Anastasio Jaguar

Anastasio Jaguar

Breve Biografía de ANASTASIO MÁRTIR AQUINO (1792-1833):

Único Prócer salvadoreño verdadero en siglo XIX. Nativo de Santiago Nonualco, La Paz. De raza nonualca pura. Se levantó en armas contra Estado salvadoreño mal gobernado por criollos y algunos serviles ladinos, descendientes, éstos, de aquéllos con mujeres mestizas de criollo o chapetón y amerindia; pues esclavitud inclemente contra: indígenas, negros, zambos y mulatos, era insoportable para el Prócer Aquino. Fue asesinado por el Estado salvadoreño en julio de 1833, —después calumniado hasta lo indecible, tratando de minusvalorar sus hazañas; así como hoy calumnian a Don Hugo Rafael Chávez Frías y, ayer, al aún vivo: Doctor Don Fidel Castro Ruz.

En honor a tan egregio ANASTASIO AQUINO, este blog se llama:

“A N A S T A S I O A Q U Í S Í”

sábado, 11 de agosto de 2012

EL VIEJO VIUDO Y LA QUINCEAÑERA


          EL VIEJO VIUDO  Y LA QUINCEAÑERA
                   Por Ramón F Chávez Cañas     . 

          Este viejo viudo era hombre casi sesentón llamado don René Martínez, originario-vecino del pueblito San Matías en  departamento salvadoreño la Libertad. Durante tres o cuatro períodos había sido alcalde municipal arenero (extrema derecha) de su querida comunidad, sin ser arenero. Al final se aburrió de tal pantomima política derechista, dejándo el poder municipal a un su pariente cercano perteneciente al “pcn” o partido de las “manitas mañosas”: ─anciano partido derechista, fascista y militarista descartado por oligarcas areneros cuando desapareció  URSS─. El “casi sesentón viudo” volvió a tomar antiguas actividades agrícolas ganaderas, conservando su popularidad social municipal. Había enviudado pocos años antes, al parecer sin haber tenido descendencia con la difunta esposa; pero obtuvo de ella herencia agro-ganadera apreciable la cual, junto a bienes familiares heredados, más aquellos adquiridos por  propios esfuerzos laborales, le hacían viudo apetecible. En  época de sucesos a relatar (¿2002?) era, o debe ser, elegante hombre blanco ladino de constitución algo maciza para estatura mediana de 1.75mts; cabellera castaña oscura; barba azul al rasurarla, patillas largas a lo charro mexicano. Sus finos sombreros de vestir eran de caras marcas extranjeras. Al caballo o mula de sus antepasados los había sustituido por 02 ó 03 vehículos todo-terreno de modelos muy recientes. Tenía, o tiene, la facultad natural de expresarse con gran calidad conceptual, más potente voz metálica a lo Pavarotti, sin ser cantante; además, cualidades con mímicas de sus expresiones dejaban clarísimos todo concepto salidos de sus labios.
        Era, o es, uno de tantos principales clientes del agro-servicio “la Milpa” de ciudad Quezaltepeque, en  mismo departamento la Libertad. San Matías, pueblo menor, es vecino inmediato de ciudad Quezaltepeque (08kms). Por su agradable locuacidad bonachona, el personal de “la Milpa” se enteró del siguiente relato narrado acá en primera persona. Al inicio de aquella temporada agrícola invernal (mayo en 2002), después de 04 ó 06 meses de ausencia, este magnífico cliente llegó por primera vez para comprar grandes volúmenes de pesados insumos agrícolas. Durante veranos tropicales o estaciones secas, nunca llegaba a “la Milpa”; pues mandaba o manda a sus mayordomos para comprar materiales agropecuarios de poca monta. Doña Ángela Rivas Merlos, propietaria-administradora del mencionado negocio, con  característico júbilo de buena comerciante salió al encuentro del embotado, ensombrerado, patilludo, locuaz e inteligente señor cliente. Antes de preguntarle por sus significativos requerimientos agrícolas, esta astuta, pero honesta doña Ángela, lo abordó así:
        — ¡Bienvenido, don René! Lo estamos esperando como agua de mayo. ¡Caramba, Usted cada día más elegante! ¡Más bien parece principal artista de películas vaqueras!
        — ¡Cállese, doña Angelita! ¡Si Usted supiese las alas de cucaracha en las cuáles me he visto, no tiraría esos piropos!
¡No me diga, don René! ¿Se puede saber cuáles son esas alas de cucaracha?
 Aquel agro ganadero, ex funcionario político pueblerino, ya esperaba esa repregunta. Mientras, uno de tantos subalternos de doña Ángela Rivas Merlos servía, al embotado cliente, blanco tazón con café “gourmet” de exportación, más una semita mieluda “tacón alto”, tal cual le habían servido en visitas de temporadas agrícolas anteriores. Esta escena estaba ocurriendo al interior de la oficina privada de la dueña; pues, a todo cliente especial, no se le atendía en público (a nivel de mostrador o sala de ventas). Tan agradable hombre patilludo depositó su sombrero Jipijapa ecuatoriano sobre la silla adyacente; apoyó codos sobre cubierta del escritorio de doña Ángela. Con voz vehemente, casi lastimera, empezó su relato:
Imagínese, doña Angelita, el “cusuco yuca” en el cual me metí por ser, este su servidor, un gran bruto. Yo estaba feliz descansando sobre mi hamaca, y escuchando programa radial de música ranchera. Eran 05:00pm de ese 16 en diciembre del año recién pasado, cuando, el infeliz mayordomo o caporal de mi entera confianza, se acercó para decirme: “Patrón, ha llamado a la puerta una bella señorita. Dice llamarse Eugenia Paz. Viene del cantón Masajapa, en proximidades de hacienda ‘Estaquerías’, propiedad de Usted… (¿…?)... Sí. Le pregunté los motivos. Me dijo tener profunda admiración por su persona. No quiso darme más detalles. Le urge hablar a solas con el señor patrón. Yo creo: ella puede ser bocado de cardenal. Atiéndala, don René. Usted tiene más leche que un sapo o una vaca de raza holandesa… (¿…?)… Aparenta de 15 a 17años. Alta, blanca bronceada, cabellera rubia, quizá teñida; ojos vivaces verde-gris, tal vez por lentes de contacto al estilo Ciguanaba moderna. Vale la pena hacerla pasar”. Mi curiosidad venció a mi prudencia, continuó narrando el inefable ex alcalde, a tan siempre atenta señora dueña-administradora de “la Milpa”. Los segundos avanzaban raudos. Expresiones faciales, voz, más ademanes del caballero agro-ganadero, ascendían en franca locuacidad dramática—, fui a mi dormitorio para ponerme algo presentable; mientras, el imbécil mayordomo la hizo pasar a sala de espera. Aquella señorita, vistiendo  decente traje rojo carmesí con mangas tres cuartas; más zapatillas negras tacón alto haciendo juego con la cartera colgante de uno de sus hombros, parecía más encantadora de lo narrado por mi empleado. Además, un collar de perlas rodeando su delgado esbelto cuello, con  argollas haciendo juego con blancas perlas, me hicieron babear. Se puso en pie cuando yo llegué a sala de espera. Entonces, me deslumbraron sus uñas largas pintadas en carmesí para darle más resplandor a su vestimenta. Nos saludamos dándonos manos derechas, pues ella me ofrecía la izquierda. ¿Sería comunista? Siéntese, por favor, le dije. Tomamos asiento. Inquieto le pregunté motivos de su visita. Ella, con palabras bajadas en tono, pero claras, me habló así: “Óigame bien don René: desde cuando yo era chiquilla, y Usted estaba recién viudo, lo he admirado. ¡Lástima nuestra disparidad en edades; asimismo, en condiciones socio-económicas! Vengo, con todo respeto, a solicitarle sea Usted mi padrino; pues el próximo 28 de diciembre celebraré mis primeros 15 años de existencia. Mis padres harán pequeña cena en nuestra humilde casa del cantón Masajapa, después de la santa misa celebrada en iglesia parroquial de este pueblo San Matías. Su presencia, en ambos actos, llenará de felicidad a mis campesinos padres... (¿…?)... No. No. Mis padres no saben nada al respecto de mi pedimento actual. Quiero darles agradable sorpresa... (¿…?)… No sé. Será de su entera voluntad contribuir para resaltar mi humilde fiesta rosa. Dejo a su capacidad, más buen corazón, la cantidad monetaria a erogar por Usted”. Aquella muchacha, con cinturita de avispa “chilizate”, más bien conformadas chiches, cuyos pezones traslucían por el carmesí del vestido, calló. Yo, embelesado, prometí hacerme cargo de costos económicos del evento religioso y social. Al día siguiente, a la misma hora, esa Venus cantonal se hizo presente con primeras cifras del presupuesto. Le entregué ¢5,000ºº, pues yo no acepto hacer cuentas en dólares norteamericanos, porque es una falacia. Me quedé pensativo. No reaccioné. 02 días después marché hasta San Salvador para adquirir, en  almacén de caballeros “Montecarlo”, mi traje de gala para tal evento: zapatos Royal Church de ¢400ºº; calcetines, corbata, camisa, todas Giorgio Armani por valor de ¢600ºº; traje entero Perry Ellis de ¢3,000ºº; más perfumes cuyo precio no recuerdo. La chica volvió seis días más tarde por otro complemento de los gastos. Esa vez le entregué ¢8,000ºº adicionales. No se fue conforme. Dijo: “Hace falta el pago de orquesta viva, más coste de gaseosas o sodas, y bebidas espirituosas”. ¿Cuánto es?, dije siempre entusiasmado. “¢10,000ºº: ¢6,000ºº para la orquesta, y ¢4,000ºº para bebidas. Mis padres cargarán con gastos de la comida-cena”. Dos días más tarde, desembolsé aquellos ¢10,000ºº requeridos por último. Todo me estaba saliendo a pedir de boca. Yo pensaba: “A media fiesta, encaramo a esta bicha en mi 4x4 Land Cruiser, llevándomela hasta moteles camino al puerto la Libertad. Al fin y al cabo, tal cual dice mi pasmado mayordomo, es ¡bocado de cardenal!” Llegó el día 28. Bien trajeado, bien oloroso, tomé el flamante automotor todo-terreno de fabricación japonesa, mantenido a lo óptimo en casa matriz de la capital. Me dirigí a Masajapa. Volvimos hasta la iglesia. Aquella quinceañera a mi lado, sobre asiento del acompañante; padres, y seis hermanos, hacinados en asientos posteriores. Tal ceremonia religiosa fue breve. Habría sido brevísima si tan adorable quinceañera no hubiese dado substancial ofrenda de ¢300ºº. Mandé a dos mayordomos motoristas para traer dos “pick-up” de mis labores agropecuarias, con el propósito de transportar, hasta Masajapa, a mayor parte de la concurrencia. Llegamos. De 15 ó 20 jovenzuelos invitados, estaban posesionados de principales mesas. Charlaban a grandes voces. Exigían a la orquesta viva omitir la Marcha triunfal, para sustituirla por un vulgar son popular llamado: “Me gusta tu cu-cu”. Intervine. Logré convencerlos. La tal Marcha triunfal fue tocada. Nos paseamos orondos por área del baile, localizado en el mediano patio de aquella rústica vivienda, donde estaban repartidas, alrededor, todas las mesas; pues en salita-dormitorio-cocina-etcétera, no era posible. Terminada  mencionada marcha de rigor, la orquesta, por órdenes mías, continuó tocando música para enamorados; música del último medio siglo XX. La quinceañera y yo, bailamos pegaditos 04 ó 06 canciones románticas. Serían las 09:00 ó 10:00pm. De súbito, nos vimos rodeados por  decena de quienes estaban pidiendo repetir la degenerada melodía: “Me gusta tu cu-cu”.  Al instante protesté airado. No había terminado de alzar mi voz, cuando sentí el frío mortal de la trompetilla de un arma de fuego colocada en parte posterior-central de mi pobre barbilla,  poco arriba de la llamada manzana de Adán. Además de 04 armas corto-punzantes sobre mis costillas y espaldas. El cabecilla, al parecer desarmado, a distancia de 03 metros me habló así: “¡Mirá men!: ya bailaste lo suficiente. Hasta mucho te lo hemos permitido. Los turnos bailables, de aquí en adelante, serán nuestros. Debes retirarte antes de que otra cosa grave suceda. Vete a pie. Déjanos las llaves de tu automotor. No lo usaremos. Llévate la tarjeta de circulación. Ven o manda mañana por él. No camines a pie por callejón real, pues resto de nosotros te estaremos vigilando. Dame tu celular. Si das parte a la mal llamada autoridad, tendrás tus días contados. Bolséate para dejarnos algunos dolarucos, pues tú estás podrido en pisto. Nos quedaremos con tu arma de fuego, porque tenerla contigo te compromete más. Vete a pie por esos cañaverales. ¡Cuidado con tu lengua!”. Me quitaron, continuó narrando el frustrado, embotado, ensombrerado y viudo; mientras, doña Ángela, con cara compungida, continuaba paralizada escuchándole—, mi preciosa arma automática “Pietro Beretta” de ¢10,000ºº, junto con  dos chifles accesorios; también el efectivo de ¢5,000ºº para el viaje en luna de miel, sin contar el precio del teléfono móvil. Gracias a Dios no me robaron el traje ni los zapatos. Con mi decepción acuestas, como pude, me introduje a mis propios cañaverales. Caminé par de kilómetros rogando a santísima virgen no permitiera pisar a ponzoñosa y brava cascabel. Ascendí hasta cúspide de una lomita en mis propiedades; ahí, casi llorando, esperé el tardado amanecer. No he puesto demanda alguna por temor a graves represalias. Por eso, doña Angelita, he decidido no andar más en parrandas... (¿…?)... No. Ni a mi hermano mayor le he contado esta desgracia. Usted lo conoce bastante bien. Es muy devoto del santísimo sacramento. Él es capaz de darme fuerte paliza; pues, cual profeta, mi hermanito mayor siempre me advirtió de tantos peligros inherentes a mis desenfrenados impulsos hormonales. Yo necesitaba descargar, en alguien de mi confianza, esta desgracia sufrida... (¿…?)... No. No puedo despedirlo. El pobre mayordomo no es culpable. Sólo cumplió con un deber impredecible. Ahora, hágame el favor de elaborarme el presupuesto de estas mercaderías a llevar en este día.
La señora Rivas Merlos facturó lo pedido. Cargaron aquellos 02 camiones con 200 sacos de abono granulado de 100kgrs cada uno; más herbicidas, semillas, fungicidas e insecticida.              
              16 de enero en 2007

martes, 7 de agosto de 2012

HEREJÍAS, 42ª y ÚLTIMA ENTREGA


 H   E   R   E   J   Í   A   S
              Por Ramón F Chávez Cañas
Cuadragésima segunda y ÚLTIMA ENTREGA

CCXCIII
Joven adulto Jesús,/ muerto a treinta y tres abriles
después de haber predicado/ por mil cien días o más
tratando de convencer/ al pueblo de Caifás
con sermones y parábolas/ de contenidos sutiles

para dejar obsoletas,/ del Moisés, aquellas viles
leyes rígidas y absurdas/ inspiradas en el mal:
“El hombre/ es para el sábado”/ debería ser verdad
y otros códigos groseros/ para Jëhová, serviles.

Tal betlemita no pudo/ torcer tantas tercas leyes.
Judaísmo ha continuado/ cual lo escribiera Moisés
diciendo que don Iahvé/ es rey de todos los reyes.

Al clavado en el Calvario/ todo le salió al revés
porque no ha sido adorado./ Judíos son tercos bueyes
con su viejito Jehová./ Por ello Cristo no es.

CCXCIV
Similar ha sucedido/ con religión musulmana:
Cristo sólo es un profeta/ a niveles de Mahoma,
siendo Alá: único dios./ No hay don Jehová ni paloma.
Trinidad no es aceptada,/ ni ayer, ni hoy, ni mañana.

Gran religión de islamitas/ es menor que la cristiana.
Mil cuatrocientos abriles/ hará que subió a la loma
olímpica de los dioses/ para humanoides en coma
quienes esperan la gloria,/ una gloria más que enana.

Al señor don Jesucristo,/ la mayor y la menor
doctrinas monoteístas/ siempre lo ven de re-ojo
por ser engendro de un dios/ en entraña terrenal.

Al menos mahometanos/ algo le dan de valor
al nominarlo profeta./ Sionismo lo tiene en rojo
de milenario semáforo/ en el portón celestial,

CCXCV  
Tanto crimen del Josué,/ del Eleazar y el Moisés;
asesinato de Uría/ por “bendito” rey David
para fornicarle a esposa/ con maldito frenesí.
Asesino Salomón/ matando a su hermano rey.

Incestos, concubinatos,/ transgrediendo clara ley,
del “venerable” Jacobo,/ incestuoso, e infeliz
fornicando con hermanas/ como cualquier hombre ruin;
concubinato con criadas/ de tan asqueroso edén.

Más violación de Tamara/ por hombre llamado Amnón,
ambos hijos del David,/ el “vencedor” de Goliat.
Este gigante era enclenque/ por sus dos metros cuarenta.

Un gigante de esa talla/ es débil y sin razón.
 Mitologías sionistas/ ya no pueden engañar
a masas mal informadas/ por mitología cruenta.

CCXCVI
Incesto de hijas con Lot,/ padre de ellas, bien borracho.
Más cruel muerte de Absalón/ por vengar honor de hermana

violada por ruin Amnón,/ quien le destrozó el mañana.
Amnón-Absalón: hermanos,/ pero éste muy buen muchacho.

No ajustaría papel/ para nombrar tanto macho
embustero y criminal/ con soberbia puritana.
Suficientes son ejemplos/ para discernir con gana
sin ser lumbrera teosófica/ ni tener el ojo gacho.

A imagen y semejanza/ de don Jehová fueron creados.
Será fácil digerir/ este concepto del Génesis;
pues el creador de judíos/ era quien los ajotaba

volviéndolos asaltantes,/ violadores y malvados.
Si hubiesen nacido en Grecia,/ vengativa diosa Némesis,
con Zeus y otras deidades,/ sin duda les azotaba.

CCXCVII
Si la biblia fuese sabia/ e inspirada por un ser
de poderes especiales/ en nuestro finito entorno
de seiscientos mil millones/ de galaxias: hielo y horno,
este cerebro divino,/ con tan inmenso poder

debería interesarse,/ también darse a conocer
con otras etnias humanas/ quienes no sufren bochorno
desde hace diez mil abriles;/ tampoco admiten soborno
por sionistas y cristeros:/ alumnos de Lucifer.

Si tal padre “poderoso”/  sólo alumbra a clan hebreo
y niega sabiduría/ a negros del Senegal;
a sufriente de Amazonia/ y al ser del Sudeste Asiático,

a esquimales, patagónicos/ y más. Por eso no creo
que viejito tan barbón/ sea Dios Universal
desde pequeñita Tierra/ hasta fin de lo galáctico.

CCXVIII
Tal anciano barbuchín/ no es dios de todo el planeta.
Si eso, ojalá, fuese cierto,/ con poder tan infinito
¿por qué no engendra otra vez/ a su hijo Jesucristo
en tribus de mundo entero/ donde no hay cristiana meta?

¿Por qué ocultaba las Ciencias/ y volvía marioneta
de cristeros y sionistas/ al hombre de seso listo?
¿Por qué permite reinado/ del oro llamado pisto1?
Esta pregunta, no más,/ a nuestro cerebro inquieta.

Ciencias, músicas y artes,/ protegidas por los dioses,
ministros del dios Jehová/ todavía las desprecian
con soberbia manifiesta/ o con ridículas poses.

Sacerdotes más pastores/ a ignorantes siempre aprecian
porque ellos jamás discuten/ ni siquiera en bajas voces
incongruencias de Escrituras./ Por ello, males arrecian.

                              1—PISTO = Dinero en El Salvador

CCXCIX
Doscientos noventa y nueve/ sonetos son poca cosa
para expresar sentimientos/ religiosos razonables
tratando de ser luciérnagas/ en noches tan despreciables
que aturden al semejante/ hasta cuando baja a fosa.


Al semejante le han dicho:/ El edén, mansión hermosa,
está esperando por ti,/ siempre y cuando tú no hables
contra curas ni pastores;/ pues ellos son agradables
para ancianito Jehová,/ como agradable es la rosa.

Pero si tú despotricas/ hablando en mal de pastores
irás directo al infierno/ en cuerpo y alma quizás.
Mientras eso no suceda,/ en la Tierra, sinsabores,

incluyendo a tu familia,/ muy pronto paladearás.
¡Arrepiéntete hombre ateo!/ ¡Despierta a claros albores
con sionistas y cristeros,/ cual David de don Jehová.

CCC
Para fanático sapiens,/ quien no acepte sus patrañas
es enemigo mortal/ por ser ateo indecente.
Con mil pitos, cien tambores,/ él se comunica urgente
denunciando al nuevo ateo/ de apellidos Chávez Cañas:

¡Ha negado a Jesucristo!/ ¡No le reconoce hazañas!
¡Niega al padre celestial!/ Chávez Cañas ¿es demente?
¡No cree en paloma blanca!/ ¡Ese cabrón no es creyente!
¡Él se ha ganado el infierno/ por conciencia en telarañas!


No, señores, no, no, no:/ dioses de Ramón Francisco
Chávez Cañas, poeta claro,/ no tienen fuerzas del mal.
Chávez Cañas, pensativo,/ prefiere ser poeta arisco

empleando puras razones/ terrenales, no de allá.
Ramón Chávez no prefiere/ escalar tan vano risco;
pues su Dios sólo es Amor/ con Ciencias y Libertad.

   Santa Tecla, 06 de noviembre en 2009.-


AQUÍ FINALIZARON 300 SONETOS: POCOS, DE ONCE SÍLABAS O ENDECASÍLABOS; MAYORÍAS DE ELLOS SON SONETOS ALEJANDRINOS O DE CATROCE SÍLABAS; Y, LOS SONETOS FINALES, SON HEXADECASÍLABOS O DE 16 SÍLABAS.-

viernes, 27 de julio de 2012

NUESTRO CREDO BOLIVARIANO


         NUESTRO CREDO BOLIVARIANO
                           Por Ramón F Chávez Cañas

         Creo en SIMON BOLÍVAR PALACIOS, Prócer latinoamericano, Libertador de Nueva Granada colonial o Gran Colombia después; padre de naciente pero truncada democracia sudamericana del siglo XIX; y tatarabuelo de HUGO RAFAEL CHÁVEZ FRÍAS, su único tataranieto quien, en postrimerías del siglo XX e inicios del XXI, inició y está llevando a cabo la cabal resurrección de DON SIMÓN BOLIVAR PALACIOS con sus ideales que, después de 182 años de estar abandonados y vilipendiados; ─sólo revividos de vez en cuando con demagogia por politicastros codiciosos─, ahora está vivo de verdad en toda Latinoamérica, gracias a la divina intrepidez de HUGO RAFAEL CHÁVEZ FRÍAS.
        
Creo en Socialismo del siglo XXI; en Misiones Bolivarianas: Milagro, Robinson, Ribas, Sucre, Barrio Adentro, Mercal, Guaicaipuro, y más; en Alianza Bolivariana para  Pueblos de América Latina: ALBA; en Unión Americana del Sur: UNASUR; en el medio de comunicación social televisiva: TELESUR: en todas las Misiones Humanitarias implementadas en Venezuela y Cuba; en  Escuela Latinoamericana de Medicina Doctor Salvador Allende; en ALBA Petróleos, y, en la imagen computarizada de  EL LIBERTADOR, recién publicada, la cual se asemeja al verdadero rostro que SIMÓN BOLÍVAR PALACIOS debió tener en vida.

         Creo en el Panamericanismo, ─que será muy pronto efectivo cuando anglosajones-sionistas sean expulsados del Norte─; creeré  en Vida Perdurable de nuestros genes, cuando HUGO RAFAEL CHÁVEZ FRÍAS, multiplicado en millones, se abracen fraternales con: mulatos, zambos, cobrizos, negros, blancos, indígenas, amarillos y más, para salvar al planeta viviente hasta cuando el Sol, convertido en agujero negro, disponga lo mejor con nuestros átomos terráqueos: animales, vegetales y minerales. Amén.
27 de julio en 2012.-

domingo, 22 de julio de 2012

HEREJÍAS, 41ava ENTREGA


H   E   R   E   J   Í   A   S
            Por Ramón F Chávez Cañas
        Cuadragésima Primera Entrega

CCLXXXV
Tan pérfidos criminales/ mataron al Indio Aquino,
a Francisco Morazán/ y a Barrios, José Gerardo;
porque éstos bien se oponían/ al deseo tan bastardo
de personajes hechizos,/ que con lenguaje porcino

decían sacrificarse/ para virar mal destino
del Ser centroamericano,/ un pueblo además gallardo;
pero estos torvos matreros/ con colmillos de leopardo,
al Indio, a Morazán/ y a Barrios dieron cruel sino.

Bisnietos de aquellas fieras/ asesinas sin conciencias,
en pueblitos y ciudades/ hoy levantan monumentos
en parques, plazas y calles/ para honrar a eminencias.

Si Jesucristo volviese,/ en estos mismos momentos
predicando fervor sano/ para prójimos y Ciencias,
hoy mismo lo clavarían/ con más horribles tormentos.

CCLXXXVI
Por ello afirmo con énfasis:/ Monoteísmo ha perdido
su esplendor de aquellos siglos/ primeros de cristiandad
antes del Primer Concilio/ de Nicea. Gran verdad:
Constantino lo ocupó/ en su imperio malherido.

Luego, por quince centurias,/ credo se volvió podrido
y podrido continúa/ hasta en nuestra actualidad.
Culpables son ambiciosos/ sin importarnos edad:
jóvenes, viejos, ancianos,/ a Jesucristo han hundido.

Futuro del cristianismo,/ así como van las cosas,
declinará hasta el final/ antes de trescientos años.
¡Cuánta lástima nos da/ ver declinar tan preciosas

enseñanzas de un Maestro,/ quien quiso evitarnos daños!
Jesucristo ha fracasado/ por predicar a raposas.
¡Busca, Señor, más planetas!/ ¡Ya no sufras desengaños!

CCLXXXVII
Don Saramago, José,/ literato portugués,
en año noventa y ocho/ de último siglo cristero                               
recibió/ el Premio Nobel/ por sencillo y muy sincero
al escribir sus novelas/ y/ ensayos, a la vez.

José Saramago dice:/ Soy ateo sin querer
menospreciar al creyente/ cuando éste no es embustero
y, aprecia al semejante/ como a sí mismo, primero.
José Saramago es/ literato de valer.

Una prueba contundente/ de inexistencia de dios
dice ser “magna” presencia/ de asesina especie humana.
¡Cromañón aniquiló/ a su par: el Neandertal!

Y continuó aniquilando/ a dos pueblos del Japón
y sigue matando humanos/ de religión musulmana.
¡Iahvé no es dios justiciero/ por crimen tan garrafal!

CCLXXXVIII
No hay ateos verdaderos:/ ése fue insulto pasado
para así justificar/ azotinas y fogones
donde moría esqueleto,/ pero jamás ilusiones
de libertad efectiva/ para humilde esclavizado

por arcabuces monárquicos/ e infiernos del papado.
Si tú niegas a Iahvé/ cual dios de ricas naciones,
si no aceptas a Jesús,/ como dios sin tentaciones,
o si dices que es Alá/ otro diosito inventado,

fanático atacará/ defendiendo a su dios propio.
Si niegas al dios judío:/ musulmán ni se mosquea;
si atacas al dios Alá:/ Mahoma te descabeza.

Si dices que religiones,/ de pueblos han sido opio,
te llamará comunista,/ y si puede te saquea
dejándote en puros cueros./ ¡De cristero, esa es viveza!

CCLXXXIX
Ateo, según el torpe/ creyente monoteísta
es quien no acepta a su dios,/ a su dios particular;
pero si acepta a Jesús/ al edén puede llegar;
no obstante, no llegará/ si el ateo es comunista.

Al dios nacional hebreo/ adorado por sionista,
el neoliberalismo/ lo está queriendo zampar
desde territorio gringo,/ ensalzando a Jëhová
en boca de sus testigos:/ ¡secta tan corta de vista!;

mas, para gente sensata,/ ateo nunca ha existido.
Todos sabemos: hay dios/ o dioses en todas partes.
Dioses o dios natural,/ creador de Ciencias y Artes,

autores de Evolución/  dándole esmerado cuido;
inspiradores del sabio/ inglés de rostro curtido
llamado Carlos Roberto,/ cuyo apellido fue Darwin

CCXC
A imagen y semejanza, —según tal texto “sagrado”—,
el Adán, —no Eva—, tú y yo,/ de barro crudo cualquiera,
sin separar impurezas/ ni mojarlo tan siquiera,
cierto anciano barbuchín,/ dándonos su aire expirado

nos donó cara existencia/ por ese hálito exhalado.
Monóxido de carbono,/ ya existente en esa Era
más un bacilo de Koch,/ a tan tierna primavera
ese ilustrado señor/ les dejó contaminado.

Además, también nos dio/ sus iras el dios Iahvé,
aquel dios que sin pensarlo/ por un segundo, tal vez,
paró al Sol para seguir/ asesinando al hermano;

pues semejanza e imagen/ debió darse a todo humano
aplicados con rasero;/ pero al criminal Josué
el Jehová desvergonzado/ pronto le tendió la mano.

CCXCI
Si un dios de cualquier creencia/ de pronto parase al Sol
a pedido de doctores/ para heridas suturar
o a cualquier enfermo tísico/ su caquexia aminorar,
o, a niños desnutridos/ darles, al menos, atol,

ése sí merecería/ ser llamado nuestro Dios
por clara misericordia/ de su poder celestial
y no del hebreo aquel/ con instinto criminal
favorable sólo a vil/ etnia que a Jesús mató.

Se ve tan claro por real/ imagen y semejanza
de don Jehová con Caín,/ Hitler, Truman, Pinochet
más billones y billones/ de primitivos caínes.

Si Iahvé asesinó/ por ira o por cruel venganza
hasta niños no nacidos/ tal cual reza aquel clisé,
se comprende a perfección:/ Iahvé y el hombre son ruines.

CCXCII
Reflexionando al respecto/ sobre conducta agresiva
del Cromañón cavernario/ contra débil Neandertal,
ambos, según textos bíblicos,/ hijos del dios Jëhová,
se comprende de una vez,/ sin navegar a deriva

que imagen y semejanza/ con ese dios de la biblia
embustero, acomplejado,/ de ribete criminal,
pues semejanza e imagen/ es comparación cabal
con tal dios monoteísta/ enemigo de familia

filistea o cananea,/ despojadas de sus tierras
por judíos inventores/ de ese dios monoteísta
creador, también protector/ de los Caín con sus guerras.

Por tanto aquel sinvergüenza,/ en primer lugar sionista
se siente muy protegido/ al robar llanos y sierras
a palestinos actuales/ sin buen futuro a la vista.

C O N T I N U A R Á

viernes, 13 de julio de 2012

HEREJIAS, 40ava ENTREGA


H   E   R   E   J   I   A   S

Cuadragésima Entrega 

Por Ramón F Chávez Canas


CCLXXVII

Hay garrafales errores/ cometiéndose en la Tierra.
—Error es involuntario,/ entonces, no son errores—.
¿Cómo es posible dejar/ ilustración de menores
al cuidado de personas/ creyendo en libro que aterra?

Edén, diluvio y ballena;/ Babel, con no justa guerra
del Josué parando al Sol,/ son ejemplos inferiores
atribuidos al Jehová/ con todo lujo de horrores.
¡Iahvé no puede ser Dios,/ pues nuestro Dios jamás yerra!

Enseñar ridiculeces/ contrarias a Galilei,
a Carlos Roberto Darwin,/ a Bruno y a Sabonarola
a Da Costa, a Spinoza,/  a Juan Huss  y/ a  Servet,

sería mejor ponerles/ en aula una sinfonola
o hacer que legislativos/ promulgaran cierta ley
declarando celestial/ a virulenta rubeola.

CCLXXVIII

Tantos clérigos cristeros/ y profesores afines
nunca tendrán argumentos/ con lógica solidez
para imponer testamentos/ rayano en ridiculez
cual Lobo y Caperucita/ en revistas y/ en cines.

Si cristeros se enmarcaran/ en enseñar buenos fines
conductas rectas, morales,/ a toda nuestra niñez,
sin presionarles jamás/ para aceptar aquel pez
del bíblico vil Jonás,/ ni historietas de pasquines.

Enseñanzas religiosas/ no deben ser impartidas
en escuelas oficiales/ ni en colegios de cristeros.
De acuerdo a libre albedrío/ de familias constituidas

cada quien tiene sus dioses/ hipócritas o sinceros.
En cambio, Ciencias y Artes/ deberán ser compartidas
en aulas independientes,/ sin influencias de los cleros.

CCLXXIX

Padres, madres, o tutores/ con responsabilidad
pueden enviar a sus hijos/ en horas no estudiantiles
a escuelas del tabernáculo/ o de templos más sutiles
para rumiar tanto dogma/ en completa libertad.

Pero enseñanzas morales/ empiezan en nuestro hogar
alumbrados por las noches/ con coloniales candiles
en tiempos de juventud/ de bisabuelos pipiles.
¡Catecismo de Ripalda/ flageló mi pubertad!

Rieles de todo cristero, —quedó dicho en otros versos—,
deben quedar circunscritos/ a sus creencias privadas,
sin forzar a los demás,/ por terrorismos perversos,

a comulgar con adobes./ Pueden ser equivocadas
creencias del uno y otro./ Tantos discursos diversos
salen por izquierdo oído/ porque terminan en nadas.

CCLXXX

“Zapatero a tus zapatos”,/ dijo Apeles, pintor griego,
cuando mequetrefe intrépido/ después de haber criticado
un defecto del pintor/ cometido en el calzado,
quiso seguir corrigiendo;/ pero mequetrefe ciego,

embustero cual real pavo/ e insuflándose en su ego,
veinticuatro horas después,/ por Apeles fue observado
haciendo malsanas críticas/ a otro cuadro terminado.
¡Zapatero a tus zapatos!/ le dijo escupiendo fuego.

Eso pasa con cristeros:/ sabiondos y sabe nada,
pues pretenden imponer/ por ley del absolutismo
verdades no religiosas,/ verdades de marranada.

Han querido apantallarnos/ con oscuro cristerismo
Lo mismo hacen pastorcillos/ con tal biblia desfasada.
Verdades siempre se imponen/ al emerger del abismo.

CCLXXXI

Cien mil pelotas cuadradas/ Iahvé fabricó en un día;
igual número de triángulos/ con cuatro esquinas extrañas.
Al Polo Norte terrestre/ manda un millón de pirañas.
Toneladas de anacondas/ él remite hasta Oceanía.

Anacondas en Australia/ viven santa lozanía.
Tal diosecillo inventado,/ usando sutiles mañas,
convertirá a jovenzuelos/ en fuertes hombres arañas;
pues este mago divino/ tiene mucha fantasía.

Volverá a parar al Sol/ como Josué lo pidió
tantas veces cuantas pidan/ los asesinos de Gaza
y volvería a nutrir/ a fieles hijos de Sión

con misterioso maná/ rico en proteína y grasa.
Volvería a castigar/ a moderno Faraón.
Usando otra vez su espada/ en Mar Rojo calle traza.

CCLXXXII

Hay miles de fantasías/ producto del fanatismo,
atribuidas a ese dios/ para esclavizar países
corrompiendo sus culturas,/ anulando sus raíces
al imponerles quimeras/ invocando al cristianismo.

Dios de Verdad no es payaso/ ni faquir del hinduismo.
Nunca esfera será cúbica,/ ni peces serán maíces.
¿Luna llena al mediodía,/ o vertebradas lombrices?
Lo hace sólo un dios menor,/ cuando éste sufre esclavismo

y desea congraciarse/ para así ser adorado
por imbécil humanoide,/ fanfarrón llegando al cubo.
¡Nuestro Dios Universal/ jamás será esclavizado!

Ciencias o Dios Verdadero/ pronto quitaran cruel yugo.
Entonces oscurantismo/ por temor entronizado,
viajará hasta prehistoria/ encerrado en férreo tubo.

CCLXXXIII

A nuestro Prócer hindú,/ también mártir y profeta:
Mohandas Mahatma Gandhi. —Repito: al Prócer nuestro
porque él es de Humanidad—.Él también fue Gran Maestro
asesinado con balas/ por no ser frágil veleta.

Cierta vez fue interrogado,/ en entrevista indiscreta,
referente al cristianismo./ Gandhi, con cerebro diestro
inspirándose en sus dioses/ destiló todo su estro.
Sin titubear ni un instante,/ con firme palabra neta

se expresó de esta manera:/“El Cristianismo es perfecto.
Lástima que no lo cumplan/ quienes debieran cumplirlo,
porque lo han degenerado/ a doctrina comercial”.

Dos milenios de existencia/ aún no muestran efecto
de respeto ni de amor./ Tal cristiano es galgo mirlo:
—cierto astuto pajarraco/ con proceder demencial.

CCLXXXIV

Escribas y fariseos/ tenían por enemigo
al joven de treinta abriles/ llamado Cristo Jesús.
Nuestro Mahatma era odiado/ por vil secta del hindú.
Cuando murió balaceado/ solo Shiba fue consigo.

Óscar Arnulfo Romero,/ consagrando hostias de trigo,
por bala fue derribado,/ pero vive su virtud.
Al Mariscal de Ayacucho/ lo abatieron en salud.
Simón Bolívar lloró/ la muerte de aquel amigo.

Fariseos e hindúes,/ lo mismo cristianos falsos,
asesinaron a Próceres/ por ambición tenebrosa.
Tantos torpes puñeteros/ de mente o sesos descalzos

hoy les proclaman como héroes/ con hipocresía odiosa,
pues ya no sienten cosquillas/ por diabólicos cadalsos.
Jesucristo y el Mahatma,/ ora son sublime cosa.


C O N T I N U A R A