el necio
machista de la biblia/ con singular desprecio
para sutil mujer/ raíz de nuestra raza—.

En su debilidad/ tal mujer no podría
rechazar al Adán/ lleno de picardía.
Es otro subterfugio/ de ese libro amenaza.

CONTINUARÁ