EL IMPERIALISMO ROMANO(600aC— ¿1517?)
Por Ramón F Chávez Cañas
En escuela elemental o primaria salvadoreña, historia oficial, entre otras baladíes cosas tergiversadas a conveniencia de clases política y religiosa dominantes, se nos enseñó: Imperio Romano inició 100 años después de fundada Roma (753aC). Dominada Roma y alrededores, para año 265aC, tal imperio se había extendido hacia toda la Península o Bota Italiana con sus grandes y pequeñas islas adyacentes. Después de ganadas las Guerras Púnicas contra Cartago y sus conocidos líderes, —Amílcar Barca, Aníbal, Asdrúbal, Escipión el africano—, dicho imperio se extendió a casi todo el norte de África. Esto sucedió alrededor del 200aC. En seguida, año 60aC, se emprendió conquista de: La Galia (Francia y Alemania), Iberia (España y Portugal), Bretaña (Inglaterra, Escocia e Irlanda), Eslavos (Balcanes), Eslovenia (República Checa), Polonia y Rusia. Para año 40aC, Imperio Romano había estrangulado al Mar Mediterráneo al haberse anexado el Oriente Próximo (Palestina e Israel) y parte sur de Península Balcánica, adentrándose hasta actual Hungría en Europa Central y más. Al llegar al punto cero de nuestra Era, —año cero jamás ha habido—, o año uno de Era pos Cristo, Césares imperiales dominaban todo el entonces conocido mundo. Al Mar Mediterráneo los romanos le llamaban “Mare Nostrum”. Resumiendo: desde año 600 antiguo, hasta año uno cristiano, poco a poco dicho imperio se fue consolidando.
*****OoO*****
325 años después de Jesucristo, mentado imperio se tambaleaba por frecuentes y masivas invasiones de pueblos guerreros llegados desde el norte europeo y del sudeste asiático-africano, a quienes los romanos con desprecio y temor les llamaban bárbaros (celtas, visigodos, alanos, burgundios, vándalos, francos, anglos, sajones, sarracenos, etc.). Pagano Constantino, emperador romano en turno, estuvo al borde de fracasar o de tirar la toalla frente al acoso constante de “Bárbaros”; pues lujos abusivos dados por opulencias imperiales, habían debilitado a soldadescas romanas al estar obesos y fláccidos. Mientras tanto, cristianos en el imperio se reproducían cuales chinos actuales, estando en mejores formas físicas debido a constantes desplazamientos o “guindas” huyendo de atroz persecución anti religiosa. En tales circunstancias, a Constantino pagano, —persecutor de cristianos para, entre otros martirios, darlos en alimento a fieras del circo romano (Coliseo) u oponerlos en sangrientas luchas desiguales contra mismas bestias—, se le ocurrió incorporar en huestes imperiales a parias cristianos. Valiéndose del ciego fanatismo religioso de aquellos auténticos y primitivos cristianos, inventó patraña sicológica y mitológica: dijo haber visto con propios ojos una enorme cruz cristiana dibujada en azul firmamento con esta frase o eslogan: “Con este signo vencerás”. En seguida, por Edicto de Milán, —año 313nE—, dio libertad religiosa a discípulos de Jesús, y después elevó a categoría divina mayor al torturado con: espinas en cuero cabelludo, escupitajos, palabras soeces, y arrastrando pesados maderos cuesta arriba sobre sus hombros para luego ser asesinado al clavarle sus extremidades en mismos maderos torturantes, y exhibirlo agonizante sobre una lomita llamada Gólgota.
Demás está relatar entusiasmo o fanatismo con el cual ex perseguidos por motivos religiosos, empuñaron: arcos y flechas; lanzas, catapultas, macanas, mazos y más, para defender a nuevito dios; pues para tales primeros cristianos, Jesús sólo era joven maestro indigno de recibir tales ultrajes previos al asesinato, por haber querido transformar leyes del Moisés o antiguas leyes judías siempre desfasadas. Jesús Nazareno era, cual lo es ahora para millones de humanos, el Doctor Ernesto Guevara de la Serna (Che).
Pero, tal truco imperialista del Constantino politeísta, sólo duró algo más de media centuria, porque alrededor de año 400nE, soberbio imperio fue dividido: Roma continuó siendo capital del Imperio Romano de Occidente con fuerte influencia negativa del papado; Constantinopla, —bautizada así en honor a Constantino, ahora Estambul—, fue sede de Imperio Romano de Oriente. En 476d.n.E. desaparece imperio occidental puro. En Occidente, desde años 400d.n.E hasta 1517 de la misma Era, papado romano, a su absoluto antojo ponía o quitaba: reyes, emperadores, duques, marqueses, condes, etcétera. En general, el papa era el poder tras del trono. Tales papas, en nombre de un Jesucristo castigador o premiador, fueron emperadores europeos asolapados, teniendo sus tronos principales o “divinos”, en Estados Pontificios de Península Itálica, o tercio central de tal península, donde fue fundada Roma. En año 755d.n.E, como ya fue dicho, papa Esteban II recibe, de manos de Pepino el Breve, inmensos latifundios centrales italianos llamados entonces Estados Pontificios. Patriotas o próceres itálicos encabezados por José Garibaldi, al liberarse del imperio Austro-Húngaro allá por 1870, recuperaron todos los Estados papales para integrarlos a naciente reinado italiano, quedando confinado tal poder “divino” a circunscripción sólo de Roma y, en 1929, por Tratado de Letrán, se les confinó a ciudadela llamada El Vaticano, donde ahora están rumeando sus desgracias ex opulentas por no haberse comportado con humildad sincera, y haberse tomado la representación terrenal del Sabio Filósofo asesinado en el Gólgota.
*****OoO*****
Imperio Romano medieval o cristiano, siguió fragmentándose más de acuerdo a quien o quienes llegasen al poder hegemónico regional; pero la división más notable fue la efectuada por un tal Carlomagno quien, en año 800d.n.E., creyó haber fundado el inmortal “Sacro Imperio Romano de Occidente” o “Sacro Imperio Romano Germánico”, constituido por: Italia, Francia y Alemania. Napoleón Bonaparte, en 1806, —mil años después de Carlomagno—, sepultó restos del inmortal sacro imperio; pero 300 años antes de Bonaparte, (1517), en Alemania, Martín Lutero lo había herido de gravedad al proclamar la Reforma luterana. Reformadores contemporáneos de Lutero fueron: Juan Calvino, Zwinglio, Melanchtón y el inglés Enrique VIII. Precursor de Martín Lutero fue, 100 años atrás (1413), el teósofo Juan Huss de Praga, martirizado con fuego por órdenes del papado romano, aún siendo Huss siervo católico justo.
Perdidas ¾ partes europeas incluyendo a: Rusia, Turquía y Balcanes, el reducido a católico y apostólico imperio (Italia, España, Portugal, más sur francés), ya bastante debilitado, dirigió sus mortíferos tentáculos contra nuestra América Latina, para cobrarse con quiénes no debían nada sobre pérdidas de fieles y bienes terrenales en Europa. Aquí se ensañaron contra nuestros tatarabuelos indígenas, pues ellos (España y Portugal), se tornaron esclavos del resto europeo al pagar con oros y otros metales preciosos americanos, lujosos consumismos comprados a: Italia, Holanda, Francia, Alemania, Inglaterra, etc.; asimismo, entregando al papado, hoy Vaticano, el 33% de lo saqueado en México, Perú y resto de Hispanoamérica, v.gr: si barcos españoles llegaban a Cádiz con 1500qq de oros o tesoros varios, de inmediato partía otra barcaza rumbo a Roma para entregar al papa aquella 3era parte del botín saqueado. De no hacerse así, el mal llamado representante de Cristo en la Tierra u obispo de Roma, de inmediato procedía a excomuniones y a alborotar a sus lacayos reales del resto europeo.
Desde hace aproximados 100 inviernos, restos raquíticos de aquellos santos imperios están siendo reducidos a mínima expresión acá en Latinoamérica; pues son atacados sin piedad por cristianos protestantes, —otros egoístas legítimos— procedentes casi todos de EUNA*: mormones, testigos jehovanos, bautistas, temblorosos, luces del mundo, pentecostales, metodistas y más. Todas estas sectas seudo cristianas tienden a defender o justificar desmanes aberrantes de sionistas —israelitas ultraderechistas tratando de robarse Palestina a como dé lugar—, y a intereses hegemónicos de los mismos sionistas dueños de EUNA. No sería extraño ni remoto lo siguiente: cierto templo bautista local (San Salvador) auto nombrado amigo de Israel, en tarima de predicadores exhibe, además del pabellón con escudo salvadoreños, la bandera de barras con estrellas del tío Sam, y el pabellón celeste-blanco con estrella davidiana de 6 picos al medio, más candelabro de 7 elementos o mecheros propios de israelitas. Sus ídolos o semidioses preferidos son: Jacobo, David y Salomón; Jesucristo está cual dios menor, mientras llega el momento propicio para ser desbarrancado y mandado al sótano de la historia, porque todavía hay raíces fetichistas católicas-romanas; y, virgen María reducida a cero. Lujosa parafernalia ofrecida al dundeco salvadoreño por medio de radio, tv e impresos, mostrando inmensos galerones acondicionados para albergar a centenares de miedosos o supersticiosos dundecos, no puede ser sufragada o pagada con diezmos y primicias ofrecidos por paupérrimos fieles “guanacos” (dundos); pues guanacos opulentos son ricos por: tacañería, avaricia, robos, hurtos, falsificaciones, contrabandos, sicarios y narcotráfico; por tanto, estos pisiricos** turcos y sionistas radicados en El Salvador, no le dan ni cuis*** a nadie .Capitales monetarios sionistas mal habidos (neoliberalismo) procedentes de EUNA y de Israel en principal, mantienen falsas imágenes de piedad sabia ofrecidas por obeso pastor traficante de menores.
¡¡Paz a los restos de quien en vida fuera el inmortal Imperio Romano!
*EUNA = Estados Unidos de Norte América; **Pisirico = tacaño, avaro; ***Cuis = tres centavos del antiguo colón salvadoreño.
26 de febrero de 2009.-