Anastasio Jaguar

Anastasio Jaguar

Breve Biografía de ANASTASIO MÁRTIR AQUINO (1792-1833):

Único Prócer salvadoreño verdadero en siglo XIX. Nativo de Santiago Nonualco, La Paz. De raza nonualca pura. Se levantó en armas contra Estado salvadoreño mal gobernado por criollos y algunos serviles ladinos, descendientes, éstos, de aquéllos con mujeres mestizas de criollo o chapetón y amerindia; pues esclavitud inclemente contra: indígenas, negros, zambos y mulatos, era insoportable para el Prócer Aquino. Fue asesinado por el Estado salvadoreño en julio de 1833, —después calumniado hasta lo indecible, tratando de minusvalorar sus hazañas; así como hoy calumnian a Don Hugo Rafael Chávez Frías y, ayer, al aún vivo: Doctor Don Fidel Castro Ruz.

En honor a tan egregio ANASTASIO AQUINO, este blog se llama:

“A N A S T A S I O A Q U Í S Í”

miércoles, 26 de septiembre de 2012

METAFÍSICA DEL HIMNO NACIONAL

Metafísica del himno nacional


*René Martínez Pineda
 Director de la Escuela de Ciencias Sociales, UES

Saludemos la patria orgullosos, trozo de tierra despatriada, mendrugo de patria sin compatriotas que rebalsa de niños que no saben lo que es la alegría, ni saben del sabor del beso de buenas noches; que tienen que cambiar el juguete por la cuma, la pega, la soledad pederasta del reformatorio… el canasto de frutas que, en sus bocas saturadas de dientes de leche, son tan amargas como las letras no aprendidas, tan tristes como la navidad sin estrenos ni reyes magos; que tienen que criar, solitas, al hijo que parieron antes de su segunda menstruación, al que arrullan con el sol de medianoche que tienen tatuado en la espalda –tangible sólo con la metáfora de la cultura milenaria- y que las hace ser un espejismo.
 

De hijos suyos podernos llamar, cuando nuestros pies acompañan el féretro que lleva al cuerpecito que arrastró el río, que fue más rápido y convincente que la alerta roja; cuando nuestras manos escarban el lodo y se topan con el gesto del hermano que murió soterrado junto a su perrito; cuando nuestros ojos se inundan con el mar de dolor nacionalista que arrulla a la cuna de cartón, allá en el mercado sin agua porque el alcalde gasta el dinero en propaganda electoral; allá en la frontera vocinglera de la maquila… mientras el gran empresario le suma otro cero a su cuenta bancaria; cuando nuestros brazos retienen el impulso de la vecina para que no se suicide frente al cuerpo mutilado de su hijo, porque no quiere dejarlo deambular solo en el purgatorio; su hijo que fue lanzado al basurero sin que nadie se sintiera agredido en su patriotismo.
En el diario, un lamido exministro de economía convertido en analista jura, animoso, que la economía crecía hasta el cielo con él, cuando la empresa privada era el dios unigénito; que la sonrisa tricolor era un índice macroeconómico porque la bolsa de valores en Wall Street estaba sana; que el poder adquisitivo de la moneda estaba robusto y el promedio Dow Jones nos sonreía junto al retrato del Mayor; que, si volvemos con él, todos seremos ricos, porque el volumen de negocios se trepará más en los hombros del ilegal; que si nos aliamos con él, seremos un país más bonito porque tendremos más hipermall; que, si volvemos con él, en la pobreza seremos los felices más felices del mundo, eso dirán las encuestas patrocinadas por la Coca Cola, y así lo confirmarán las divisas que engalanarán las reservas de petróleo en el norte.
Estas últimas, son las mentiras que edificaron la sociológica verdad de nuestras vidas moribundas. Esas últimas, las antropológicas frases con que nos arrullan por las noches de luna tatuada en el vientre, para que olvidemos el roer del frío. Esos últimos, los discursos patrióticos que decoran la imagen del país con las palabras del venéreo que adopta poses de sabio. Esas últimas, las escatológicas virtudes y anhelos con que se amansa la realidad de los sin visa americana.
Sin descanso a su bien consagrar -al bien de la patria de los con patrimonio- los padres ofrendan la anemia de sus hijos en el altar de la miseria; sin descanso las tortillas con sal saturan los platos, mientras, unos pocos, hacen dieta para reducir la panza que afea la camisa de seda; sin descanso el mito del Cipitío se hace carne, porque los hijos no saben cómo cumplir más de diez años.
Saludémosla en la paz de la dicha suprema que le gusta usar nuestras desgracias como coartada, como cuando el diputado lanza arroz como dulces, en medio de discursos infames que no entendemos ni nos sustentan; cuando nos vende como un pueblo trabajador que, siempre noble, tiene como salario: el hambre; como título: el analfabetismo; como seguridad social: la desnutrición; como jornada laboral: la vida entera que sólo El Salvador. En las noticias, catástrofes en sitios con nombres autóctonos: Comasagua, Soyapango; en la televisión, el ladrón se nutre rompiendo la alcancía ajena, aun sabiendo que, para el pobre, obtenerla fue su eterno problema; en la calle, el desempleo pasea por la plaza iluminada con sueños rompidos.
Este es el país que vale la pena conservar como gloria mayor; al que se le canta el himno de pie por ritual respeto; al que se presenta como modelo en los lugares que no lo viven; al que añoramos con amor-odio cuando estamos lejos, porque recordamos, borrachos, que somos parte de un pueblo con garra que no lucha; un pueblo por el que, no obstante, estamos dispuestos a morir con fe inquebrantable para que nos entierren junto al ombligo de nuestros parientes, que quedaron tirados en el camino del progreso que se afana en seguir sobre nuestros restos.
Arriba -cuidados por perros con exámenes de sangre perfectos- los que firmaron el himno: hacen carreras en sus autos deportivos que son más caros que el barrio que no nos deja huir de la pobreza, porque ese es nuestro glorioso destino; se van de compras -para conquistarse un feliz porvenir- al hipermall que nos deja sin agua; se toman un día para recorrer sus walking closets de cedro, cundidos de ropa y zapatos que usarán sólo una vez; salen a sus terrazas -10 metros de ancho, mirador panorámico que protege una férrea barrera- para oler las luces que señalan el límite de su riqueza.
Acá abajo –prendidos del barranco que cada vez está más cerca del río- los que cantamos el himno (con la mano derecha en el pecho para que no se nos salga el corazón, como cuando la hija no regresó de la escuela porque se fue a trabajar a un prostíbulo en Guate) le hacemos brujería al hambre, para que no duela; nos perfumamos con el tufo a mierda de la letrina; soñamos con el ruido gangoso del radio de baterías; suspiramos frente al calendario que no tiene días festivos; miramos con nostalgia el alambre mohoso del que cuelgan las hojas de diario con que nos limpiamos el culo, para tenerlo bien informado.
Aquí, mi corazón sin patria arando como loco en el mar de la conciencia, vagando en el laberinto sin centro de la realidad, que está minado con vientres que se saltan menstruaciones porque la sangre no alcanza.
Allá abajo, donde hay más santos que tortillas, se canta el himno con el alma en la mano, pero, a ninguno de sus habitantes los consideran padres de la patria… y lo son. Allá en la vecindad de mi pecho, se ama a la patria hasta la muerte sin necesidad de recibir un subsidio.


Versión para Imprimir

TOMADO DE PÁGINA 12



EL CURSO SOBRE SEGURIDAD NACIONAL EN EL MINISTERIO DE DEFENSA
Colaboración enviada, desde Canadá, por Doctor José Joaquín Morales Chávez
Mentiras y guardaespaldas
El veterano de Vietnam que dictó el curso fue agregado militar aquí en el apogeo del terrorismo de Estado, dato que Puricelli borró de su biografía. También hizo escuchas telefónicas en Colombia y entrenó al ex presidente Uribe. En Guantánamo no se violan los derechos humanos porque los presos aumentan de peso y los abusos en Abu Ghraib fueron obra de unos pocos jóvenes soldados. Cómo usar a los medios para engañar a la población. Una PCI de la Armada en Inteligencia. Saín pidió la renuncia de Puricelli.
Por Horacio Verbitsky
Una de las diapositivas utilizadas por los instructores estadounidenses en Seguridad Nacional, Guerra No Convencional y Operaciones de Información: la política interna bajo la lupa militar.
El Brigadier Mayor (R) Richard Goetze, uno de los especialistas estadounidenses en Seguridad Nacional, Guerra No Convencional y Operaciones de Información, que durante toda la semana pasada entrenaron a tres docenas de funcionarios civiles del ministerio de Defensa, fue agregado militar en la Argentina durante los peores años del terrorismo de Estado. Este dato esencial fue omitido en el curriculum del instructor que el ministerio de Defensa distribuyó a los participantes en el curso pero sí figura entre las biografías que la Fuerza Aérea de Estados Unidos suministra sobre su personal. Allí se constata que en julio de 1976 llegó a Buenos Aires como agregado militar a la embajada de su país, donde permaneció hasta julio de 1978. Aquí reunió dos agregadurías: la de la Fuerza Aérea y la del Pentágono (http://www.af.mil/information/bios/bio.asp?bioID=5567). Esos fueron los años más intensos en la represión clandestina organizada por el gobierno militar. Según el cálculo realizado por la Conadep en su informe Nunca Más, entre 1976 y 1978 se produjeron el 93 por ciento por ciento del total de las desapariciones de personas y los aviones de las distintas fuerzas fueron utilizados para arrojar prisioneros al mar. Si este antecedente hubiera sido difundido, los civiles asistentes al curso podrían haber enriquecido el diálogo con la explicación en primera persona del brigadier Goetze sobre aquellos años del terrorismo de Estado. Quien hoy dirige el Grupo Militar en la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires, el coronel Patrick D. Hall, también tiene una historia interesante que los cursantes no conocen: Hall estaba asignado en Caracas cuando el presidente Hugo Chávez denunció la injerencia militar estadounidense en la política de su país. Hay otros componentes engañosos de esta historia, que reflejan los modos de conducción del ministro Arturo Puricelli. El secretario de Estrategia y Asuntos Militares Oscar Cuattromo dijo en la sesión inaugural que luego de leer la nota del domingo “Welcome back, boys” quería dejar en claro que el curso estaba en línea con la política del gobierno nacional desde 2003 y dentro de las leyes vigentes. Es decir, aquellas que separan la Defensa Nacional de la Seguridad Interior. Luego solicitó que se acercara el subsecretario de Formación, pero Carlos Pérez Rasetti prefirió permanecer en las gradas del anfiteatro del salón Roca del ministerio. “No hace falta”, se excusó, mientras las pantallas gigantes reflejaban el desconcierto de Cuattromo ante su gesto de distancia. Por más que un comunicado oficial haya minimizado la gravedad del curso, su divulgación lo convirtió en una mancha venenosa con la que nadie quiere contaminarse, porque más allá de las palabras tranquilizadoras implica una regresión inocultable en la política oficial hacia las Fuerzas Armadas. Los instructores suministraron abundante material para justificar estos temores a la extralimitación castrense que propone el Pentágono.
Verdades a medias
El comunicado que emitió el ministerio el mismo domingo destacó que estos cursos también se dictaron entre 2007 y 2010, lo cual es sólo una parte de la verdad: no se compraban llave en mano como ahora sino que su contenido era analizado con antelación por el ministerio, que vetaba todo aquello que colisionara con las columnas de la arquitectura institucional argentina, de modo que los instructores no tocaran temas doctrinarios sino sólo técnicos. Otra verdad a medias de la información emitida por Puricelli, luego de recibir el insistente reclamo de la presidente CFK, quien lo localizó en Santa Cruz, fue que el ministerio había decidido que por primera vez los cursos se dirigieran sólo a personal civil. La realidad es que el 18 de julio Pérez Rasetti se dirigió a Cuattromo para solicitarle los datos de todos los militares que participarían ya que “conforme a los requisitos establecidos por el Grupo Militar de los Estados Unidos, los postulantes inscriptos deberán ser autorizados por el gobierno de los Estados Unidos para asistir al curso”. Cuattromo, a su vez, lo remitió el mismo día sin ninguna observación, al Subsecretario de Planeamiento Estratégico y Política Militar, Martín I. Plaza. Fue el Secretario de Asuntos Internacionales, Alfredo Forti, quien le informó al jefe del Grupo Militar, coronel Patrick Hall, que la autorización para asistir a un curso la daba el gobierno argentino y no el estadounidense. Hall le explicó que para entregar los certificados de asistencia contemplados en el curso, la ley de su país exige un previo estudio sobre los postulantes, para asegurar que no tengan vinculación con estupefacientes, terrorismo o violaciones a los derechos humanos. En esas condiciones, no puede realizarse el curso, replicó Forti. Hall insistió varios días después: podemos hacerlo para civiles, que no están incluidos en los requisitos de nuestras leyes, dijo. Hall también está ofreciendo cursos a las fuerzas de seguridad, con las que mantiene contacto directo sin pasar por el Ministerio de Seguridad. El comunicado oficial de Defensa también pretende que la actual gestión dispuso que “prevalecieran los cursos del tipo operativo y/o técnicos, desechando aquellos de contenido doctrinario”. El que transcurrió del lunes al viernes lo desmiente. Pese al cuidado que tanto los invitados como el Ministerio pusieron en cada palabra, los expositores se referían en forma indistinta a Seguridad y Defensa, como si se tratara de lo mismo. En la ronda de preguntas varios funcionarios asistentes señalaron esta contradicción con el marco normativo argentino. Los norteamericanos prefirieron no profundizar el punto.
–Son sólo ideas –dijeron.
Ideas que el propio Goetze se encargó de mostrar cómo se llevan a la práctica. Contó que junto con Bruneau impartieron un curso sobre planificación y comunicaciones de la Defensa e Inteligencia al en ese momento presidente electo de Colombia, Alvaro Uribe, y a su gabinete ministerial. Ante cada herramienta de planificación sobre la que se explayaba, Goetze ponía como ejemplo a Colombia. Un funcionario le preguntó por la dimensión ética de esas enseñanzas, dadas las masivas violaciones a los derechos humanos que se verificaron en Colombia, con los numerosos casos de falsos positivos. Otro asistente cuestionó también la efectividad de esa intervención militar en la seguridad interior, aduciendo que las guerrillas de las FARC seguían presentes en el valle del Cauca. Goetze lo admitió, con una sorprendente crítica a su discípulo Uribe, por las órdenes que impartió a los jefes militares. “Lo mismo nos pasó a nosotros en Vietnam. Si el gobierno pide muertos, los jefes militares se los darán.” Contó entonces una anécdota personal. “Después de una batalla en Vietnam apilamos juntos los cadáveres de los dos bandos, para que vieran cuán efectivos éramos.” Bruneau, que es un experto en Inteligencia sobre Brasil, expuso en portuñol sobre el caso de México. Dijo que el uso de las Fuerzas Armadas en tareas de Seguridad Interior había fracasado, porque se cometen violaciones a los derechos humanos, igual que en Centroamérica.
–¿Y entonces, por qué Estados Unidos sigue presionando para involucrar a los militares en tareas policiales? –le preguntaron.
Bruneau hizo un largo silencio hasta que contraatacó:
–¿Por qué dice que presiona? A mí no me consta.
–Figura en el Programa operacional 2016 del Comando Sur –insistió otro participante.
El brigadier Goetze acudió entonces al rescate de Bruneau. Negó que el Comando Sur promocionara el uso de las Fuerzas Armadas en la Seguridad Interior. “Tienen programas de ayuda a las Fuerzas Armadas para que puedan asistir a las autoridades civiles en casos de catástrofe”, dijo. (Esa es la nueva línea que EstadosUnidos se ilusiona con imponer en la Conferencia de Ministros de Defensa que sesionará el mes próximo en Uruguay, asignando el rol de coordinación a la obsoleta Junta Interamericana de Defensa.) Cuando Goetze intentó dar un ejemplo produjo una de las revelaciones más asombrosas de la semana:
–En Colombia nosotros hacíamos Inteligencia, escuchábamos las conversaciones telefónicas y a los militares sólo les pasábamos las conversaciones sobre drogas. Y del dinero que recibíamos de Estados Unidos, la mayor parte iba a la policía.
–Pero en Colombia la Policía Militar depende de Defensa, opuso otro cursante.
–Es cierto –admitió el militar estadounidense.
Bruneau y Goetze también estuvieron trabajando en Chile, Guatemala, El Salvador, Rumania y Mongolia. Una de las pantallas de un power point utilizado durante el curso, que se reproduce en la tapa de esta edición, se refiere en forma explícita al uso de los militares en la seguridad pública.
Medios de comunicación
Otro capítulo de gran interés fue el que dictó Goetze sobre los medios de comunicación. Explicó que al gobierno le interesaba influir sobre ellos y a través de ellos sobre el sistema político. Dijo que a la luz de la experiencia de Vietnam (“Al volver no podía usar mi uniforme en la calle, y hasta me escupieron”), el jefe militar conjunto en Irak planteó mantener lejos a los periodistas. Pero, agregó, la jefa de prensa del Pentágono lo convenció de que podían invitarlos a formar parte de las unidades y que esto los comprometería a transmitir el punto de vista de las tropas. “Fue un éxito. Los 120 periodistas invitados se entusiasmaron y transmitieron la visión táctica de la guerra, los detalles de cada enfrentamiento y no el cuadro estratégico general. En definitiva, el público quiere ver los tiros, eso le dimos y esa fue la visión que tuvieron también los legisladores, porque lo vieron en los medios.” Como quien medita en voz alta, dijo que “un problema de insertar a los medios en las unidades es que los militares se sienten limitados”, y volvió a ejemplificarlo con su experiencia como piloto en Vietnam: “Uno no hace las mismas cosas cuando lleva gente de prensa que cuando no la lleva”. La biografía que difundió Puricelli también omite que Goetze piloteaba aviones AC-47: Son aquellos que en apoyo de las tropas limpiaban el terreno ametrallando a toda figura humana a la vista. Al referirse a las violaciones a los derechos humanos cometidas en la prisión iraquí de Abu Ghraib y la cubana de Guantánamo, sobre las que mostró imágenes estremecedoras, Goetze dijo que habían constituido fallas de la comunicación, porque generaron “mala imagen” en el mundo. “Pero en realidad los autores de los abusos en Abu Ghraib fueron unos chicos jóvenes soldados, y en Guantánamo no es cierto que se violen los derechos humanos. El general Douglas Frazer, jefe del Comando Sur, me dijo hace dos meses por teléfono, desde el avión en que regresaba de una visita a Guantánamo, que los presos tienen comida en cantidades industriales, hasta están aumentando de peso y todo es legal. El problema es la percepción que transmiten los medios, que en política es más importante que los hechos.” Por su parte, Bruneau citó notas del diario La Nación sobre inseguridad en la Argentina y comentarios que escuchó en el programa A dos voces del Canal TN. Según Goetze, la manipulación de la prensa es parte de la función de Defensa. Incluso citó una presunta definición de Winston Churchill, según la cual la verdad es tan importante que siempre debe llevar algunas mentiras como guardaespaldas.
Seguridad y redes sociales
Bruneau y Goetze son autores de diversos artículos sobre el empleo de las Fuerzas Armadas centroamericanas para la represión de las pandillas juveniles conocidas como maras, y han asesorado sobre el tema al ex presidente de Guatemala Oscar Berger. Esto potencia el interés de una afirmación de Bruneau durante el curso en el ministerio de Defensa, cuando reconoció que el único país de la región sin maras era Nicaragua y lo atribuyó al entramado social y organizativo que creó el sandinismo, que no dejó espacio para que penetrara el crimen organizado. Cuando Bruneau justificó el empleo militar en cuestiones de seguridad de México por la corrupción de la policía y la demanda social de militarización, un asistente le repuso que las demandas sociales no suceden en el vacío, que son construcciones mediáticas, dijo que los medios son empresas comerciales que buscan utilidades y que en su afán de ganar dinero estimulan esas medidas. Otro participante introdujo un tema sociológico no menor:
–Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México mencionan la relación entre el tratado de libre comercio de Norteamérica y el crimen organizado, porque el Nafta desestructuró el campo y la migración a las ciudades proveyó de mano de obra barata de los carteles.
Bruneau la pateó afuera:
–No voy a opinar del Nafta –dijo. Tampoco hizo referencia al patrullaje de la costa occidental de Guatemala que 200 marines estadounidenses realizan desde hace dos semanas para combatir el narcotráfico. Es la primera vez que los marines entran en acción allí desde 1978, anotó la agencia Associated Press.
Sin tiempo para el opio
La coronela de la Fuerza Aérea Anne McGee se refirió a herramientas de planeamiento, con el viejo esquema FODA (que analiza las Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas, propias y del enemigo). Algunos de los académicos presentes objetaron que era un método
Responder a

domingo, 23 de septiembre de 2012

GUERRILLERA JAGUAR, 6^ENTREGA



                         N O V E L A
        LA CUERRILLERA JAGUAR
                Por Ramón F Chávez Cañas
                Continuación del capítulo II
       
        Debido a tan descarada agresión contra clase obrera, dijo Comandancia General del FMLN: “Abandonamos negociaciones y recrudeceremos acciones bélicas”. En efecto, aquella Insurgencia no se presentó a la mesa allá en un pueblito mexicano, empezando a organizarse con celeridad para llevar a cabo gran ofensiva en Área Metropolitana de San Salvador a partir de 2da semana del mes siguiente. 11de noviembre: relativa aparente calma reinante en periferia metropolitana, en 10 ó 12 ciudades más importantes del país, incluyendo a Patriótica ciudad Tecoluca —por su rebeldía contra opresión desde antes de aquellos tiempos del Prócer Indio Aquino en 1833—, muy temprano se vio amenazada por afluencia y confluencia de numerosas personas desconocidas en gran mayoría jóvenes bien armados y uniformados portando alrededor del cuello pañuelos rojos con letras blancas (FMLN). Esto fue más inquietante al oriente capitalino, en colonias de Soyapango; pues entre 04:00pm y 05:00pm, desde riberas del río Las Cañas y desde cerritos vecinos, empezaron a confluir contingentes rebeldes armados desde coronilla hasta dedos gordos. Lo mismo sucedió en 4 u 8 puntos cardinales del Área Metropolitana. Al sur: barrio San Jacinto, con múltiples colonias pobres, —desnudadas 3 años atrás por terremoto del 10 de octubre en 1986—; al norte: ciudad Mejicanos, Ayutuxtepeque, Cuscatancingo y Apopa, con hormigueros humanos; al nororiente: villa o ciudad Delgado con colmenares de vivienda mínima; al poniente y sur poniente: Ciudad Merliot, Antiguo Cuscatlán y Santa Tecla, con sus habitantes de clase baja alta, y clase media baja en su mayoría, más cien etcéteras.
       
        A 09:00pm de ese memorable 11de noviembre, desde vecina ciudad Santa Tecla se empezó a escuchar aquel concierto infernal con enorme gama y gran frecuencia de explosiones a distancia desde 6 hasta 15kms en dirección a rumbos dichos. El concierto demoníaco era tan infernal que duró, sin mermar intensidad, hasta amanecer y más allá del día 12. Era tan fabuloso el estruendo de tantas armas de guerra, que muchas personas lo han comparado con celebración de 40 años nuevos juntos y seguidos en toda el Área Metropolitana de San Salvador (AMSS).
                               *****
        Enfoquemos columna de nuestros personajes: señorita Úrsula siempre fue  inamovible Comandante Guerrillera no guanaca. Otro heroico varón quien no pudo ser identificado porque murió en primeras de cambio, era subcomandante. Teniente Galán Burgos había sido nombrado asistente de señorita Comandante, ya con grado de capitán. Soldado raso Galán Guerrero, quien por admirables méritos ostentaba grado de teniente, era  efectivo encargado logístico. Don Agapito fue insustituible asistente de P r o s p e r i t o. A 06:00pm se reagruparon bajo gigantescos conacastes cercanos a Unicentro soyapaneco. —Las 06:00pm salvadoreñas son oscuras en noviembre, diciembre y enero—; pero más oscura desde hace 500 años, es conciencia de oligarcas con testaferros, más malinchistas-estomáquicos. Nuevo capitán Galán pasó lista a secciones componentes del contingente comandado por Úrsula. Temprano en la tarde habían estudiado mapa actualizado del municipio e incontables nuevas colonias, no habiendo sido necesario deliberar más. Después de cenar esperaron órdenes de Comandancia General en exilio para iniciar duros combates. Ésta llegó a 07:15pm en voz radioeléctrica inconfundible y clara por varonil, del médico Doctor Miguel Ángel Sáenz Varela, comunista desde adolescencia, negociador en diferentes rondas del diálogo en el extranjero. Desalojaron a clientes y trabajadores del súper mercado Unicentro, propiedad de familias opulentas, establecido en cercanías de hermosos conacastes, —tal cual ya se dijo—. Ahí asentaron su cuartel general temporal. Sólo se proveyeron de comestibles, agua potable, más ropa de abrigo. Ahí quedaron: licores, tabacos y suntuarios. Una sub-columna partió buscando colonia Guadalupe; otra, el centro del Viejo Soyapango y, la tercera, comandada por señorita Úrsula, su asistente y P r o s p e r i t o con  tío Agapito, se encaminaron para abrir (no “aperturar”) frente de combate en colonias Santos I y II. En esas colonias, a 10:00pm, sostuvieron primer encuentro victorioso en cercanías de pupusería propiedad de Lucía Maravilla, —cuyo marido: Don Jesús Alfredo Chávez Muñoz, 9 años antes había sido asesinado por escuadrones de muerte extremistas pro oligárquicos. Fue asesinado dentro de tal pupusería. Era buscado por predicar Teología de Liberación allá en Tecoluca, su pueblo natal, bajo sabia orientación del presbítero católico: joven Señor Don David Rodríguez—. Numerosas bajas gubernamentales de ese primer enfrentamiento fueron: 16 guardias nacionales y un subteniente comandante. Capitán Galán Burgos, por medio de altavoces les había conminado a rendición, pues estaban rodeados por todos lados; pero al reinar  confusión entre guardias nacionales y soldaditos, unos se rindieron, otros trataron de huir abandonando armamento; 17 presentaron combate hasta ser aniquilados en un 2x3 por efectivos insurgentes. Prisioneros rendidos fueron 28, y capturados, tratando de huir desarmados, sumaban 33. 12 ó 14 guardias apresados quisieron incorporarse a filas guerrilleras. Capitán Galán Burgos celebraba victoria militar y moral. En su desenfrenada euforia, estaba aceptando a “beneméritos” rendidos. Por poco les entrega respectivas armas requisadas con munición total. De repente apareció señorita Comandante quien a eso de 01:00am del 12 de noviembre, estaba en otros urgentes menesteres bélicos. Le dijo:
— ¡Capitán Galán Burgos!: ¡Suspenda de inmediato su actuación! ¡No ve, Usted: estos prisioneros pertenecen al cuerpo represivo más salvaje conocido en nuestra patria! Si fuesen soldaditos campesinos de Morazán, Cabañas, La Paz o San Vicente y Tecoluca, yo les creería a pie juntillas su confesión e intención; pero, tratándose de tan sarcástica “benemérita o correyuda”, ¡Dios nos libre!... ¡Proceda al juicio sumario, pues no tenemos mucho tiempo!
                           
        Revisaron cartillas de servicio cargadas por tantos capturados en espaldares mochilas de cuero. Encontraron esto: 6 aún eran alumnos; 22 no habían cumplido  primer año de servicio en nefasta institución. A estos 28 novatos se les dejó ir, pero sólo en calzoncillos o “tangas” —donadas por cierto turco apellidado Saca—. Al resto se le hizo  juicio sumarísimo, argumentando no ser posible pertenecer por mucho tiempo a institución criminal sin haberse vuelto criminal; a pesar de múltiples penurias alegadas por ellos para decidirse a ingresar en tan desprestigiado cuerpo represivo. El tribunal, después de deliberar durante media hora, a 03:00am, halló culpables a los enjuiciados. En ese mismo lugar, donde fue asesinado a sangre fría Don Jesús Alfredo Chávez Muñoz, se aplicó pena de muerte por fusilamiento. 2 guardias nacionales reconocieron a P r o s p e r i t o como hijo menor de aquella señora quezalteca, quien por “huevos” debería abrir y recibir, cada medianoche, al jefe local de tan asquerosa GN. Después de haber pasado por las armas a esbirritos, avanzaron para tomar posiciones diurnas, llevándose como prisioneros de guerra a 2 agentes “correyudos” cercanos conocedores del problema Galán-Guerrero. Ese 12 de noviembre, para comunicaciones y comprobación de planes bélicos inmediatos, se refugiaron en barrancones de un afluente del río insalubre Acelhuate. Grueso de ejércitos subversivos combatía con heroísmo en calles, esquinas y plazas del área metropolitana. P r o s p e r i t o, picado por ancestral curiosidad humana, en corto momento de cese al fuego preguntó a los dos prisioneros:

— ¿Cómo es eso señores, por qué dicen ustedes conocerme y conocer el terrible problema de mi señora madre?

—Yo fui guardaespaldas del subteniente fulano de tal, amante de tu madre, —respondió uno de dos cautivos, suplicando al mismo tiempo le aflojaran amarras, pues pulgares estaban morados cuales berenjenas maduras. Continuó relatando—: Yo estuve presente cuando el subteniente mencionado murió acribillado. Se efectuaba velación de su abuelita Domitila. Valientes muchachos de áreas rurales vecinas efectuaron  fuerte ataque contra puestos militares quezaltecos, tomándose y parapetándose en azoteas de edificios más altos: alcaldía municipal, torre campanario o reloj de la iglesia parroquial, más edificio “Metro Mila”. Entonces, el oficial fulano, en evidente estado alcohólico, desesperado forzaba a doña Esperanza para sacarla a balcones de  2da   planta del Bazar Lupita, y así exponerla al fuego guerrillero directo de franco tiradores. Nosotros, 4 guardias nacionales guardaespaldas de ese tal por cual, tratamos de hacerle ver el cobarde atentado cometido, al exponer a inocente mujer cual carne de cañón en tales circunstancias; pero el hombre, endemoniado, no atendía ninguna reflexión e insistía en sacar a doña Esperanza hasta azotea desprotegida, quedando, repito, ahí expuesta al fuego directo. Yo me indigné y perdí noción del tiempo, distancia, seguridad y lugar. De inmediato acribillé al enajenado superior mío. Ayudado por 3 restantes compañeros sacamos el cadáver hasta acera de enfrente. Allí amaneció. El Sol lo saludó. Fue registrado como una víctima más de cruel guerrilla comunista. Medios derechistas de comunicación masiva así vendieron ese acontecimiento.
                               *****
        Entre combatientes comandados por despampanante Úrsula estaba un pedazo de muchacho tal vez de 25 años vitales con escasa estatura de 01,25mts; pero de facciones normales sin parecer enano acromegálico, cabezón o mucho peor. Este diminuto joven, quien había confesado ser hijo legítimo de don Pío Mejicanos† y de señora Rita Cunda, había nacido en barrio El Calvario de ciudad Tecoluca, en departamento San Vicente. Por desgracia o fortuna había heredado la figura completa de su padre. Todos en el campamento rebelde con cariño le llamaban “Muñequito de Cera”, pues también era morenito oscuro sin facciones transatlánticas subsaharianas; más bien era de etnia pipil, subraza nonualca algo degenerada; pero no en lo intelectual ni moral. Este “Muñequito de Cera” había sido entrenado allá, en campamento “La Cayetana” del valiente municipio Tecoluca, para inyectar a rústicas tanquetas, llamadas con sarcasmo “doñas Leonor”, “fabricadas” en “maestranza del ejército”, vitaminas de TNT dosificadas a perfección, para así contrarrestar mortífero accionar contra población civil indefensa. Dicho enigmático “Muñequito de Cera” comenzó accionar a 04:00am, en proximidades de  pupusería de señora Lucía Maravilla, pues ahí aparecieron 4 tanquetas hechizas. “Piíto Mejicanos”, —tal cual le llamara Úrsula y compañía—, ni lerdo ni perezoso, vistiendo su inseparable ropa negra, con sus patitas “chuñas” se encaramaba, cual duende de  hermanos Grimm, sobre caperuzas de las “doñas Leonor”. De inmediato depositaba, al interior de cabina genocida y en otros compartimientos bélicos, sendas granadas hechizas. Esa madrugada, “Muñequito de Cera”, sin sufrir rasguño, había puesto fuera de combate a más de media docena de tanquetas hechizas. ─“Doña Leonor” fue  canción popular que decía, en unos de sus versos: “Caramba doña Leonor, todo se le mira”.
         
          Al amanecer de ese día 12, era evidente dominio rebelde en muchos suburbios del Gran San Salvador: residencia presidencial con Gato Félix Cristales Burdos en su interior, nueva escuela militar en usurpada finca “Los Pericos” o “El Espino”, cuartel de aviación en viejo aeropuerto Ilopango, se tambaleaban; además, 10 ó 12 ciudades de mayor importancia bélica en El Salvador, incluida ciudad Tecoluca; pero, alto mando del ejército derechista represivo, asesorado por gringos republicanos, argentinos de Leopoldo Galtieri, chilenos de Pinochet, israelitas, taiwaneses y más, contando con el concurso de radiodifusora del ejército y medios oligárquicos de comunicación social masiva, ya mencionados en otros párrafos, desataron gran campaña de terror pidiendo, en especial, cabezas de: Monseñor Jerónimo Arturo Rivera y Damas, Monseñor Gregorio Rosa Chávez, del obispo luterano Don Medardo Gómez, del sacerdote español, filósofo Don Ignacio Ellacuría, del Eminente Médico Profesor Don Fabio Castillo Figueroa, del Demócrata Doctor Don Guillermo Manuel Ungo, entre otros luchadores por justicia social.
       
12, 13 y 14 de noviembre: pelotón insurgente de señorita Comandante Úrsula se había agenciado múltiples victorias de infantería; pero, ocurrió lo ya esperado: Gato Félix Cristales Burdos y un tal general Renato Poncil, sabedores de que fuerzas de infantería derechistas del gobierno genocida eran 10 veces inferiores en efectividad que fuerzas en rebeldía; el día 13 soltaron a perros de fuerza aérea. Entonces comenzó aquella carnicería contra de población civil indefensa en colonias obreras situadas en toda la periferia del Gran San Salvador, sobre todo en suburbios de Soyapango.
        
       Teniente P r o s p e r i t o  Galán Guerrero, con ak47 y algunas granadas para  misma arma derribó, desde día 13 hasta día 15, 5 aparatos aéreos armados, entre aeroplanos y helicópteros. Mayores destrozos causados a población civil por bombardeos aéreos indiscriminados, se localizaron en colonias de vivienda mínima al oriente y norte de Soyapango; en colonia Zacamil de Mejicanos y en situadas en alrededores de Apopa, ciudad Delgado y más.
                               *****
        Al replegarse columnas comandadas por damita Heroína o Guerrillera no guanaca, cumpliendo órdenes superiores, en dirección a hondonada formada por río Las Cañas, hubo encuentro bélico inesperado contra numerosa patrulla militar del gobierno genocida, constituida por jóvenes analfabetos imberbes reclutados a fuerza. Pertenecían a cuartel provinciano; por tanto: desconocían terreno beligerante soyapaneco. Sin embargo, por factores sorpresa y numérico, capitán Galán Burgos optó por cubrir retirada del resto de sus compañeros. Ese 15 de noviembre, entre 04:00pm y 05:00pm, parece haber librado su postrer combate después de haber resistido con tenacidad por espacio de 40mins, causándole 28 bajas a soldaditos, más 14 del tío Agapito, y muriendo, en apariencia, tal cual ya fue descrito.

A 07:00pm recibieron orden radiofónica de abandonar esas vecindades para dirigirse al norte, siempre refugiándose en irregular terreno de quebradas, hasta llegar a medianas laderas del volcán capitalino, donde está asentada exclusiva colonia Escalón. Esta colonia era objetivo militar inmediato de insurgentes; pues habían reconocido  caro error cometido al parapetarse en colonias periféricas más pobres, no merecedoras del respeto del ejército asesino, mucho menos de la aviación. Durante madrugada del 16, mientras esos héroes buscaban tomar posiciones para asalto a colonia de ladrones enriquecidos por contrabandos, evasiones y más, ascendiendo por aquellas barranca o laderas, en recinto de Universidad Católica Centroamericana “Doctor José Simeón Cañas” (UCA), —que muy pronto debería llevar nombre de su Insigne Rector, Filósofo, Profeta y Mártir: Don Ignacio Ellacuría—, se efectuaba, a sangre fría, con lujo de barbarismo patológico, asesinato de 2 débiles mujeres y de 6 indefensos sacerdotes jesuitas, incluyendo al Rector Ignacio Ellacuría. Quiérase o no, este repugnante crimen (todo crimen es repugnante) viró en 180º el curso de guerra civil salvadoreña, pues despertó en conciencia del orbe civilizado, repudio en contra del salvajismo demostrado desde siempre por casta militar mafiosa nuestra, y volcaron simpatías a favor de  causas democráticas de insurgencia. Incluso en Washington: Reagan, Bush, Helms,  Kirpartriks etcétera, estaban “ahuevados” por canalladas cometidas acá por sus pupilos, viéndose presionados por electores a suspender “ayuda letal” y apresurar futuras conversaciones de paz.
       
Teniente Prosperito Galán Guerrero, con “Muñequito de Cera” más otros 7 combatientes, incluyendo a incierta señorita “pechita”, al parecer maestra de educación primaria cuyo nombre se escapa, ascendieron desde profunda quebrada para tomar posición en cierto tramo de entonces avenida República Federal de Alemania. Otras células hicieron igual en diferentes tramos de misma avenida; en fin, en toda esa enorme colonia opulenta. Requisaron, casa por casa, todo armamento civil y militar encontrado. Si alguna de esas casas se negase a abrir puertas o portones garajes, tenían orden, y así cumplían: derribar tales portones con TNT dosificada a perfección para no causar mayores daños a la, o a propiedades vecinas. Palancón teniente, enano Piíto y pechita combatiente con otros integrantes, causaban, —confesó conocido abogado publicista de apellido Moreno Monge, cuya casa fue cateada y habitada por mismos cateadores durante 3 largos días con noches—, hilaridad, lástima, compasión, algo de amor y admiración. Hilaridad: porque le recordaba aquella pareja de saltimbanquis de circos ( gigante y enano); lástima: pues se les notaba extenuados y hambrientos, aun turnándose para dormir mientras 2 hacían guardia durante 4hrs; admiración: porque a pesar de tener ventajas por medio de armas gruesas, siempre fueron respetuosos con el abogado-publicista y familia; amor: porque el publicista abogado es masón y masones deberían ser todo amor; compasión: porque todo ser humano, sin excepción, debería despertarnos compasión en circunstancias difíciles. Al retirarse, “honorables huéspedes” y anfitriones rehenes, se dieron adelantado abrazo de paz. Doctor Pedro Leonel Moreno Monge les regaló gustoso, 3 ó 4 paquetes de cigarrillos marca extranjera, con 10 cajetillas de 20 cigarrillos cada una. P r o s p e r i t o no fumaba; mas, aceptó para llevárselos a tantos camaradas tabaquistas. Este “Palo de Coco” no estuvo presente en toma del hotel de 4 estrellas llamado Sheraton, donde hicieron prisioneros de guerra a varios “marines” y al brasileño doctor Joao Baena Soares, Secretario General de OEA. Por eso no se entrará en detalles al respecto.
       
Con moral en alto, entre 20 y 30, fechas de ese mismo mes, tales insurrectos civiles regresaron a campamentos rurales. Guerra civil parecía eternizarse, pues ni  derechistas quienes costaban a “areneros” gringos friolera diaria de ¢10,000.000ºº (colones); ni  bravío ejército rebelde, mantenido sólo por coraje de sus componentes e infinita ayuda del pueblo pobre de El Salvador, más colaboración espontánea de algunos gobiernos del mundo, gobiernos también pobres; no daban muestras de triunfo a corto o mediano plazo. Llegaron otra vez las navidades y fiestas del fin de año, habiéndose celebrado en forma bastante similar al año anterior; pero esta vez no hubo armisticio.
       
El 16 de enero de 1990, todas las comandancias subversivas del país recibieron, desde Comandancia General radicada en México, orden de reclutar entre todos los combatientes, al menos centenar de jóvenes entre 20 y 35 años de edad; de 1.80mts de altura mínima, de 180 hasta 210 libras libres. Tal comunicado no especificaba cuál sería misión o misiones a cumplir por estos hercúleos varones; pero hacía hincapié en urgencia de documentarlos con pasaportes y visas mexicanas, dando plazo máximo de 4 semanas para viajar hasta Distrito Federal. Deberían viajar por vía aérea en grupos disimulados no mayores de 6 por vuelo. Para 15 de febrero, rezaba el comunicado, es urgente que centenar o más de muchachos haya llegado a capital mexicana, porque de lo contrario esa gran oportunidad quizá jamás volvería a presentarse; pero, se repite, no daba mayores explicaciones al respecto.
       
Señorita Úrsula convocó a 4 prospectos posibles candidatos según exigencias del comunicado. Entre ellos estaban: Prosperito, Denis Gallardo, —quien era entonces joven caballero de 25 años de edad, quien fue a recoger cadáveres de su padre: Don Ovidio Gallardo Rubalcaba y de madrastra de nombre Mercedes de Gallardo, a  morgue del cementerio en ciudad Ilobasco, 1984, cuando ellos habían regresado de su exilio forzado en Costa Rica creyendo que jauría los había olvidado—. Tercer prospecto se llamaba Santos Gálvez, de similares características étnicas, edades y físicas. Al 4to gigante no se le identifica, por ahora. Señorita Comandante les explicó el contenido del comunicado. Joven Gálvez, blanco-ladino-pecoso, de la siguiente manera se refirió:
         
        —Perdóneme mi Señorita Comandante; pero ese comunicado no menciona  objetivo de tan extraña convocatoria. Creemos tener derecho a saber qué se planifica con nuestras vidas.
       
          Intervino teniente Galán Guerrero para replicar:
        —Yo estoy muy de acuerdo contigo, Santos Gálvez; sin embargo, deberemos comprender: nuestra excelsa Comandancia General nunca, nunca, nos convocará para nada indebido. Recuerda: hay interferencia nacional e internacional en todas nuestras comunicaciones radiofónicas. Prudencia debe ser norma. Yo, con humildad te digo: acepto a ojos cerrados los términos escuchados.
       
          La guerrillera jefa apresurada terció en discusión, después de haber hojeado un expediente. Dirigiéndose algo desconsolada al teniente P r o s p e r i t o, dijo:
        —Yo te comprendo, muchacho; mas, tú no reúnes requisitos exigidos por  comunicado en discusión. Sentiré mucho no poder avalar tu candidatura…
— ¿Cuál es ese obstáculo?, —preguntó, nervioso, el atlético teniente.
—La edad, la edad, —enfatizó ella.
— ¡Ése no es ningún obstáculo, mi Señorita Comandante!, —respondió airado el Sansón. Continuó—: Sacerdote Mangana, al procurarme documentos falsos para llegar hasta acá, agregó 2 años a mi edad real. Ahoritita, —tal cual suele decir mi bendito padre—, yo tengo 20 cumplidos. Del peso: ¡ni hablar!: ando por 195 libras. He aumentado 6cms en año y medio. Mi estatura ronda en 1.90mts a mis 18 años reales recién cumplidos el pasado 6 de enero. Al cumplir 21, espero medir 1.95mts o más.

Denis Gallardo, quien había permanecido callado en transcurso de tal sesión, quien a 25 abriles, con 210 libras libres o netas de peso, más 1.98mts de envergadura dijo, algo desconsolado:                 
        —Todo lo oído y discutido está muy bien; pero a mí me preocupa esa elevada cantidad de jóvenes varones hercúleos pedidos por nuestra Comandancia General. Todos sabemos: nuestra raza mestiza de indígena con ibero casi nunca produce esas tallas. No quiero dudar más al respecto.
       
        En efecto, no se logró reclutar centena de sansones. A puras cachas, con algunos voluntarios mulatos nicaragüenses, cubanos y panameños, quienes sí inspiraban magna confianza, se logró reunir 96 prospectos sólidos, más 40 dudosos suplentes. Sin saber ni sospechar de qué se trataba, aquellos 96 robustos varones, en grupos entre 4 y 6, comenzaron a viajar hasta capital azteca. Para 15 de febrero todo el lote escogido estaba frente a frente con Señores: Don Schafik Jorge Hándal, Doctor Miguel Ángel Sáenz Varela, Doctor Guillermo Manuel Ungo, entre muchos más, para recibir indispensables instrucciones y comunicaciones verdaderas. Esas instrucciones ningún comandante en territorio salvadoreño las conocía.
        —Mañana viajarán rumbo a La Habana, —les dijo Don Schafik Jorge Hándal, Comandante General del FMLN en exilio, acompañado del Alto Mando Insurgente. Prosiguió—: de ahí partirán vía Angola y Etiopía hasta Sudeste Asiático o, mejor dicho, hasta ciudad Ho Chi Minh, capital del Vietnam heroico unificado. No se preocupen tanto por el idioma, porque allá les esperan anfitriones e instructores quienes han estado por más de 10 años en Cuba y en Angola; dominan a perfección  idioma español y portugués. También está la embajada cubana, bajo cuya bandera ustedes viajarán. Creemos no tener mayores problemas. ¿Alguna pregunta?
CONTINUARÁ