Anastasio Jaguar

Anastasio Jaguar

Breve Biografía de ANASTASIO MÁRTIR AQUINO (1792-1833):

Único Prócer salvadoreño verdadero en siglo XIX. Nativo de Santiago Nonualco, La Paz. De raza nonualca pura. Se levantó en armas contra Estado salvadoreño mal gobernado por criollos y algunos serviles ladinos, descendientes, éstos, de aquéllos con mujeres mestizas de criollo o chapetón y amerindia; pues esclavitud inclemente contra: indígenas, negros, zambos y mulatos, era insoportable para el Prócer Aquino. Fue asesinado por el Estado salvadoreño en julio de 1833, —después calumniado hasta lo indecible, tratando de minusvalorar sus hazañas; así como hoy calumnian a Don Hugo Rafael Chávez Frías y, ayer, al aún vivo: Doctor Don Fidel Castro Ruz.

En honor a tan egregio ANASTASIO AQUINO, este blog se llama:

“A N A S T A S I O A Q U Í S Í”

domingo, 15 de abril de 2012

HEREJÍAS, 36ª ENTREGA


H   E   R   E   J   Í   A   S
       Trigésima sexta entrega
         Por Ramón F Chávez Cañas

CCXLV
Inquisidores civiles,/ verbigracia indios aztecas,
ajotados por sotanas/ desde años diez hasta treinta
del siglo recién pasado,/ por medio de lucha cruenta
quisieron eternizar/ ambiciones tan a secas

de tan torpes “consagrados”/, quienes llegando hasta mecas
—léase Estados Unidos/ y la Roma hoy no violenta—,
buscaban intervención/ militar a toda cuenta;
pero se hicieron así./ Hoy nos maldicen con muecas.

En Guatemala de Arévalo/ y después de Árbenz Guzmán
sotanas siempre malévolas/ venerando al Tío Sam
bendijeron  explosivos/ del mercenario Castillo.

Así, tirando vil piedra/ y escondiendo torpe mano
medievales religiones/ con proceder de villano
escudándose en Jesús/ quieren darse nuevo brillo.

CCXLVI
Similar ha sucedido/ en América Latina:
Batista en Cubita Heroica/ y, en Honduras, Carías;
Trujillo en Dominicana/ donde dejara sangrías;
en Costa Rica, Picado./ ¡Todos dejando hedentina!

Venezuela de Bolívar,/ —una sociedad tan fina—,
con un Juan Vicente Gómez/ destilando porquerías
y dos de apellido Pérez,/ serviles de oligarquías
hacían trabajos sucios/ en nombre de esa doctrina.

En Colombia y Ecuador;/ en Paraguay y Brasil;
en Bolivia,/ Argentina/ y en Uruguay de Galeano,
como en la propia península/ de España y de Portugal

las mitras inquisidoras,/ con fogata muy sutil
valiéndose de civiles/ y del militar enano
aún están pretendiendo/ volver a etapa infernal.

CCXLVII
Cuando visitamos Roma,/ Copenhague o Madrid;
Berlín, Lisboa o ciudades/ de menos categorías
nos llevan a explorar/ castillos y abadías
construidos desde los tiempos/ vetustos del Mío Cid,

hasta del Absolutismo/ reinante con frenesí
desde Catalina en Rusia/ al Sansoussi de alegrías;
desde Don Carlos Tercero/ a los Luises de ironías,
hasta cuando Ilustración/ dijo: ¡Basta! ¡Y hasta aquí!

Da tristeza contemplar/ tan inmensos caserones
con estatuas, armaduras/ y mobiliarios brillantes;
con enormes atalayas/ y espectaculares puentes.

¿Cuántos esclavos obreros/ allí encontraron panteones
para que obispos y reyes,/ personajes repugnantes,
escudándose en Jesús/ mataran a penitentes?

CCXLVIII
Sotanas con sacramentos/ dominaban a idiotas
llevando paz a reinados/ de aquella vieja Europa.
Obispos y cardenales,/ vistiendo lujosa ropa
tenían hipnotizados/ a campesinos ilotas;

pero quienes no acataban/ tal evangelio con jotas
y querían liberarse/ cuales barcos viento en popa,
entonces aquel binomio/ les obligaba a cruel copa:
vil fogata funeraria,/ horca o cárcel: muerte a gotas.

Todo aquello se basaba/ en descarada patraña:
reyes y papas estaban/ por dios cristero nombrados.
Por un milenio judío/ esta burda telaraña

subyugó a europeos/ obreros y de la gleba.
Mas, vino La Ilustración/ de ciudadanos librados
de torva mitología/ desde Adán y desde Eva.

CCXLIX
Al mirarse en cuerda floja/ o entre pared y/ espada
puesta por los precursores/ en el siglo dieciséis
de La Ilustración Francesa,/ por medio de Galilei,
tratando de aclimatar/ tales conceptos de Nada

reforman sus escrituras/ y en centenaria jornada
intentan mancomunar/ la Ciencia con el estrés
combinando descabellos/ de esa doctrina sin pies
que se ha querido meter/ en donde no es invitada.

Milenio y medio de yugo/ por fanatismo cristero
saliéndose del guacal/ e invadiendo Ciencia laica
tratando así de imponer/ necedad en mundo entero.

Mal no dura dos milenios,/ mucho menos tan arcaica
madrastra extorsionadora/ que en nombre de Buen Lucero
nos hizo bailar un tango/ y pulsar la balalaica

CCL
Pastorcitos y curitas,/ asimismo las monjitas
en un noventa por ciento/ vienen de clases muy bajas
desde aspectos económicos,/ y con muy pocas ventajas
intelectuales, se sabe,/ por sus mentes tan marchitas

al proceder de arrabales/ o de campiñas malditas
donde pobre campesino/ apenas cena migajas:
donde luz del buen saber/ siempre ha vestido mortajas.
¡Aspirante a redentor/ carece de cuatro pitas!

En llamados seminarios/ para forjar sacerdotes
o pastores chachalacas/ repitiendo mil versículos
no se cobra emolumentos/ por “enseñanza” impartida.

Astutos sostenedores/ son sujetos con garrotes
quienes de biblia no entienden/ ni los temas más ridículos;
pero este pastor será/ su compinche en la “movida”.

CCLI
Señoritas y muchachos/ que optan por tales “estudios”
no lo hacen por vocación:/ quizá sólo por pobrezas
monetarias, sí señor;/ pues dentro de sus cabezas
bullen paganas ideas/ sin pasar de los preludios.

Penetran a seminarios/ con no tan buenos augurios
esperando remontarse/ hasta conseguir riquezas
sin importar mentirotas/ “estudiadas” con torpezas
para embaucar a incautos/ con descarados infundios,

Doce años de enclaustramiento,/ ¿para qué podrán servir?
Tal respuesta es muy sencilla:/ tratar de domesticar
sacros impulsos sexuales/ dados por Madre Natura.

También amoldar cerebros/ para así poder salir
al mundo do está el dinero/ y allí despotricar
contra diablo imaginario/ de católica factura.

CCLII
A imberbes jovenzuelos/ les pasa igual a castrados
entre siglo dieciséis/ y centuria diecinueve.
De entre trescientos castrados/ apenas llegan a nueve
sopranitos masculinos/ de aquellos tiempos malvados.

Menos del cinco por ciento/ de esos jóvenes dopados
llegan a cumbres de Orfeo,/ o cumbres donde les llueve
plata contante y sonante/ y no copones de nieve.
Con altivez se proclaman:/ ¡seres por dios consagrados!

No obstante, esas utopías/ rápido desaparecen
porque impulsos hormonales/ no pueden ser inhibidos;
más amores a dineros/ también rápido perecen

pues tanta plata más oro/ con delirio recibidos
se van para el Vaticano,/ donde los tesoros crecen
y pastorcitos locales/ se quedan aquí jodidos.

C  O  N  T  I  N  U  A  R  Á.-

lunes, 9 de abril de 2012

OLVIDADA HAZAÑITA DEL TÍO NICOLÁS


   OLVIDADA HAZAÑITA DEL TÍO NICOLÁS
           Del libro “Historias Escondidas de Tecoluca”
                  Escrito por Ramón F Chávez Cañas
         

Sucedió durante Semana Santa del último tercio en años 50’s del siglo recién pasado (1958). Pocos meses antes, Monchito había cumplido 18 años de edad; ya era bachiller en Ciencias, Letras, y Matemáticas del Instituto Nacional Doctor Sarbelio Navarrete en ciudad San Vicente, (como quien dice: bachillerato de tres platos). Había sido notificado de su admisión opcional en una de dos facultades en Universidad de El Salvador: Jurisprudencia, y Medicina. Estaba clasificado en puesto correlativo 45, ─de 150 aspirantes admitidos en Jurisprudencia─; en casilla 16 fue admitido entre 45 calificados para novatos en Medicina. Por supuesto, gracias a inclementes presiones de don Moncho, su padre, este muchacho optó por ciencia de Esculapio o Galeno; por tanto: disfrutaba de cortas, pero bien merecidas vacaciones (10 de marzo ─10 de mayo).

Sólo el hecho de ser bachiller en aquellos no tan lejanos tiempos, era motivo de orgullo para cualquier jovenzuelo y familia. Ser admitido en única y verdadera universidad existente entonces, era, todavía, galardón más alto; pues solicitudes de ingreso a Jurisprudencia y CC SS rondaban en 3´000. En cerca de un millar para carrera de Medicina. ─No obstante, 60 años atrás, a finales del siglo XIX y principios del XX, sólo ser bachiller, no digamos doctor, era suficiente motivo para, en ciudad San Vicente, llamarle a cualquiera con el apodo de “ilustre”, aunque el tal ilustre no calificara en humanismo ni con nota de cuatro, en escala del cero al diez.

Tal bachillerzuelo nunca se ufanó del mentado titulillo, procurando evitar conversaciones engorrosas al respecto, pues él pensaba así: “IMPARTIR TODA EDUCACIÓN DEBE SER  OBLIGACIÓN INALIENABLE E INELUDIBLE DEL ESTADO SALVADOREÑO PARA OFRECERLA A TODO SER HUMANO, HOMBRE O MUJER, CON CAPACIDADES INTELECTUALES O VOCACIONALES PARA ELLO. EL ESTADO SALVADOREÑO DEBE SUBVENCIONAR COSTOS MATERIALES DEL ESTUDIANTADO NUESTRO NECESITADO POR POBREZA. DE ESA MANERA NUESTRO PEQUEÑO PAÍS, PARA TAN DISTANTE AÑO DOS MIL, PODRÁ PISARLE TALONES AL GRAN DUCADO DE LUXEMBURGO O A REINOS DE BÉLGICA Y DE HOLANDA, PAÍSES DE SIMILARES DIMENSIONES AL NUESTRO, TANTO EN EXTENSIÓN GEOGRÁFICA COMO EN DEMOGRÁFICA”.
                                        *****
        
          Ese Viernes Santo, en horas matutinas, cierta tía paterna del bachillercito, —la más joven de tres tías, viuda desde hacía tres años—, dirigiose al convento parroquial del inolvidable Pueblito e hizo algunas transacciones religiosas-mercantiles con el comité del Santo Entierro. Con elegantes enaguas negras hasta cerca de tobillos bailándole al son de sus apresurados pasos, y con fino tapado católico de seda natural bendecido por Benedicto XV en 1920, (heredado de doña Segunda, su madre) cubriéndole hombros, llegó hasta residencia de su hermano mayor, padre del Monchito. —Diez de la mañana marcaba el viejo reloj público donado en 1928 por el presidente de El Salvador: don Pío Romero Bosque. Reloj empotrado en tosca torre de hojalata barata con forma de granero rectangular gigante. Ésta, encasquetada sobre techo del lúgubre local municipal ocupado a fuerza por la mal llamada “benemérita” guardia nacional, instrumento represivo de la siempre ladrona oligarquía—. Dicho joven estaba en sala principal del hogar paterno atendiendo a media docena de amigos visitantes, entre señoritas y caballeritos, cuando hizo sorpresivo ingreso aquella enlutada dama, quien portaba con puño derecho cierto doblado papel similar al tamaño de media carta postal. Quizá por obligación social saludó al resto de aquella divina juventud ávida del saber. Sin más preámbulos, llevose al sobrino hasta el fondo del profundo traspatio en donde, bajo sombra de enormes naranjeros en flor y con estridente mal cantar de cigarras, de tajo habló así:
       
        —Mira Monchito: Moncho, mi hermano mayor y padre tuyo, no se ha enterado, pues él no cree en curas, ni en imanes, ni en  pastores, tampoco en rabinos; pero yo vengo de casa conventual donde compré, por ¢5ºº ($2ºº) este papel. Esto lo hago para que tú, durante esta tarde o parte de la noche, cargues por dos cuadras (200mts) tan sagrada urna funeraria de nuestro Señor Jesucristo, pues ya eres ciudadano al haber cumplido 18 años de edad... (¡...!)... Es cierto: eres alto y flaco; pero no eres pechito. También te has desvelado durante muchas recientes noches estudiando para ser admitido en la Universidad; pero, a tu edad, sobran  fuerzas para hacer cosas buenas... Además, hace dos años, sí tuviste suficiente vigor para dejarte llevar por el pícaro del Nicolás Cañas Merino, tu único tío materno, a buscar meretrices hasta ciudad San Vicente, donde ejercen dos principales descaradas mujerzuelas el llamado oficio más antiguo de este mundo. Tales desvergonzadas mujeres llámanse, una: Blancota y, otra: Conchona. Asimismo, prostitutillas de poca monta: Albahaca, Cabra Choca, Quiebra Catres, Celia Pelona, etcétera.   Es más, —prosiguió la ya encolerizada señora—, el proxeneta local, mal apodado “Primo-hermano”, despotrica contra de tu apestoso tío Nicolás porque él, el proxeneta, dice haberle ofrecido para ti, algo parecido a primera mano; pero tan malvado Colacho prefirió ir a dejar ese dinero a otro municipio con prostitutas podridas. Por eso ninguna de tus tías, incluyendo a Sarita, hermana del Colacho y de tu mamá, le dirigimos la palabra, pues es gran cochino…. (¿...?)…. ¡Bueno!, aquí te dejo este comprobante. Cargarás desde esquina de farmacia Las Américas de don Santiaguito Morales Quintanilla hasta esquina de don Chabelo Salinas Vasconcelos o de familia Díaz-Chanchanico. Yo pedí colocarte en esos 200mts porque es suave bajadita y te será menos pesada la carga. Encargado de recoger estos papeles y colocarte en palanca respectiva, será don Luisito Burro, sacristán o, doña Carlota Belloso v. de Fernández, reina indiscutible de tantas “beatas” tecoluquenses…. (¡¡...!!)…. ¡¡En fin, si no estás de acuerdo, rómpelo; pero cuando llegues a presencia de Dios, de nada servirá tu arrepentimiento!!

   Por respeto y cariño a dicha tía, no por convicción al respecto, el novel universitario tecoluquense dio asentimiento al mover la cabeza varias veces de arriba hacia abajo. Aquélla se retiró con misma rapidez con la cual llegó. Flaco pescuezón estudiante regresó a sala de tertulia estudiantil. No hizo comentario alguno sobre el cusuco (problema) en el cual se había metido sin haberlo él buscado, a pesar de insistencias del bachiller Herman Alférez, estudiante en 3er año de Medicina; de señorita Merceditas Villalta Villegas, en 2do año de Jurisprudencia, y de señorita Enoe Rivas Mejía, quien estaba por graduarse de Contadora Pública en  ENCO (Escuela Nacional de Comercio).        
         
          Cuando matracas matracaban invitando al inicio de aquella procesión, tosco reloj público sonaba seis campanadas vespertinas. Calor del Sol ecuatorial ya en ocaso, casi perpendicular en esos meses, estaba aumentado por miríadas de veladoras encendidas y por aglomeración de igual cantidad de feligreses, como aquel moreno joven Díaz  Chanchanico quien, además, iba vistiendo su más preciosa gala: finísima chumpa negra de grueso cuero genuino con cremallera subida hasta manzana de Adán. Don Luisito Burro remitió a Moncho hijo hasta donde don Danielito Chacón, auxiliar de sacristán. Éste, con  diagrama en mano, le señaló ser cabeza de palanca izquierda en ese calvarioso tramo. Larguirucho pescuezón, futuro académico universitario, indagó sobre compañeros de ruta y palanca. Don Danielito le mostró  nombres de doce cargadores de palanca izquierda durante el programado trecho; ellos eran: don Carlitos F. Molina (55 años), don Nichito Portillo (66) padre e hijo (32), don Damasco Salomón Portillo (20), don Carlitos Henríquez Chávez (30), más otros cuatro o cinco no recordados; pero todos con estatura promedio de 1.75mts. Sólo aquel embrión de Galeno, —alias: “Pescuezo de Jirafa” medía 1.88mts. Éste no reparó en ese importante detalle hasta cuando ya estaba sintiendo el “lujoso” sagrado peso de 30qq repartidos entre 24 hombros, algunos casi esqueléticos; hasta cuando don Carlitos F. Molina II, colocado en retaguardia inmediata del pescuezón bachillercito para sólo ir tocando con yemas la tal palanca, le decía: “¡Buena, bachiller, vamos muy bien!! Si usted gusta, nos podemos repetir por otros 200mts. Yo le daré prestados ¢5ºº. Mañana  mandaré a cobrarlos a papá o a mamá. Jovencitos como usted está necesitando nuestra santa madre iglesia. El Pueblito observa cómo uno de sus futuros preclaros hijos se mezcla con nosotros, casi iletrados, para rendir honores a nuestro mismo Dios”. Con más sarcasmo, tal enano vozarrón, parásito y falso cargador Molina, proseguía, mientras diez restantes cargadores del lado izquierdo escuchaban: “Moncho padre y Carmencita, madre, ahijados míos de matrimonio, deberán sentirse muy orgullosos por haber recibido de Dios a este atlético muchacho capaz de quitarle primer puesto a Charles Atlas y a Tarzan o, de cargar, sólo él, esta pesadísima urna, incluyéndonos a nosotros, pigmeos garrapatas”. El, ocho años después doctor en medicina, no contestaba; mucho menos festejaba tal broma pesada salida del señor Molina quien, además de ser mucho mayor en edad, era un principal del conglomerado tecoluquense.
         
          Fue llegando a esquina de don Chabelo, —después de larga media hora paseando, en vaivén y en cámara lenta, a tan sagrada Tragedia—, el desrabadillado símil hechizo de Charles Atlas entregó tal cabeza de palanca-tormento. Con andar desnivelado, similar al del Jorobado de  catedral Notre Dame, buscó  refugio en su rígido camastrón de laurel y caoba con petate por colchoneta, entretejido cuadriculado con correas cuero crudo de res, a manera de resortes.
         
           Al día siguiente, numerosos amigos: señoritas y varones, lo visitaron hasta su dormitorio, habiendo encontrado allí a don Lino Parras y a don Felipe de J. Ayala, quienes le sobaban, con sebo de res y cabos de cuma: hombros, espaldas y caderas, después de haberle administrado, por vía oral, purgante doble de sal inglesa.
                                              *   *   *

    Quince años más tarde, —ya casado con guapa morena vicentina: María Elsa Cornejo, y padre de dos primeras de cuatro nenas—, el doctor Monchito fue operado de columna lumbar-sacra, para extirparle disco-cartílago intervertebral lumbar, quizás dañado por aquella desproporcionada carga obsequiada a él por una de sus tres queridas tías paternas: Doña Juana Francisca del Carmen Chávez Henríquez viuda de Orantes Vela.
                                                       F  I  N
                                             21 de julio en 2005.

   P.D.: cuando las tantas veces mencionado flaco sobrino recibía  pergamino universitario del doctorado, aquellas tías hacían paces con  puñetero Colacho.

miércoles, 4 de abril de 2012

¿POR QUÉ ENRIQUE VALDÉS MIENTE?


           ¿POR QUÉ ENRIQUE VALDÉS MIENTE?


          Este día en un periódico digital de El Salvador el Enrique Valdez, diputado de arena, dice que va haber escasez de medicinas en El Salvado debido a la aprobación de la ley de medicamentos. Me parece que en la noticia se menciona que él es un medico. La escasez de medicamentos se está dando aun en Canadá en las recientes semanas y no porque tengamos una nueva ley de medicamentos. Todos sabemos que Canadá tiene las medicinas mucho más baratas que en El Salvador. Conocemos los médicos Canadienses que la escasez de algunos medicamentos sobre todo inyectados se ha escaseado por fallas temporales del abastecimientos. Como jefe de Departamento de Cirugía de dos hospitales cada semana recibimos información de cuáles son los medicamentos críticos Por ejemplo  los inyectables como la morfina, ondansetron, gravol, versed, etc., tenemos que utilizarlos con mucho cuidado para los pacientes que realmente no pueden tener alternativas para usar en ellos otros medicamentos equivalentes.

          Entonces la falacia de Valdez es lamentable ya que trata de responsabilidad de la potencial escasez a la nueva Ley de Medicamentos que por seguro no ha sido del beneplácito de los personeros de la dirigencia de arena quienes potencialmente podrían tener perdidas significantes en sus ingresos con la nueva ley. Muchos entendemos que arena actuó de manera oportunista al dar sus votos para la aprobación de la ley de medicamentos. Si arena no hubiera dado sus votos entendemos que de alguna manera hubiera potencialmente disminuido los ganes electorales de ese partido de derecha en El Salvador.
           
          Compatriotas que vivimos en otros países hemos seguido de cerca las campañas tergiversadoras que arremetieron contra la ley los medios de comunicación más conservadores de nuestro país. Hubo una campaña del “diario de hoy” en su página digital en la que por ejemplo decían que los pacientes van a perder porque ya no habrían farmacias con clínica de médicos adjuntos a las farmacias. Esta es otra idea que ha tratado de confundir a la población. Decían que walmar en the USA tiene farmacias con clínicas de doctores en los edificios de walmar. Eso es verdad que así pasa pero el diario de hoy no señala las posibles implicaciones éticas de las farmacias que tienen adjuntos consultorios médicos. Por ejemplo: es sabido que algunas veces las farmacias tienen acuerdos impuestos a los médicos para que receten medicinas que le dejen más ganancias a las farmacias. Todos conocemos que los medicamentos genéricos  son excelentes cuando producidos con buen control de calidad de parte las instituciones correspondientes. Muchas veces se dan casos que La farmacia pueda tener más ganancias al vender medicamentos no genéricos. Es decir medicamentos de nombre original por ejemplo la aspirina de Bayer. Hay suficiente evidencia científica en el caso de la aspirina que en el uso del genérico es tan eficiente como los no genéricos. Sabemos de compatriotas que todavía siguen comprando la aspirina Bayer debido al intencional desprestigio de los medicamentos genéricos por las farmacias y por algunos médicos.
          
          Como experiencia personal para abonar a la discusión tengo mi madre que tiene que gastar en El Salvador tres o cuatro veces el costo de sus medicamentos debido a la manipulación de los precios por parte de las farmacias y los productores locales de algunos fármacos. Lo que decidido últimamente es comprarle sus medicamentos a mi madre en Canadá y enviarlos por correo. Muchos hermanos lejanos que ayudamos a nuestros viejos con los gastos para necesidades básicas  estamos hastiados de la codicia-avaricia de las farmacias y algunos laboratorios locales de El Salvador que se nutren de nuestros dineros enviados en las famosas remesas y que van a parar a los bolsillos de los especuladores. Por esa razón aplaudimos la ley de medicamentos y denunciamos la manipulación de la verdad de personeros como este señor Valdez que lamentablemente esta irrespetando el respeto de sus Pacientes para impulsar ganancias clientelistas del grupo de arena encabezado por supuesto por el señor  jefe del “coena”.

           Al doctor Valdez le reitero que la mentira no cabe en la obtención de precios justos de las medicinas de nuestros pacientes ojala que en la próxima oportunidad la ética y el decoro prevalezca
                               Dr José J Morales Chávez
      Cirujano  miembro del Royal College of Physicians and Surgeons of Canadá