Anastasio Jaguar

Anastasio Jaguar

Breve Biografía de ANASTASIO MÁRTIR AQUINO (1792-1833):

Único Prócer salvadoreño verdadero en siglo XIX. Nativo de Santiago Nonualco, La Paz. De raza nonualca pura. Se levantó en armas contra Estado salvadoreño mal gobernado por criollos y algunos serviles ladinos, descendientes, éstos, de aquéllos con mujeres mestizas de criollo o chapetón y amerindia; pues esclavitud inclemente contra: indígenas, negros, zambos y mulatos, era insoportable para el Prócer Aquino. Fue asesinado por el Estado salvadoreño en julio de 1833, —después calumniado hasta lo indecible, tratando de minusvalorar sus hazañas; así como hoy calumnian a Don Hugo Rafael Chávez Frías y, ayer, al aún vivo: Doctor Don Fidel Castro Ruz.

En honor a tan egregio ANASTASIO AQUINO, este blog se llama:

“A N A S T A S I O A Q U Í S Í”

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miércoles, 15 de junio de 2011

Salus populi suprema lex est

             EL MAGO HABLA
        SALUS POPULI SUPREMA LEX EST
                       Por Francis Fanci

      “Hay una incoherencia lógica al querer calificar de ‘jurídica’ una cosa que no lo es. La única marca de juridicidad es la postulación positiva por una sociedad”. Georges Vedel.

      El llamar primer mandatario al Presidente de la nación siempre me pareció inapropiado, pues en una república democrática el Presidente es o debe ser, más que mandatario, el primer servidor de la nación. La frase “El Estado soy yo”, que marcó el comienzo del absolutismo de los Luises, es la expresión de un pasado supuestamente ya trascendido.

      En este siglo, sátrapas, dictadores y tiranos sólo deben encontrarse en las páginas de los libros de Historia. ¿Cuándo un Presidente se convierte en dictador? Muchos piensan que un dictador es el que se perpetúa en el gobierno; pero no necesariamente, pues dictar o aprobar acuerdos, leyes o decretos en contra de la voluntad del pueblo, es un acto dictatorial. Éste puede ser involuntario puesto que el gobernante no es infalible, es sólo un ser humano en una circunstancia particular; pero si no escucha el clamor popular y persiste en su actitud, más que dictador es un desleal, puesto que el cargo no le llegó por herencia dinástica o por su propio esfuerzo, sino por elección popular; además, el elector consciente no  vota por la persona; sino por lo que éste ofrece. Yo no voté por la persona, sólo tuve oídos para su discurso y sin dudarlo, con determinación por el bien de mi patria voté por los cambios; sé que los cambios no se dan de la noche a la mañana o por arte de magia. Cuando un enfermo se somete a tratamiento médico, tiene que esperar para que la medicina le haga efecto; cuando alguien planta una semilla también tiene que esperar; esperar es tener esperanza, la esperanza venció al miedo; pero ahora la decepción está sustituyendo a la esperanza.

      El desconocimiento del juego político hace cometer errores, una trampa de este juego se conoce como “poner una cáscara para que el rival resbale”; ya hemos visto en nuestro país el ejercicio de esa trampa; la maniobra volvió a funcionar: otra cáscara, otro resbalón.

      Edward Kennedy dijo: “En la política es como en las matemáticas, todo lo que no es totalmente correcto está mal”. Sin embargo, he aquí un postulado del más puro maquiavelismo: “El gobernante no debe cumplir las promesas hechas, cuando el cumplimiento de éstas va en contra de sus propios intereses”.

      Entender lo que está pasando aquí y ahora, es una obligación ciudadana.

“Desde el instante en que alguien dice respecto de los asuntos del Estado: ‘Qué me importa’ Se debe considerar que el Estado está perdido”. Juan Jacobo Rousseau.

                                 PAZ Y AMOR.

     Publicado en Co-Latio ayer 14 de junio en 2011