Anastasio Jaguar

Anastasio Jaguar

Breve Biografía de ANASTASIO MÁRTIR AQUINO (1792-1833):

Único Prócer salvadoreño verdadero en siglo XIX. Nativo de Santiago Nonualco, La Paz. De raza nonualca pura. Se levantó en armas contra Estado salvadoreño mal gobernado por criollos y algunos serviles ladinos, descendientes, éstos, de aquéllos con mujeres mestizas de criollo o chapetón y amerindia; pues esclavitud inclemente contra: indígenas, negros, zambos y mulatos, era insoportable para el Prócer Aquino. Fue asesinado por el Estado salvadoreño en julio de 1833, —después calumniado hasta lo indecible, tratando de minusvalorar sus hazañas; así como hoy calumnian a Don Hugo Rafael Chávez Frías y, ayer, al aún vivo: Doctor Don Fidel Castro Ruz.

En honor a tan egregio ANASTASIO AQUINO, este blog se llama:

“A N A S T A S I O A Q U Í S Í”

domingo, 3 de marzo de 2013

VERSOS DIVERSOS, 12^ entrega



VERSOS DIVERSOS
                  DE
    Ramón F Chávez Cañas


ELEGÍA POR FLORCITA DE CHÁVEZ

Ayer partió a lo eterno/ Doña Flor de María
tan dignísima esposa/ del joven José Amílcar
Chávez de Tecoluca,/ mi sobrino del alma.
En San Luis La Herradura /Flor finalizaría
su periplo terrestre/ de una vida tan rica.
¡Ayer subió hasta/ cielos con su infinito Karma!

Hoy bajará hasta tumba/ en su tierra de infancia:
en mismo La Herradura/ do naciera Florcita
esposa, lo repito,/ de Amílcar, mi sobrino.
Súbita enfermedad/ acortó  cara estancia
de esta joven mujer/ quien desde señorita
o adolescente mínima/ se trazó buen camino

al formar tierno hogar/ con Amilcar, buen hombre;
mas, parca tempranera/ blandiendo sus guadañas
llevose a mi sobrina:/ magna joya en corona
de la familia Chávez./ Mantendremos su nombre
fresco en nuestra memoria,/ ¡jamás en telarañas!;
pues Florcita de Chávez/ fue joven señorona.

Con Teresita Chávez/ Muñoz, su digna suegra,
a diestra del dios hijo, ─en creencias cristianas─
están ora gozando/ de aquella bien ganada
Paz en lo celestial./ Nunca, nunca, en tan negra
morada de maldad./ Doblarán las campanas
despidiendo a Florcita,/ sobrina bien amada.

Anoche la velamos./ Su catafalco hermoso
de flores y coronas/ en círculos concéntricos
parecía el altar/ de una diosa romana.
Flamas de muchas velas,/ ese fuego glorioso,
alumbraban su faz/ en círculos excéntricos
hasta avanzadas horas/ de aurora esta mañana.

Doliente multitud/ de diversas crëencias
desde infausta noticia/ hasta este amanecer
desfiló apesarada/ rindiéndole tributo
a olorosa Florcita,/ Reina de las paciencias.
Rosarios y responsos/ se oyó y se pudo ver
con cantos populares,/ de su bondad, el fruto.

Razones de salud/ en área digestiva
impedirán presencia/ de su tío pöeta
en la misa de exequias/ esta tarde en San Luis
La Herradura. Estaremos/ con la conciencia viva
pidiéndole al Supremo/ no hundir más la saeta
en el pecho de Amílcar/ e hijos. Hasta aquí

llegará esta Elegía/ salida del profundo
dolor que nos embarga/ a todos en familia;
pues la esposa de Amílcar:/ dulce Flor de María
es tan regio diamante./ Jamás en este mundo
hubo una gema igual:/ desde antes de la biblia
hasta nuestro presente./ Esta fue mi homilía.
                   13 de junio en 2008.- 

LAS DOTES

En tiempos de tan bárbaras naciones
la dote de una hembra era el dinero
o varios bienes muebles e inmuebles.
No pöemas, jamás tiernas canciones.
Esto hacía del novio un embustero
y a padres de la novia, unos endebles.

Padres y dignas madres trabajaban
para entregar al novio gran botín;
o asesinaban a recién nacidas
aunque en conciencia ellos las amaban;
sin embargo, de niñas, era el fin.
¡Esas fueron culturas mal paridas!

Vil machismo de aberrantes culturas
─monoteístas y politeístas─
de oriente a occidente; sur a norte,
mantuvo tales crueles estructuras
y las mantiene aún en extremistas
donde buena mujer no es ni consorte.

Niñitas a edad de quince abriles,
con bien disimulada fiesta rosa,
al gañán más cercano era ofrecida
en primitivas fiestas con candiles
alumbrándose en rústica choza
o en palacetes de gente podrida.

Razón de aquella dote era sencilla:
tal machismo prohibía educación
a toda bella hembrita de esta Tierra.
Ellas debían incubar semilla
de semen putrefacto. Cinturón
de castidad usar/ habiendo guerra.

Hoy hembrita siempre/ lleva gran dote,
cierta dote invisible en su cerebro;
grande dote más cara e indivisible;
un tesoro que ningún monigote
podría malversar, ni en el infierno;
pues el Saber les da ambiente vivible.
            17de junio en 2008.-

ORGULLO POR BLANCA DUBIS

Cumpliendo lo prometido/ en velación de Florcita
a mi sobrina querida:/ o Blanquita Dubis Salinas
Chávez, por añadidura./ Hija de Segunda Chávez,
─nieta de Doña Segunda,/ por lo cual es Segundita─.
Tan elegante muñeca,/ entre todas mis sobrinas,
sobresale por su estampa:/ similar a blancas aves.

Don Isabel de Jesús/ Salinas y Vasconcelos
es el padre de esta diva/ nacida allá en Tecoluca.
Fue una damita de honor/ en bodas de este pöeta.
Es madre de dos galenos/ cultivados con anhelos
y de gentil doncellita/ estudiante de la UCA.
¡Esta sobrina sesuda/ está alcanzando su meta!

Recién nacida esta nena,/ doña Arcadia, tía abuela
por la rama de su madre/, quiso cambiarle su nombre
llamándole Maribel;/ pues una tal Maribel
de apellido Arrieta Gálvez,/ con figura de gacela
ganó segundo lugar/ de belleza en todo el orbe.
¡Hoy maneja esos tres nombres/ con humildad y altivez!

Blanca Dubis, Maribel/, Salinas Chávez, llamada,
es fina esbelta muñeca/ de color blanco-ladino;
igual a la  a Presidente/ de República Argentina:
Doña Cristina Fernández/, Mandataria equilibrada,
esposa de Néstor Kirchner,/ varón demócrata fino.
¡También se parece a ella/ por su arrogancia divina!

pues sobrina Blanca Dubis/ es bella fiel militante
del Farabundo Martí,/ el Frente más democrático.
Con Segundita, su madre,/ hermanos, más familiares
y el Barzón de Tecoluca,/ su padre, ─Sultán tunante─,
da batallas formidables/ en contra del antipático
partido de los ladrones/ y asesinos singulares.

También con Julio Valdez,/ hombre insignia de su vida,
esta muchachita nuestra/ está ganando combates.
En treinta y pico de años/ con unión matrimonial
ambos alzan gran pendón/ de  dicha bien compartida.
¡Este joven matrimonio/ vencerá viles embates
del neoliberalismo,/ vil doctrina criminal!

Nuestra Cristina de Kirchner,/ Blanca Dubis, Maribel,
no desandará lo andado:/ ¡abre camino al andar!
Es mujer inteligente,/ corazón caritativo
hasta con la desvalida/ de esta patria de papel.
Su juventud sacrosanta/ pronto la ha hecho llegar
a la cima de lo estoico/ por su tesón positivo.

Tío Moncho y tía Elsa,/ con tus primitas-hermanas
se sienten tan orgullosos/ de cercano parentesco
por rama de Segundita,/ fiel hija de Don Ramón
Francisco Chávez Henríquez./ Las 52 semanas
en mil años venideros,/ de corazón yo te ofrezco
sentirme siempre orgulloso/ de ti, tierno galardón.
                           
      22 de junio en 2008.


CORTA VIDA DE LOS DIOSES

Dios de muchos cristianos/, judíos, mahometanos;
Zeus de torpes griegos/ o Júpiter romano,
Marduk de Babilonia/, Osiris en Egipto;
Thor, Odín y Valquirias/ de los escandinavos
con Shiva y otros dioses/ de aquel pueblo indostano,
hacen del ignorante/vil humano proscripto.

El dios Quetzalcoatl/ o culebra emplumada
cruel dios Baluc Chabtán/  en Mesoamérica indígena
e infinitas deidades/ del pasado y futuro
del hombre primitivo/ siempre en encrucijada
por querer ser eterno/ siendo sólo una rígida
partícula del cosmos/ con porvenir oscuro.

Los dioses verdaderos,/ no importa procedencias,
a esta casta humanoide/ han prodigado amores;
mas, vil humano imbécil/, a través de milenios,
se ha autodenominado/ dueño de las conciencias;
rey de todo lo creado,/ carecer de temores,
sentirse semidiós/ y poseer ingenios

que ni tigres ni leones,/ mucho menos ballenas,
tampoco el colibrí/ o  pajarito mosca
─exclusivo de Cuba─, ni los protozoarios,
ganarán al humano,/ carroñero cual hienas;
impío sin igual/ cuando su vida tosca
se siente superior/ por ser de genes arios.

Ídolos del pasado/ cercano a diez mil años
de nuestra prehistoria,/ según Arqueología,
con serios antropólogos/ y estudios geológicos
desde hace dos centurias/ les trae desengaños
a quienes hasta ayer,/ firmes en teosofía
se reían de ellos,/ creyéndolos ilógicos.

Dos mil quinientos años/ es la vida promedio
de un dios mesopotámico,/ musulmán o cristiano;
griego, romano, egipcio,/ musulmán, ¡qué sé yo!
Cuatro generaciones/ divinas con su tedio
esclavizan al hombre,/ capataz de su hermano.
¡Esa tal incongruencia/ ningún dios la miró!

Diez mil o doce mil/ años de historia humana
son tan sólo un segundo/ en doce mil millones
desde cuando estalló/ tal Big-Bang nunca bíblico,
tampoco del Corán,/ Popol Vuh, Ramayana.
Cinco generaciones/ de diositos llorones
están perdiendo edén/ o paraíso idílico.

Pero Dios Verdadero,/ Dios de toda Razón;
Gran Dios de Matemática,/ de Química, de Física,
de Anatomía, Lógica,/ Pudor y Libertad;
tan Infinito Dios,/ o Dios llamado Amor;
pero nunca, ─¡por Dios!─, el dios de gente tísica,
respetara a Natura,/ pues nunca la amará.
                           
        08de julio en 2008.-   




GALANES  ENTRE  GALANES

El Galán de entre galanes,/ tal como tú lo imaginas
no es tan galán como es/ Don Sultán de Segundita
o, Isabel de Jesús/ Salinas y Vasconcelos,
el Barzón de Santa Cruz/ Porrillo con sus esquinas;
porque Isabel de Jesús,/ con figura delgadita
es mi cuñado elegante,/ quien cumple caros anhelos.

Este galán que ha venido/ de lejana Dinamarca
es más galán que tu tío:/ don Humberto Chanchanico
y que el difunto Morales,/ Lucio de tu tía Amalia.
Adolfo de tía Haydee,/ quien para ella es un monarca,
no le llega ni a los pies./ Lo mismo tu tío Nico†,
el de tu tía Graciela,/ tu tía perfecta dalia.

El galán de Carmelina,/ tu otra tía Chávez Cañas,
es gran galán desfasado/ con rostro de canadiense.
¡El Cuéllar sonsonateco,/ humo se hizo allá en el Norte!
Galán de tía Ana Vilma/ con esas sus barbas canas
más parece santa Claus/ que galán tecoluquense,
aunque es cuñado tan digno,/ caballero  de gran porte.

Otro Galán entre nos:/ esposo de Teresita†.
Fue tan grande cual lo es/ Salinas y Vasconcelos.
Esposo de inmensa Tere:/ José Orellana Portillo†
superaba a este danés/ con su cara tan bonita.
Por sus ojos “dos de oros”/ y sus más caros anhelos
supera al chele danés/ y al Isabel del Porrillo.

Los galanes de sobrinas/ son tantos que no podría
yo extender estas estrofas/ buscando leves defectos
o colosales virtudes/ en tantos varones dignos.
Julio Valdés, hombre sano,/ ejemplo que ya querría
poner a generaciones/ buscando buenos efectos
para que mis compatriota/ no busquen destinos gringos.

El vikingo de Estrellita/ no es tan galán que se diga.
Es más galán tío Moncho,/ aún en años seniles.
El danés de prima Estrella/ no sobrepasa en altura
a tu tío Héctor Orlando;/ mas, tampoco es una hormiga.
Los centímetros de largo/ se parecen a sutiles
uno punto ochenta y ocho/ de Ramón, ¡pobre criatura!

Tan tupida cabellera/ del danés, castaño oscuro
sin asomos de calvicie,/ tampoco mínima escarcha,
le hacen parecer chocoyo/ o, un pericón de peña.
Su tez con su barba azul/ a ras por canuto duro
y sus celestes o claros/ ojos de un hombre quien marcha
buscando otros horizontes/ en esta patria pequeña,


le hacen parecer gran niño/ tataranieto vikingo.
Su edad no llega a cuarenta,/ es edad equilibrada
contra 33 de Estrella,/ maestría de gran porte.
Por fin, en veinte de julio, por cierto día domingo,
podrás tú, cara sobrina,/ con tu mente equilibrada,
 mirar si el danés es digno/ de los Chávez, en la corte.
                           
                             12de julio en 2008.-    

TRISTEZA SUBLIME

Esta noche yo entregué/ a tercera de mis nenas:
a Estrellita de Belén/ Chávez Cornejo, llamada;
la niña que a nueve meses/ comenzara a caminar
y quien desde parvulario/ tiene  ideas muy serenas,
lo cual se nota al instante/ por su cara iluminada.
¡Nunca otra tiernita pura/ fue tan bella cual la mar!
                
Estrellita de Belén,/ poco antes de Navidades
llegó a nuestro sacro hogar/ cual regalo de los dioses.
Desde primeros instantes/ de tan magno advenimiento
mostró en carita de ángel/ excelsas feminidades.
¡Jamás un recién nacido/ tuvo belleza sin poses!
¡Estrellita la ha tenido,/ incluso en su entendimiento!

Niña Estrella de Belén,/ en el trece de aquel mes
me puso en enorme apuro,/ pues su nombre era Ramón
Francisco Chávez, el cuarto,/ porque yo soy el tercero.
Pasé buscándole nombres/ hasta fecha veintitrés.
Rápido  fui hasta el Registro/ Civil de San Salvador
con ese nombre de Paz/ anidado en mi cerebro.

Esta noche, emocionado,/ mi cuerpo viste de gris
de tobillos a cabeza;/ asimismo en mi consciencia.
Visto de gris por tristeza/ pues otra hija se me va;
se va de mi hogar sublime/ y también de mi país.
Vivirán en Dinamarca, ─otro emporio de la Ciencia─.
Nuestros versos cotidianos/ le llegarán hasta allá.

No visto negro elegante/ pues no me siento de luto
porque entregué a mi Estrellita/ en manos de un buen Vikingo:
Jacob Vejsager, el hombre/ bisnieto de Erik, el Rojo
quien mezclará genes nórdicos/ de un territorio impoluto
con genes de Mesoamérica,/ otro territorio digno,
cuna de Mayas ancestros:/ científicos sin abrojo,

conocedores del cero/ mucho antes que europeos;
arquitectos, ingenieros/ y astrónomos superiores.
¿Las pruebas?: en Yucatán,/ en Honduras, Guatemala,
El Salvador ─Tazumal─/ y en Chiapas. Nuestros deseos:
¡Esos tetra milenarios/ genes jamás inferiores
deberán mostrar al mundo/ sus descendencias de gala!

A selecta concurrencia, ─toda escogida con lupa─,
expongo mis sentimientos/ con este lenguaje lírico
para expresar gratitud/ por presencia en este acto
de una familia naciente:/ nuevo hogar aún en pupa.
Terminará este pöema/ sin querer ser panegírico,
agradeciendo, ─repito─, a cien testigos del pacto.

Estamos agradecidos,/ además, con extranjeros:
Canadá, Estados Unidos,/ Alemania y Pakistán;
Taiwán, Dinamarca, México/ y mi regia Tecoluca.
A todos mis invitados,/ reconociendo sus fueros,
les reiteramos cariño./ Todos ellos estarán
en mi mente hasta la muerte,/ como ahora y como nunca.
                
     Santa Tecla, 26 de julio en 2008.-



ELEGÍA POR MI MADRE


Este día, veintisiete/ en julio del dos mil ocho,
a doce y cincuenta horas/ falleció mi gran mamá.
Falleció en cierto hospital/ privado de Santa Tecla,
asistida por los médicos/ de excelente  nosocomio.
Cara madre está en el cielo/ disfrutando aquel maná
de mitológica biblia, ─respetando extraña regla.

Se durmió en Paz Infinita/ como en aurora boreal
dieciocho horas después/ de gran boda religiosa
de Estrellita de Belén,/ su nietecita del alma.
Quizá sólo eso esperaba/ para descansar en Paz.
Se fue, se fue y se fue,/ volando cual Mariposa
Monarca con su conciencia,/ buscando la eterna calma.

De esa calma que gozara/ desde el año dieciséis,
año de su advenimiento/ en cantoncito  La Mora
jurisdicción del Pueblito: su Tecoluca monarca.
Mes de julio, día del Carmen,/ nació mi madre con diez:
nota de excelencia para/ esta nena quien ahora
casi siendo centenaria /rindió tributo a la parca.

Fue gran madre sacrosanta/ para sus once retoños
y para todos los parias/ del Tecoluca adorado.
Sus noventa y tres abriles,/ testigos inamovibles,
dan cuentas de esas grandezas/  desde sus años bisoños
cuando en nuestro Tecoluca, /con su rostro iluminado,
alumbró infinitas vidas /de seres casi invisibles.

Nació en segundo decenio/ del llamado siglo veinte
en un dieciséis de julio./ Once meses poco antes
de erupción del Jabalí/ en día Jueves de Corpus
o un voraz siete de junio/ de aquel año diecisiete.
Huérfana de noble padre/  a sus dos años de infantes
al morir Don Nicolás /Cañas Jiménez su padre.

Cumplidos trece abrilitos/ murió Señora Martina
Merino Hernández, la viuda/ del Señor Cañas Jiménez.
Ese trío  huerfanito,/ incluyendo a tía Sarita
con tío Nicolás/ Cañas/ Merino. En matutina
edad preadolescente,/ Carmencita sin sostenes
debió abandonar la escuela/ y volverse señorita.

Tal joven Nicolás Cañas/ Merino, hermano mayor,
casó con joven Graciela/ Salinas y Vasconcelos;
mientras su hermana Sarita/ se unió con Manuel Alférez.
Adolescente Carmela, / siendo hermanita menor,
fue protegida por tía/ honorable, sin recelos:
Doña Leonor Ortiz Chávez,/ quien le dio formal albergue.

Allí llegó a las dieciocho/ huérfanas primaveritas;
pero amparada,─ repito,─ / por esposa del pöeta
Señor Juan Pablo Espinoza, ─o sea Leonor Ortiz─.
Comerciando cual adulta / con muchas mercaderías
y cuidando bien su honor / de cualquier hombre mofeta1,
hasta encontrar a Don Moncho / con quien se casó feliz.

Tal boda se realizó / en cierto ocho de diciembre
de aquel año treinta y cuatro, ─año de Las Correntadas─.
Iglesia y  salón de baile/ vieron diluvio de flores
y con tan dulces arpegios /de tres orquestas de temple;
más exquisitos manjares/ con frescas carnes  asadas
sin faltar los añejados/ e importados licores.

Tan Honorable Señor/ llamado Humberto Marenco
─dignísimo Director/ en Escuela de Varones,
sustituyendo al hermano,/ quien no quiso ir a entregarla,
siendo el hermano legítimo,/ pero mente de podenco2─,
la llevó al altar mayor/ en día de concepciones.
¡Tal macolla Chávez-Cañas/ nació ese día de gala!

Doña María Teresa/ Chávez Molina, la Mera,
con Doña Segunda Henríquez, /viuda de Francisco Chávez
y madre del digno novio,/ armaron tremendo escándalo
con banquete fabuloso /y música de otra Era
sonando en cuatro confines/ con escalas agradables,
inundando a Tecoluca / con dulce aroma de sándalo3.

Después, después y después,/ hasta año cincuenta y siete,
─veintitrés escasos años─, cigüeña la visitó.
con diez partos efectivos. /El último gemelar.
Pesimismo de las miopes/ la miraban al garete.
¡Carmela Cañas de Chávez / jamás se sintió menor.
Sus nueve sobrevivientes/ hijos siempre la honrarán.

¿Qué está en el cielo?... No importa./ Eso no será noticia.
¿Qué llegó hasta los infiernos?... Al pöeta no desvela.
¿Débese orar por su alma?... ¡Mi madre nunca pecó!
Fue fiel virgen aun sin himen / y con excelsa malicia
de tremendos embarazos, / embarazos de novela
perdonada y admirada/ hasta por el mismo Dios.

En lugar de estar rezando/ para evitar cruel infierno
existente o no existente,/  purgatorio o hasta limbo,
─desfasados hace poco/por Vaticano Segundo─
más edén de cristianismo/ o de persas, tan incierto,
yo doy gracias a diez dioses/ por darme la madre símbolo
y reclamarles, también,/ ¿por qué descuidan al mundo?

1—MOFETA = Zorrillo, hediondo; 2—PODENCO = Salvaje y antigua raza de perros cazadores obedientes sólo al amo; 3—SÁNDALO = Árbol asiático oloroso, similar al incienso,                                         
       
                        27de julio en 2008.-
                
                 C  O  N  T  I  N  U  A  R  Á

martes, 26 de febrero de 2013

VERSOS DIVERSOS, !!^ entrega



VERSOS DIVERSOS
                    DE
    Ramón F Chávez Cañas

IDIOMA NATURAL

Yo prefiero se/r ente analfabeta
de mil jeroglíficos,/ y del castellano.
Vil idioma inglés/ me importa un comino
y el portugués/ de aquel lisböeta
con lengua francesa/ más el italiano
jamás estarán/ en mi gran destino.

Lengua extravagante/ de sapos y ranas,
de humildes cigarras/ más cantos de grillos;
el quiquiriquí/ del gallo doméstico
rompiendo silencio/ de frescas mañanas
en mi Tecoluca/ de eneros con fríos,
es mi idioma real/ aunque un tanto ecléctico.

Cantar de las flores/ pidiendo caricias
en noches de estíos/ o de temporales;
en días ardientes/ o en vientos de octubre;
en guerra civil/ o tiempos de albricias;
en lapsus de loco/ o sesos cabales
yo pretendo hablar/ idiomas de cumbre.

Torres de Babel/ nunca me importaron.
Jamás pretendí/ hablar con gitanos
ni con saltimbanquis/ venidos de Hungría.
Idiomas extraños/ por siempre pasaron
lejos de mi mente,/ ¡son crueles gusanos!,
pues toscos idiomas/ me dan alegría.

El lenguaje torpe/ de/ olas marinas,
el indescriptible/ de pinos al viento
más el alfabeto/ de propia conciencia
me hacen comprender/ inmensas, divinas
instancias del Cosmos/en cualquier momento
y sentir lo máximo/ de la humana ciencia.

¿Para qué pretendo/ hablar con enredo
del idioma chino/ y del japonés;
de dialectos mayas, aztecas/y aimaras?
Con gran devoción/ yo digo: me quedo
charlando quedito/ con bello ciempiés
y con policromas/ tropicales guaras.

Gritos del maíz/  niñitos escuchan
cuando sacro grano/ revienta en los surcos.
Ese mismo grito/ escuchan pöetas;
asimismo orates/ cuando todos  luchan
contra grandes locos/ de sesos absurdos
que hacen el ridículo/ batiendo sus jetas.

Gallos y gallinas/ de imponente  China,
galgos y lebreles de tan justa Rusia,
delfines y orcas/ de profundos mares,
venados de Alaska/ y de Argentina
platicarían ellos/ con noble astucia
sin torres de Babel/ ni otros lunares:

ni más absurdidades/ de teogonías
pretendiendo explicar/ lo inexplicable
con mil cuentos risibles/ de “santa” biblia:
el arca de Noé/ y teosofías
obligando a aquel Ser/ no mensurable
a servir de payaso/ en la familia.
                    
             Marzo29 en 2008.-

¡SALUD AL NUEVO CIUDADANO!

Cual ilusión de hadas/ han pasado dieciocho
largos o cortos años, ─de acuerdo a quien los vea─.
Son cortos para quienes/ deseamos infinitos
cumpleaños a TRES MIL,/ suplemento sin ocio
de nuestro Co-Latino, / prensa que nos recrea.
Los lectores asiduos/ confesamos a gritos:

¡Suplemento TRES MIL:/ desde cuando naciste
en aquel veinticuatro/ caluroso de marzo
de cruel mil novecientos/ noventa, en plena guerra!

Desde entonces el sábado/ dejó de ser muy triste.
Sábados por la tarde/ con mi reloj de cuarzo
esperamos ansiosos/ momento de la entrega

de nuestro semanario:/ SEMANARIO TRES MIL.
A honesto Co-Latino/ lo leemos después.
Las tardes sabatinas/ y siguiente domingo
más noches de los lunes,/ con bello frenesí
rumeamos las poesías,/ pues es un entremés
para hambrientos de letras/ sin de clases, distingo.

Durante siete etapas/ hasta Era presente
poeta Gabriel Otero/ junto con Caralvá;
luego llegó Raudales/ cuyo nombre es don Walter
y,  Otoniel Guevara,/ dos veces presidente
del diamante TRES MIL, hasta esta actualidad
editando los sábados/ esta joya del arte.

¡Que cumpla ciento ochenta/ o dos mil ochocientos,
o dieciocho milenios,/ o hasta final del mundo;
pero más importante/ en este veintinueve
es darle tres mil gracias/ por poemas y cuentos
que nos hacen gozar/ y estar meditabundo
desglosando pensares/ de letrados sin nieve.
        
        Santa Tecla, 29 de marzo en 2008.- 


PRIMAVERA DE MIS SESENTA AÑOS

Fueron los veinte abriles/ de aquellas juventudes
quienes marcaban ritmos/ en las vidas sociales
cuando cuarenta inviernos/ era la edad promedio
para bajar a tumbas/ en estas latitudes,
pues las enfermedades/ o torvos criminales
segaban tantas vidas;/ pues no había remedio.

Fueron aciagos días/ antes de años cincuenta
cuando la medicina/ era aún balbuceante
y mil mal encarados/ abundaban entonces
en alto porcentaje/ no llegando hasta  treinta
de aquel millón y medio/ del humano habitante.
Ese treinta por ciento/ empleaba mal sus gonces

empuñando las armas /u ocupando el cerebro
para destruir a otros:/ honrados y rufianes.
Las edades edénicas/ hoy se están alcanzando
por gente comedida./ Entonces hoy celebro
haber sobrepasado/ los sesenta galanes
años primaverales/ a setenta llegando.

Pero no estoy alegre./ Quizás estoy muy triste.
Me entristece  recuerdos/ de infinitos amigos
que en su primera infancia/ bajaron al sepulcro
por carecer sus madres/ hasta de humilde tiste.
¡Ellos jamás probaron/ mermelada de higos!
¡Primera comunión/ no tuvo traje pulcro!

Cuando cumplí dieciocho/ le dije al dios en turno:
“Llévame con prudencia/ hasta sesenta abriles.
Si quieres darme más/ yo tampoco me opongo;
mas, déjame morir/ tranquilo y taciturno
con siete o nueve décadas,/ pero nunca con miles.
Inmortal sólo es dios/ desde africano Congo

pasando por la India,/ Gran China y el Japón
continuando en Arabia/ y lugares prehistóricos
hasta llegar al pueblo:/ Tecoluca del alma
─sede precolombina/ del Jaguar, otro dios─.
Ahí, en mi Tecoluca, con ideas retóricas,
está mi Juventud/ con cierta eterna calma.
                   Abril 08 en 2008.-


LAS CUATRO ESTACIONES

Pöetas y cancioneros/ cantan a la primavera
describiéndola en sus/ versos como regalo divino.
Las flores y los perfumes/ de mil ambientes silvestres
más trinar de pajarillos/ en bosques o en pradera
con chiquirínes de grillos/ del ambiente campesino
hacen que hasta los pintores/ pinten más cuadros celestes.

Los músicos, ensayistas,/ noveleros de gran casta
exprimiendo sus neuronas/ ensalzan tal estación,
pues representa en la vida/ fugaz de seres humanos
gran vigor de juventud./ Ahora les digo ¡basta!
de hipócritas alabanzas,/ alabanzas sin razón
porque primavera es/ espejismo de bausanos.

El verano es adultez:/ de los treinta a los sesenta
años de trabajos arduos/ en una labor cualquiera
de magnates u orfebres;/ de obreros o labradores.
Es estación de guardar/ mil provisiones sin cuenta
sin llegar a mezquindad/ y ni a vivir de vil quimera.
Trabajar y ahorrar/ evitando sinsabores.

Con un ahorro constante/ al menos del diez por ciento
en mundo capitalista/ vejez no será otoñal.
Y en sistema socialista/ el Estado nos protege
con pasivo laboral./ No habrá quien diga: lo siento
si se porta cual hormiga/ en nuestra comunidad
o como arañita noble/ que a su red siempre la teje.

El otoño, nuestro otoño,/ ora comienza en abril.
Inicia desde sesenta/ hasta años ochenta y más,
tal cual dijera Isadora/ Duncan, estadounidense
─esa genial bailarina/ danzando con frenesí─,
evitando a femeninas/ que empeñan su libertad
temiéndole a cruel otoño,/ por su mente de amanuense.

Tal otoño es privilegio/ de varones, de mujeres
que han vivido primaveras/ seguidas de los veranos
en sociedad como abejas,/ no solitarias cigarras,
con cien goces moderados/ sin enajenar deberes.
Hoy gozan de sus pensiones,/ hoy son felices humanos,
hoy bailan con su pareja/ y hasta rasgan las guitarras.


Nuestra nieve, nuestra nieve./ ¿Quién se ha creído el eterno?
Para no llegar a viejos/ muéranse a los treinta y cinco
y evitarán los veranos/ calurosos de la vida
porque cien males seniles/ llegarán en el invierno
como un preludio a la tumba./ Nadie pegaría un brinco.
Hasta al rey de los planetas/ le llegará su partida.

El italiano Vivaldi/ con sus “Cuatro/ Estaciones”
tocada por mil violines/ de marcas Stradivarius
ha sido único músico/ quien toca con alegría
a maratones del Sol/ fecundando los rincones
desde seca hasta la meca/ en los hemisferios varios
por milenios de milenios/ para darnos energía.
                                      15 de abril en 2008.-

PAPAS Y OGROS

Papa de años cuarenta/ en siglo veinte
frente a las armas nazi/ se doblegaba,
pues en cuarenta y uno/ Hitler estaba
saboreando la gloria/ de aquella entente
del Japón más Italia/ y el inclemente
poderío alemán/ que se paseaba

desde Unión Soviética/ a Pirineos,
desde ocaso francés/ hasta El Levante
─Península Balcánica─; pero mucho antes
estos hombres con mente/ ya de pigmeos
quemaban a los pobres/. Hombre elefante
compra las indulgencias con los saqueos.

Matutino programa/ de la tv
en este mes de abril/ de dos mil ocho
nos da a dos personajes/ cuales Pinocho
en esta mañanita/ de hoy dieciséis
cuando desayunaba/ con un sancocho.
Sentí una nausea grave./ Me levanté.
Apagué el aparato./ Eran las ocho.

Hitler y Jorge Arbusto/ son crueles ratas
del piñal nauseabundo/ creador de guerra
por ambición absurda/ propia de perra
de robarle a vecinos/ algunas latas
de sustancia inflamable/ o inmensa tierra,
tal cual sucedió a México./ ¡Lean las actas!

El poder religioso/ con vil dinero
robado por canallas/ más los fusiles
de estos nuevos ladrones/ brotando a miles
dan a los papanatas/ divino fuero
en el nombre de un dios/ o de sutiles
diosecillos menores;/ mas, todos fieros.

Alemán Benedicto/ juntando manos
quería parecerse/ al Infinito,
quería simular/ ser un diosito
junto a un genocida/ de otros humanos.
Este retrato solo,/ por inaudito
exacerba el dolor/ de mis hermanos.
                            Abril 16 en 2008.-


¡POBRE SUIZA!

Pobre Suiza, pobre Suiza
engullida por la Francia
en la parte occidental.
Austria no tiene ojeriza
y aspira mala fragancia
husmeando parte oriental

La Italia de Garibaldi
las tetas suizas ordeña.
Y la mentada Alemania
golpéale el lomo en balde
mientras pobre Suiza sueña.
            Abril 29 en 2008


CUANDO LOS HIJOS SE VAN

Cuando los hijos se van/ después de 20 ó más años
de estar bajo mismo techo/ físico y del corazón.
Cuando los hijos se van, ─parodiando a aquel pöeta
o cantautor argentino/ quien sufriera desengaños
al ver marcharse un amigo/ a la cuarta dimensión─.
Partida de nuestros hijos/ es peor que aguda saeta

hiriendo a profundidad/ el alma y el sentimiento.
Tal herida es incurable/ en padre y madre egoístas
quienes piensan que sus hijos/ son propiedades eternas
y no pueden sofrenar/ su soberbio pensamiento.
Uno, cuatro, seis o más,/ nunca estarán en las listas
de propiedades privadas,/ ni mucho menos en ternas

de las primogenituras,/ ni de aquel Benjamín bíblico.
Nuestros hijos cuando adultos/ son dueños de su destino
si ellos fueron preparados/ con luces de la Verdad;
si no piensan sólo en triunfo/ monetario, siempre pírrico;
si aún en cruel lejanía/ no actúan con desatino,
entonces podrán vivir/ en completa Libertad.

Padres deben educar/ a sus hijos con ahínco.
Nunca debe comparárseles/ con cochinitos de ahorro.
Padres deben trabajar/ para un incierto mañana.
Nunca se debe esperar,/ de retoños, ni un cinco.
Quien por interés educa/ pareciendo ser vil zorro
sólo es perfecto mezquino./ No es dios Jaguar de sabana.

Cuando los hijos se van/ mil estrellas se han perdido
aunque esos padres estén/ rebosantes de dinero.
Dicho dinero no es vida,/ dice un cantar mexicano.
Bondades con nuestro entorno/ es tan divina libido
para vecinos, parientes,/ cuando ellos sean primero
sin absurdos egoísmos/ discriminando al humano.

“Creced y multiplicaos”:/ en diversas teosofías
es mandato universal/ no propio de los hebreos.
Nuestros hijos ya formados/ deben cumplir tal mandato.
Viejos padres consecuentes/ sienten muchas alegrías
cuando estos hijos se van/ buscando otros derroteros
no encontrados en su patria/ dominada por un hato

de ladrones embusteros/ disfrazados de partido
político derechero/ para esconder sus botines
producto de contrabandos/ y también del narcotráfico.
Ese hato de criminales/ a El Salvador ha hundido
en la miseria más grave/ sin mirarse los confines
de esas políticas sucias/ que nos tienen en lo trágico.

Si nosotros aplicásemos/ aquel “Sentido Común”
que el español Juan Luis Vives/ cual filosofía creó.
Con el Sentido Común,/ desde seis cumplidos lustros,
se llegaría a vejez/ sin estreses y ningún
sentimiento de abandono/ cuando el hijo se embarcó
y estaremos vacunados/ hasta para crueles sustos.
                                      02 de mayo en 2008.-




OCHO  NUEVOS HERMANOS

José Orellana Portillo†/ de San Luis La/ Herradura,
Doña María Agapita/ Molina del Llano Grande
viuda de Jesús Alfredo/ Chávez Muñoz, hombre sano.
El primero: mi cuñado,/ quien derrochaba dulzura
para su esposa Teresa†, mi hermana inmensa cual Andes.
José Orellana Portillo, por muchos lustros fue un santo.

Doña María Agapita,/ o viuda de Alfredo Chávez,
soportó cruel abandono/ desde hacía treinta/ años;
y tan terrible viudez, / de un cuarto de siglo o más.
Una viuda sin igual/ timoneando rudas naves
hasta llevarlas a puerto/ subiendo duros peldaños.
Hoy goza hasta de bisnietos/ iniciando cuarta edad.


Don Isabel de Jesús/ Salinas y Vasconcelos,
esposo de Segundita/ Chávez Muñoz, gran hermana
del alma cual Teresita, ─difunta ésta ha varios meses─.
Don Isabel, Gran Sultán,/ hombre de muchos anhelos,
mi cuñado formidable/ con una conciencia llana
disfrutando con el prójimo/ su alma nunca en reveses.

Don Saúl Bárton Hernández, es esposo de Ana Vilma;
Florencia Dolores Sosa, esposa de Héctor Orlando;
─Ana Vilma, Héctor Orlando de apellido Chávez Cañas─
son cinco sabios cuñados/ de este pöeta que esquilma
hasta última metáfora/ para seguir alabando
a sus parientes políticos/ quienes no padecen sañas.

Don Manuel Humberto Díaz/Chanchanico, hombre de Bien,
esposo de Blanca Luz/ es mi cuñado también:
padre de cinco muchachos/entre ellos, Humbertío,
quien partió hacia lo celeste/en su plena juventud
y de nena Carmencita/quien cuida de su salud.
A su madre, Blanca Luz/ siempre le ahuyenta el hastío

Octavo de mis hermanos/ quien dejó de ser cuñado:
Alfredo Humberto Cornejo,/ dentista de profesión.
Hermano menor de Elsa,/ madre de mis cuatro nenas
Fue mi cuñado especial/ antes de haber hermanado.
Alfredo es hermano digno/ por su noble corazón;
pues con solo su presencia/ disipa profundas penas

El último es el primero/ de estos ocho personajes.
No debo ser lisonjero;/ pero nube de celajes,
matutinos, por supuesto/ forman grandiosa corona
o halo sobre cabeza/ de/ Óscar Armando Cuéllar,
quien ahora, en Canadá,/ forjan indeleble huella
con Carmelina, otra hermana/ Chávez Cañas: Señorona.

Estos ocho iluminados/ desde ha tiempos ya no fueron
cuñados por el imperio/ de leyes tan obsoletas
civiles y religiosas/ en este mundo de hipócritas.
Los ocho son mis hermanos,/ pues ellos siempre tuvieron
y tienen carácter noble/ sin conducta de veletas.
¡Sus nombres debo escribirlos/ siempre con letritas góticas!
                           
        26de mayo en 2008.