Anastasio Jaguar

Anastasio Jaguar

Breve Biografía de ANASTASIO MÁRTIR AQUINO (1792-1833):

Único Prócer salvadoreño verdadero en siglo XIX. Nativo de Santiago Nonualco, La Paz. De raza nonualca pura. Se levantó en armas contra Estado salvadoreño mal gobernado por criollos y algunos serviles ladinos, descendientes, éstos, de aquéllos con mujeres mestizas de criollo o chapetón y amerindia; pues esclavitud inclemente contra: indígenas, negros, zambos y mulatos, era insoportable para el Prócer Aquino. Fue asesinado por el Estado salvadoreño en julio de 1833, —después calumniado hasta lo indecible, tratando de minusvalorar sus hazañas; así como hoy calumnian a Don Hugo Rafael Chávez Frías y, ayer, al aún vivo: Doctor Don Fidel Castro Ruz.

En honor a tan egregio ANASTASIO AQUINO, este blog se llama:

“A N A S T A S I O A Q U Í S Í”

jueves, 14 de febrero de 2013

VERSOS DIVERSOS, 9` entrega



V E R S O S   D I V E R S O S
                   DE
RAMÓN F CHÁVEZ CAÑAS





ELEGÍA POR TERE CHÁVEZ v. de ORELLANA

Has bajado a la tumba,/ querida hermana nuestra.
─De entre dieciocho hermanos/ tú eras la “Terelén”
del Viejo  Ramón Chávez/ Henríquez†, impoluto─.
La gloria del cristiano/ desde antes era vuestra
porque al necesitado/ de comida, también,
tú siempre le ayudaste/ con fervor absoluto.

El calvario causado/ por esa nëoplasia
en ovario derecho/ durante treinta meses
puso a prueba tu temple/ de mujer sacrosanta
en el valle de lágrimas/ y caminando hacia
la gloria del católico/ después de los reveces.
Por esos sacros dones/ mi corazón te canta.

Junto con José Ovidio/, Julio Asisclo y Alfredo
todos Chávez Muñoz, ─los tres, hermanos nuestros─;
más Doña Merceditas/ Muñoz, tu insigne madre,
estás ya descansando/ en el Cielo. Muy quedo,
rogando por nosotros,/ buscándonos los diestros
lugares donde está/ nuestro bendito padre.

Con Don José Orellana/ Portillo, digno esposo,
quien ha muy pocos años/ se adelantó a la fosa,
estás hoy reunida./ Fue tu esposo del alma.
Hugo Ernesto, tu hijo,/ de su eterno reposo,
ha despertado alegre/ en tan celestial choza
al saber que su madre/ llega a darle más calma.

Doña Arcadia Adolfina/, ─tía mamá Cayita─,
con matriarcal Segunda/, nuestra paterna abuela
y el abuelo paterno:/ Francisco Chávez Rivas,
estarán festejando/ tu bien ganada cita
con la gloria inmortal;/ aunque a nosotros duela
prematura partida/ de diva entre las divas.

Tu inmenso catafalco,/ concurridas exequias,
los oficios católicos,/ más testimonios dados
por miles que obtuvieron/ auxilios oportunos,
en mi filosofía/ son magnas entelequias,
tal vez no superables/ por tus Chávez amados,
como este Chávez Cañas,/ salvaje cuales hunos.

Fui tu hermano menor./ Cuando yo fui niñito
me sentía orgulloso/ de tus años en rosa
y después, de tus hijos:/ Hugo Ernesto, José
Amílcar, Ana Miriam,/ Merceditas, Paquito
más docena de nietos./ ¡Raza maravillosa
concebida en tu vientre/ con un claro porqué!

El clan Chávez Henríquez/ de Tecoluca bella
y toda Tecoluca/ y toda La Herradura,
saben cuánto han perdido/ por tu pronta partida;
al mismo tiempo saben/ que han ganado una estrella
en firmamento inmenso,/ pues fuiste hembrita pura
de conducta intachable/ a través de la vida.
                                      15de noviembre de 2007.-


PARA UNA INFALIBLE AMIGA

Escribiré tu nombre/ con las mayúsculas
porque eres la amiga/ siempre imprescindible
de todos los seres/ con frágil creación;
de toda partícula,/ hasta las minúsculas
subatómicas partes/ no conocibles
en el mundo infinito/ del  electrón.

Tu nombre venero/ porque eres máximo
común de comunes/ denominador;
pero no preocupas/ a los vegetales
ni a microorganismos./ Solamente al ánimo
de quien se auto llama/ rey o emperador
de todas las cosas:/ ¡seres despreciables!

Eres siempre eterna:/ similar a dioses.
Mil generaciones/ de todo lo creado
incluyendo al átomo/ con cien sub partículas
al fin de finales/ de otras dimensiones
cuando hasta lo eterno/ esté ya parado
poniéndole término/ a oscuras películas.

Entonces tu reino/ estará radiante,
¡oh, vil MUERTE nuestra,/ nuestra gran señora!,
la MUERTE de todo/ del alfa al omega;
gran MUERTE que aflige/ incluso al pensante
y al rastrero vil,/ el que siempre añora
vivir para siempre/ cual burro o borrega.
                                               22 de diciembre de 2007.-


ELEGÍA POR CARLITOS HENRÍQUEZ CHÁVEZ

Mi primo-hermano efectivo: Carlitos Henríquez Chávez
hijo de padrino Carlos/ Antonio Chávez Henríquez†,
─dispensen el trabalenguas/ de tan bellos apellidos─.
Carlitos Henríquez Chávez,/ antes de las navidades
de este /año dos mil siete/ de pronto se vino a pique
cuando su vejez hermosa/ evocaba tiempos idos.

Carlitos Henríquez Chávez,/ primer varón de unión libre
de Carlos Antonio Chávez/ con Merceditas Henríquez†:
sólido hogar natural/ con cinco vástagos fuertes:
dos varones, tres hembritas: niños de recio calibre
nacidos en Tecoluca,/ pueblito sin ningún dique
para apreciar a sus hijos/ y protegerles de muertes.

Por ello el primo Carlitos,/ hermano de Margarita,
de Carmencita† , Roberto† y también de prima Miriam.
Con Gloria, Deisy, Jesús/ y el primito Oscar Humberto,
─cuatro hermanitos postreros/ hijos de doña Elvirita─.
Sin contar con Adalberto† y su hermana, niña Vilma†,
─paridos por doña Sara/ Quintanilla†─. Clan ya muerto.

Carlitos Henríquez Chávez/ visitaba a una doctora
en la ciudad capital./ Tal doctora era su hija.
Después de una cena leve/ él empezó a vomitar,
luego tremenda diarrea/ que a su intestino devora.
Fue llevado a un hospital/ ya con la pupila fija,
pues en cuestión de minutos/se llegó a deshidratar.

Asistimos a su vela/ en Tecoluca, la nuestra.
Vimos su rostro en el féretro,/ sereno cual fue en la vida.
Similar al tío Carlos,/ gran padrino de nosotros.
Cruel muerte se lo llevó: cruel muerte, esa gran maestra.
Hoy te canto, primo-hermano,/ mientras llega mi partida.
Estás en el más all/á contemplando divos rostros.
                            24de diciembre de 2007.- 

EL GRITO DEL MAÍZ

El grano de maíz ha estallado.
El biólogo Rutilio con mil locos
y el pöeta Ramón más los infantes
escuchan el misterio asolapado.
Los granos de maíz aun siendo pocos
a biólogo y pöeta, semejantes

a locos y a niños, embelesa
al escuchar susurros de la vida
surgiendo de esa pulpa vegetal,
pues sólo nos, pöetas, con belleza
de vivir, o existencia adolorida,
a tal misterio le pueden cantar.
                    30 de enero de 2008.

¿CUÁNDO?

¿Cuándo te pararás, Sol hijueputa?
¿Cuándo te caerás, Luna maldita?
¿Cuándo se secarán, mares idiotas?
Cansado estoy de oír agria disputa
de científicos cursi e infinita
ignorancia supina más las notas

cruzadas entre tantos ignorantes
curas, imanes, pastores, rabinos;
santones de la India y más gurúes
discutiendo entre sí cuales pedantes
descocados conceptos y mezquinos
temores a los sidas y a las lúes.

Científicos con curas y rabinos;
imanes más cristianos disgregados
junto a los charlatanes de la India
pretenden mangonear nuestros destinos
con conceptos absurdos. Desfasados
están esos imbéciles hoy día.

Hablan del Sol, la Luna y las estrellas
cada uno llevando a su molino
la carga conveniente a intereses
de su comodidad; pero se estrellan
contra oscura barrera que el destino
jamás revelará, aunque les pese.

El religioso invoca incongruencias
calcadas por milenios de milenios
desde la prehistoria con los simios,
nuestros tatarabuelos según ciencias
que nosotros humanos somos genios
con cerebros enormes, nunca nimios.

¡Que se suicide el Sol, lunas y mares,
los dioses más visibles de los torpes
científicos de las pasadas Eras!
¡Que se den “matacán” todos los lares
con los ases y Odín, dios de los pobres
esclavizados por las verdaderas

mañas de los chamanes millonarios!
¡Al carajo científicos de marras!
¡A la mierda pastores y los curas!
Vivir cien años o ser milenarios
sería igual, pues nunca de las garras
nadie se librará, ni en sus locuras.

Ostias, vinos, patenas, se marcharon
a descansar en tumbas de obsoletos
conceptos irrisorios. Vida Bella
existirá por siempre en los arcanos
más allá de egoísmos y los retos
de ese Sol moribundo, hoy nuestra estrella.

Que el átomo es el rey de la creación,
que azúcares son hadas de la vida,
que aires y aguas son imprescindibles
en el planeta Tierra del bribón
hombre impotente que ni  al mismo sida
ha podido domar. ¡ Hombres risibles!

¡Que se mueran toditas las galaxias!
Ya murieron las diosas y los dioses
que reinaron en miles de años viejos.
Ocho o diez mil dirán esas arcaicas
leyendas inventadas por ociosas
mentes en cuerpos de seres pellejos.

¡Muérete, oh, Sol para acabar las penas
de nosotros, humanos puñeteros!
¡Muérete, oh, Luna diosa de quimeras
de pöetas, pintores y de quenas,
 —primitivo instrumento de primeros
hombres del Sur en estas nuestras Eras.
                    31 de enero de 2008.-



TESTIGO FIEL  DE VISTAS Y OÍDAS

A mis setenta años/ bien vividos
puedo dar fe de asuntos increíbles
sucedidos veloces en cien años
que raudos en el tiempo están ya idos
porque de un día a otro, indecibles
se vuelvan obsoletos en antaño.

Ni una generación en el pasado,
desde aquellos períodos prehistóricos
hasta llegar a década cuarenta,
ha contemplado cómo se ha llegado
al desarrollo de los alegóricos
espejismos veloces cual tormenta.

Fue el algodón que en esa cuarta década
se vendió con tambores y platillos
cual desarrollo de mis costas vírgenes
para salir de la infamante época
pos colonial robada por los pillos
herederos de asquerosos orígenes.

Algodón acabó con fauna-flora
contaminando aguas subterráneas,
mató cardúmenes de mis esteros.
Nuestra campiña todavía llora
después de medio siglo de esas bárbaras
prácticas anti-agrícolas, ¡groseros!

Algodón sí produjo nuevos ricos
o aumentó el capital de los catorce,
también enriqueció a sus adláteres
o burgueses pellejos con sus micos
para aumentarles sus falaces goces
y dar al resto imaginarios dátiles.

El café, el café, ¡ah, el café!
En los años cincuenta fue diamante
de catorce familias, ¡nada más!
Mientras mis campesinos ni “conqué”*
tenían en su mesa. ¡Repugnante
conducta de oligarca o Satán!

El café superaba a mil colones
el quintal exportado al primer mundo;
pero al bracero un colón pagaban
por el quintal en uva, ¡qué bribones!
Evadían impuestos con rotundo
descaro legalista… así se hartaban

con la sangre de adultos y de niños.
Ellos en Europa o en La Florida
depositando dólares cochinos,
paseando en Costa Azul con sus corpiños
ignorando a propósito la herida
infligida a pëones campesinos.

Calles y carreteras de la patria
surcadas por lujosos automóviles;
veredas y caminos de la misma
pisadas por el caite o planta agria
de los desheredados, los inmóviles
a quienes el sistema roba chispa

al no querer gastar en la salud
de mentes y de cuerpos aborígenes;
al reprimir los gritos de los héroes
defendiendo a ignorante multitud
subyugada desde aquellos orígenes
de la colonia vil con sus perrones.
                    @@@@@

Energía escondida/ de nuestro padre el Átomo
en el cuarenta y cinco/ quedó bien retratada
cuando el salvaje Truman/ cometió genocidio
al destruir dos ciudades/ y convertir en páramo
a ciudad Hiroshima,/ reducida a la nada
y a ciudad Nagasaki/ a escombros y a ripio.

Energía suprema/ dada por lo infinito
en equilibrio exacto/ desde la infinitud
fue a caer en las garras/ destructoras del hombre,
mal llamado “Homo sapiens”/ de cerebro finito,
o retrato del dios,/ del dios de ingratitud,
la bestia que debiera/ tal vez ni tener nombre.

Plumilla-canutero/ en década cuarenta
fue lanza quijotesca/ en aula pueblerina
con un papel secante/ para absorber excesos
de tintas en cuadernos/ antes de año cincuenta.
En un bote de vidrio/ se llevaba anilina.
Cuaderno blanco a rayas/ recibía los besos.

Tinteros y plumillas/ fueron bien sustituidos
por cierta pluma fuente: mi preciosa Esterbrook.
—Para ricos había/ la de oro pluma Parker—.
Veloz llegó el bolígrafo/ en sesentas, sentidos
años del doctorado/ y matrimonio luz.
Bolígrafo no tiene/ rival en este instante.

Las cartas del correo,/ o correo tortuga
a destino llegaban/ después de quince días.
Teléfono en hogar/ sólo era mantenido
por gente de dinero/ o encumbrada pechuga.
Los pobres pueblerinos/ al llamado acudían
hasta las oficinas/ para escuchar sonido

de una punta a otra:/ puntas en  pita bruja.
Telegramas escuetos/ eran menos tardados
pues la clave de Morse/ fue tan veloz cual rayo.
Correos electrónicos/ desde ha quince años puja
en nuestro El Salvador,/ convirtiendo en tarados
a bolsón de carteros/ y a Morse: viejos ayos.

Antes de años cincuenta/ apareció tal máquina,
máquina de escribir/ movida a fluido eléctrico
y tan fiel maquinita del siglo diecinueve
fue a adornar los museos/ o se puso una jáquima
para quedar inerme/ en mundo de lo tétrico.
¡Verla momificada/ es algo que conmueve!

Máquinas de coser/ junto a bel las victrolas
movidas por pedales/ y metálicas cuerdas
junto a duras agujas de acero inoxidable
y discos de carbón,/ se quedaron a solas.
Hoy el ingrato humano/ ni siquiera recuerda,
mucho menos les canta/ con una estrofa amable.

La carreta de bueyes/ y el caballo trotón
desde el año cuarenta/ hasta el cincuenta y cinco
poco a poco cedió/ dominio de milenios.
Carretas y caballos,/ ¡pobrecitos los dos!,
pasaron a la historia/ sin siquiera un relincho,
pues los automotores/ fueron nuevitos genios.

A mitad del cincuenta/ aparece una caja
con muñecos adentro/ viendo a través de un vidrio,
hablando cuales locos/ y sordos a la vez.
La clientela de cines/ al final se desgaja
pues es esclavizada/ por aparato frío.
¡Nuevo rey del hogar! ¡Padre: se troca hez!

Finales del cincuenta:/ cierta tarjeta larga
con mil perforaciones/ aparece en mercado.
Máquinas electrónicas/ son únicas lectoras
de cartones puyados/ en esa Era amarga.
Fueron los balbuceos/ de lo después llamado
mundo de la informática/ o mundo de las loras.

Relojitos de cuerda/ tan lindos y sencillos;
relojitos pulsera/ fabricados en Suiza
con múltiples rubíes/ en su caja de acero
fueron desbarrancados/ por tan malditos pillos
relojes automáticos,/ dándoles gran paliza.
¡Relojito de cuerda:/ mil veces yo te quiero!

Tan malvado automático/ pronto encontró su horma.
No reinó ni veinte años/ cuando aparece un nuevo:
el ahora imponente/ reloj de cuarzo fino
con cierta exactitud/ sobrepasando norma.
Este reloj de cuarzo/ podría ser el cebo
para que en el futuro/ él sea peregrino.

Año cincuenta y siete:/ Sputnik de los rusos
surca tan virgos cielos/ de este planeta Tierra;
luego la perra Laika/ en el siguiente vuelo
cruza en un mismo día/ quince veces los husos
horarios del planeta,/ desatando cruel guerra
de ambiciones mal sanas/ por poseer el cielo.

Fueron tristes comienzos/ del mundo en Internet;
fueron tristes inicios/ de guerra en las galaxias;
fue cuando se acentuó/ maldita guerra fría;
fue cuando el hombre fue/ esclavo de un carné,
con huellas digitales/ y con frustradas ansias,
convirtiéndose en paria,/ para cruel ironía.

Aviones de veleta/ lentos cuales tortugas
se volvieron a chorro,/ veloces o saetas,
al final de los años/ cincuenta, ya citados.
Tales monstruos del aire/ con tan bofa pechuga
mandaron al olvido/ a marinas veletas:
lujosos transatlánticos,/ ¡ah, tiempos ya pasados!

Medicinas empíricas/ del treinta hasta el cuarenta
con el advenimiento/ de la Penicilina,
—magno descubrimiento/ del inglés doctor Fleming—,
y otros descubrimientos/ rayano en los sin cuenta
se convirtió en remedio/ de factura divina
permitiendo a esta Tierra/ llenarse más de semen.

A inicios de la década/ en los años cincuenta
se propagó el escándalo:/ La Revolución Verde.
Ganaron Premio Nobel/ no sé cuántos sujetos.
Pregonaban salvar/ de muerte no violenta
a media humanidad/ por el hambre que hiere
a miles de millones/ en naturales guetos.

Pero la proclamada/ guerra en contra del hambre
se convirtió en un fiasco/ debido a la ambición
de ganar porcentajes/ más altos que el normal
en la venta de insumos,/ volviéndose vil chambre.
Excesos en cosechas/ de una rica nación
paraban en carbones/ o, en  fondos del mar.

La tal revolución/ corrompió a nuestras tierras;
pues las contaminó/ con químicos perversos
que arruina hasta riñones/ de nuestros campesinos.
Esas sustancias químicas/ son tan rabiosas perras
que muerden al descalzo,/ lo afirmo en estos versos
con gran veracidad/ de los pöetas dignos.    

De aquel viejo sistema/ colonial ya decrépito
sostenido por armas,/ crucifijos, mentiras,
estafas, desalojos,/ aquí en El Salvador
cuando en otras naciones,/ sistemas, con estrépito,
 fuéronse a  buhardillas con destempladas liras;
mientras, en nuestra patria/ dormimos con sopor;

con sopor colonial/ aún sin despertarnos
a Libertad tan plena/ de Cuba y Venezuela;
de Ecuador, Costa Rica,/ Argentina y Brasil;
más otras cien naciones./ Vamos a encontrarnos
con otra esclavitud/ o yugo que consuela
al “guanaco” viviendo/ en ilusorio abril.

Tan Sacras Libertades,/ según Filosofía
de dos antiguos griegos: Sócrates y Platón,
neoliberalismo/ les ha lavado el coco
tal cual se lo lavaron/ españoles un día
con caballos, espejos,/ más tan cruel ilusión
del falso crucifijo/ del ibérico loco.

Los neoliberales/ no son salvadoreños;
los neoliberales:/ viles nuevos señores,
viven en Norteamérica/ de raza anglosajona
y en otras latitudes,/ consumiendo beleños,
opios, cocas, más fármacos, volviendo soñadores
a mundos del dinero/ y de vida glotona.

Nuestra quinta columna,/ mirando siempre al norte,
son residuos impuros/ de mezclas malinchistas;
carecen del alcance/ para ver al futuro.
Cuando les sea tarde/ no encontrarán soporte,
pues amistad no tienen/ gringos imperialistas.
Entonces, mis riquitos/ comerán el pan duro;

pues serán viles peones/ cuales fueron los incas,
los aztecas y mayas/ creyéndose mimados
por cruces y  espadas/ de escuálidos ibéricos.
Los globalizadores/ les expropiarán fincas
con esclavitos yanquis,/ ¡asquerosos soldados!
Mientras tanto: riquitos,/ se volverán quiméricos.
                           
  C O N T I N U A R Á     


ç *Conqué = arroz, frijoles, queso, etc.                     
                                           05de febrero en 2008.-

viernes, 8 de febrero de 2013

VERSOS DIVERSOS, 8^ entrega



V E R S O S    D I V E R  S O S
                        DE
     RAMÓN F CHÁVEZ CAÑAS

E D U A R D O   G A L E A N O

Eduardo Hughes Galeano./ Mil novecientos cuarenta,
data de su nacimiento/ en Oriental Uruguay.
Se inicia como editor/ en el periódico “Marcha”.
Después pasa a diario “Época”/ en década del sesenta.
Fue tremendo admirador/ de Fidel en Escambray
cuando espesa cabellera/ no recibía una escarcha.

En aquel setenta y tres/ un escuadrón de la muerte
persíguele para el premio:/ una andanada de balas.
Lo capturan; pero escapa,/ y busca suelo argentino.
Funda la revista “Crisis”;/ pero, con tan mala suerte
que los mismos escuadrones/ del mal, luciendo las galas
lo hacen migrar hasta España/ buscando mejor destino.

En la tierra de Unamuno/ “Memorias del Fuego” escribe.
Memorias del Fuego narra,/ en episodios pequeños
atrocidades de bárbaros/ y humillaciones del indio;
desde conquistas armadas/ de América y del Caribe;
desde Gran Caupolicán,/ asesinado con leños
hasta fin de años ochenta./ Ahí se para el escrito.

El libro “Venas Abiertas/ de la América Latina”
hace disección exacta/ de nuestra patología.
Oswaldo Escobar Velado/ en pöema “Cristo América”
hace descripción igual/ con poesía alejandrina.
Describe con perfección/ la descomunal orgía
organizada por sátrapas/ con existencia quimérica—.

Pero en “Las Venas Abierta”, Galeano cual buen patólogo
con bisturí de elegancia/ y las pinzas adecuadas
muestra tumores malignos/ todavía sin metástasis.
Son mil tumores sociales/ que solamente un psicólogo
con talla de Fidel Castro/ y honestas fuerzas armadas
separaría a ladrones,/ hasta romperles sus suásticas.

OSWALDO   GUAYASAMÍN

Invierno del diecinueve,/ julio allá, en el Ecuador,
de /indio y mestiza vino/ Oswaldo Guayasamín.
En Bellas Artes de Quito/ inició sus pinceladas.
Ahí mismo recibió/ clases de buen escultor
convirtiendo sus pinturas/ en un vívido jardín
y sus esculturas, dignas/ de salonas alfombradas.

Para defender su raza/ por cinco siglos sufrida
él, reproduce en sus obras/ tal vida sacrificada
de toda Latinoamérica/ con componente africano,
para hacer saber al mundo/ cuán sangrante está la herida
que soldadesca española,/ con otra cruenta cruzada,
se robó nuestra riqueza/ en aquel distante arcano

cuando con cruz más espada,/ en nombre de un nuevo dios
arrancaron la conciencia/ de indefensos aborígenes
quienes cedieron al fin,/ oros y sacras costumbres.
Iberos conquistadores/ dieron odio por amor
traspasando con espada/ aquellos sabios orígenes;
derribando sacros templos/ con de oscuridad, las lumbres.

Oswaldo Guayasamín,/ de Clemente Orozco, alumno;
también de Pablo Picasso y otros de menor talante.
Un tal Nelson Rockefeller compró sus primeros cuadros.
Treinta años consecutivos/ fue pintor número uno
ganando primeros premios/ del Ecuador. Adelante
continuaría hasta muerte/ con cinceles y taladros.

Alrededor de este globo,/ en galerías lujosas,
en edificios bancarios,/ de asambleas y palacios
hay pinturas y esculturas/ trabajadas por Oswaldo.
Fundación Guayasamín/ está cultivando hermosas
mentes con la vocación/ de pintar esos espacios
que Guayasamín no pudo;/ pero sigue siendo heraldo.

El Premio “Eugenio Espejo”/ recibió el noventa y dos.
Es el Premio más grandioso/ de esa su tierra natal.
“Dolor y Angustia de Indígenas/ Andinos”, es un pesado
cuadro donde reproduce/ toda la angustia y dolor
sufridos desde aquel día/ cuando llegó vil señal
de europeos cobardes/ con su mal crucificado.

─Tan pobre Cristo no tiene/ culpa en tal conducta absurda.
Él, también ha sido esclavo/ y lo continúa siendo.
Pastorzulos y curitas/ lo esgrimen en todas partes
para sacar más dinero/ de esta sociedad tan burda
con falso edén de aquel cielo/ y amenazas con infierno.
Pobre Cristo de vil cruz, ¡exígeles que no te harten!─.

Fue “La Capilla del Hombre”:/ ¡quince mil metro cuadrados!
Monumento fabuloso/ legado a la Humanidad.
Es su último mural/ que Oswaldo casi no acaba.
Pero en Quito, capital,/ están hermosos legados
para que humanoide bélico/ aprenda así a respetar
lvidas en cielos y mares/ y en tierra llena de baba..

F E R N A N D O   B O T E R O

Igual a Guayasamín Fernando Botero es
un escultor y pintor/ con disimilar tendencia;
pues aquél plasma a la raza/ con expresiones famélicas;
mientras éste pinta obesas/ hasta a gente con estrés.
Su obesidad escultórica/ tampoco tiene clemencia
incluso esculpiendo a Dios/ y a cien figuras angélicas.

Fernando Botero es/ colombiano de renombre.
Nacido en ano treinta y dos/ en su Medellín soñado.
Despertó la admiración/ en todos los continentes
con el arte popular/ que hasta hoy carece de nombre
por ser arte tan genuino/ por don Fernando inventado
donde él exagera formas/ de animales y de entes.

Pero Botero cayó/ en un bache no de artistas.
Tal bache desprestigió/ su bien ganada fortuna
artística y económica;/ asimismo espiritual.
El presidente Samper,/ trazándole falsas pistas
le da cartera de Estado/ de manera inoportuna.
¡El Ministro de Defensa!, Samper le /hace llamar.

Puede ser una verdad/ o tal vez cierta mentira;
pero Botero ya está/ implicado en narcotráfico.
Juicios vienen, juicios van,/ desde año noventa y cinco.
Botero acusa a Samper/ y Samper pelota tira.
Esto aún no ha terminado,/ continúa siendo trágico.
Pretende decir verdad,/ don Fernando, con ahínco.


 “DERROTA” DE HUGO CHÁVEZ

Se enfrentó al poder mediático/ de oligarquía imperial
solo, como aquel enano/ David de mentiras bíblicas,
con fuerzas de fe en el pueblo/ y esperanza del futuro.
Don Hugo Rafael Chávez / Frías, hombre espiritual,
—pero no de religiones/ con unas palabras tísicas
explotando al fanatismo/ con doctrina de carburo—.

Con la fe puesta en su pueblo/ y con la confianza en Dios,
—pero no en dios de sotanas/ ni de rudos tabernáculos;
ni de pagodas, mezquitas; / tampoco de sinagogas
donde se estafa a creyentes/ mostrándoles falso amor—;
sino en Dios Universal/ quien nos regala espectáculos
de armonía fraternal,/ viendo boreales auroras.

Hugo Chávez  aún pretende/ contra de viento y marea
sacudirse el feudalismo/ apadrinado por curas;
mandar al carajo imperio/ de esos halcones del Norte
y llevar a Venezuela/ por amplísima vereda
del desarrollo formal/ con buen pulso y sin locuras
para hacer del ciudadano/ personaje de gran porte,

y pretende todavía/ seguir en lucha no cruenta
hasta alcanzar objetivos/ que pongan punto final
a más de medio mileno/ de saqueo a la República
Bolivariana de aquel/ Prócer quien se daba cuenta
de un futuro tenebroso/ planeado por la imperial
fuerza naciente en el Norte/ tan voraz y tan impúdica.

Pasos dados por la Historia/ nos parecen de tortuga.
—El cristianismo sufrió/ casi cuatrocientos años
para romper eslabones/ de emperadores groseros—.
Pasados tres siglos tristes/ tan frescos como lechuga
vil imperialismo ibérico/ sufrió crueles desengaños
y debió marcharse herido/ lamiéndose sus traseros.

La Historia no va despacio:/ va segura y siempre llega
en el momento oportuno/ escribiendo nuevas páginas.
Después de esas dos centurias/ de  falsas independencias,
América está llegando/ a tan ubérrima vega
donde está la Libertad/ sin esas palabras mágicas
de españoles y de gringos/ asesinando  inocencias.

¡Ánimo, Don Hugo Chávez!, / pues esa “victoria” pírrica
del venezolano mierda,/ producto de propaganda
degenerando conceptos,/ se esfumará tal cual niebla.
Continúe martillando./ Nosotros, con canción lírica
seguiremos animados/ para que Usted, Oso Panda,
libere al indiferente/ con los ojos en tiniebla.

En próximos cien abriles/ y en milenios de milenios
será Usted digno rival/ de Bolívar y de Castro.
Pueblos lo venerarán /cual As del siglo veintiuno.
Juárez, Romero Galdámez/ y miles, miles de genios
desde lo/ Alto le miran / ascendiendo tal cual Astro,
a quien tres perros le ladran/ porque Usted llegó oportuno.

Santa Tecla, El Salvador, diciembre 19 en 2007


ELEGÍA AL PRÓCER DESCONOCIDO

Un millón. Mil millones./ Un millardo. Quizás
no existen estadísticas/ del Grande a Punta Arenas
para un aproximado/ de Próceres caídos
en todo el siglo veinte/ con siete añitos más.
Mayas, pipiles, incas,/ zambos, sufriendo penas;
mulatos y ladinos/ de suyo empobrecidos

que arriesgaron sus vidas/ llegando hasta el martirio;
que dejaron hogares/ con huérfanos y viudas;
que dejaron a padres/ y a madres esperando
contemplando una foto/ protegida por vidrio;
preguntando a transeúntes/ o a un errante Judas
por aquellos muchachos/ de un demócrata bando.

Desde el gallardo México/ del novecientos diez,
desde la Guatemala/ previo al cuarenta y cuatro,
y del cincuenta y cuatro/ hasta Era presente;
desde mi El Salvador/ del treinta al treinta y tres
con muchos episodios/ contra de aquel lagarto
llamado oligarquía,/ ¡clase más indecente!

Desde la Cuba ingenua/ con Machado y Batista
cuando Cubita dio/  mil  Próceres caídos.
Puerto Rico y Haití/ con la Dominicana
engrosan en Caribe/ la Sacrosanta Lista
de jóvenes promesas/ para lo eterno, idos:
pero que nos anuncian/ cierto hermoso mañana.

Honduras con Tiburcio/ Carías asesino
defendiendo intereses/ de las fruteras gringas
masacró a los catrachos/ bisnietos de Lempira.
Anastasio Somoza/ García, otro porcino
traicionó al General/ de Las Segovias Dignas
y sus mártires hoy/ a los Mejía Inspira.

Hay cien mártires ticos/ hasta el cuarenta y ocho
cuando Calderón Guardia/ todo el Poder quería.
Marcelino García/ Flamenco, profesor
campesino de humildes,/ salvadoreño docto,
fue Prócer en las tierras/ de Juan Santamaría.
Mártires del Canal/ son Próceres de Honor.

Colombia, la Colombia,/ desangrada en sus bases
desde el cuarenta y ocho/ con muerte de Gaitán
por los ricos ladrones,/ traficantes, también.
Cincuenta y nueve abriles/ en tan heroicas clases
dan millones de Próceres/ que ha querido ignorar
la torva oligarquía/ que pronto va a caer.

La pobre Venezuela/ de Carlos Andrés Pérez,
la de los Punto Fijo/ pos del Pérez Jiménez
y de Vicente Gómez,/ traidor de Don Cipriano,
─no sólo tú, Fidel,/ un Castro Prócer eres,
pues a Cipriano Castro/ presente tú lo tienes─.
Venezuela parió/ mil Próceres por año.

Nicaragua, Ecuador,/ Bolivia y Paraguay
exactas patrias fueron/ en centuria pasada.
Odría con Velasco/ fabricaban los Próceres
por mayor y menor/. Nadie dijo: no hay
Próceres este día/ en la martirizada
área del Altiplano,/ cuna de los indóciles.

Argentina, Uruguay,/ Chile con Pinochet
vil Operación Cóndor/ en triste Cono Sur
dando muerte a patriotas/ previo a guerra en Malvinas
cuando imbécil chileno/ mataba por placer
y el demente Videla/ apagaba la luz
.brillante de Argentina/ hasta dejarla en ruinas.

El hermano Brasil,/ o gigante inocente,
con su Getulio Vargas/ y Joao Goulart
sembraron esperanzas,/ pero llegó un futuro
lleno de represión./ Aquel pueblo valiente
amante del trabajo,/ devoto de la paz
sacrificó a sus Próceres/ con un martirio duro.

Pero no ha sido en vano,/ camaradas amados,
el derrame sanguíneo/ de excelentes patriotas
que en cruel anonimato/ no se pueden quedar.
En más de media América/ están siendo buscados
lugares con cadáveres,/ pues no fueron ilotas
quienes dieron su vida/ buscando Libertad.

          29de diciembre en 2007.-


CONTINUARÁ